Bettina Allen – “Despidiendo a una pionera del mundo subterráneo”
Publicado el 05 Jul 2021
© Imagen: Débora Goldstern / Archivo personal

Hace unas semanas el anuncio del fallecimiento de Bettina Allen, sacudió la escena argentina. En lo personal su pérdida fue un duro golpe, ya que Bettina Allen supo jugar un papel importante como colega y amiga invalorable.

En sus últimos años su figura fue objeto de creciente atención, especialmente en cuanto la historia de Tayos. Fue sin dudas una de sus protagonistas más enigmáticas. Y es que Bettina Allen, a pesar de sus increíbles logros como estudiosa e investigadora de prestigio, supo cultivar un perfil bajo, evitando excesiva atención dentro del radar mediático.

Bettina Allen, precursora del mundo subterráneo

Bettina Allen, precursora del mundo subterráneo. Cortesía: Archivo Personal / Débora Goldstern.

Esta reclusión consciente llevó su trabajo pasara desapercibido, por no decir casi desconocido en muchos círculos. A través de este artículo intentaremos conocer aspectos inéditos de Bettina Allen, a quién considero una de las primeras mujeres, y pionera absoluta en el campo subterráneo. Ajusten sus cinturones tripulantes, se avecina un viaje movido.

Bettina Allen. Encuentro con Hombres Notables

“¿Qué mensaje encierra la Cueva de los Tayos? -El mensaje es histórico, sociológico, hasta psicológico porque nos hace pensar y darnos cuenta, que hay algo más allá de lo que nuestro sentido común puede ver o sentir. Tenemos que aprender a ver que, en los lugares donde aparentemente no hay nada, puede haber cosas muy valiosas. La Cueva de los Tayos es un acervo histórico-cultural muy antiguo que guarda los secretos de dónde venimos y hacia adónde vamos”. Extracto de una entrevista realizada a Bettina Allen, por el periódico argentino El Popular, 2001.

Bettina Allen junto al reconocido astrofísico francés Jaques Vallé y esposa, quién en 1980 visitara por primera vez la Argentina

Bettina Allen junto al reconocido astrofísico francés Jaques Vallé y esposa, quién en 1980 visitara por primera vez la Argentina. Cortesía: Archivo Personal / Débora Goldstern.

Todo estudioso que intente rememorar la vida de Bettina Allen se encontrará con un vacío de información, haciendo a veces imposible reconstruir sus pasos. Olvídense de alguna biografía existente. Algunos podrían llegar a pensar Bettina Allen nunca existió, y, sin embargo, quién escribe, puede certificar su paso por este mundo, y ¡vaya vida! Nacida un trece de setiembre mediados del siglo XX, Bettina vivió desde joven una vida despreocupada como hija de una familia tradicional argentina, lo cual le supuso acceso temprano a una educación privilegiada. Graduada como traductora en idioma inglés, su dominio de esta lengua le permitió avances en sus posteriores inclinaciones esotéricas.

Bettina Allen posando junto a Fabio Zerpa, durante sus años de colaboración

Bettina Allen posando junto a Fabio Zerpa, durante sus años de colaboración. Cortesía: Archivo Personal / Débora Goldstern.

La primera señal de este giro ocurrió en 1960, como bien se relata en una de sus escasas entrevistas realizada por mi colega amigo Pablo Basterrechea para su sitio Al Sur del Gran Triángulo, donde ella misma afirmara:

“Promediando los años ’60s enseñaba Yoga en un instituto en las calles Juncal y Junín. Allí, un médico, el doctor Juan Aleandri, al ver que yo hablaba inglés, me ofrece trabajar como secretaria en su Instituto de biopsicosíntesis que él había creado junto con el doctor Cesar Castillo (médicos psiquiatras los dos). El instituto era un lugar que aglutinaba gente de un conocimiento extraordinario; entre ellos estaba Juan Móricz y Juan Leal, que es mi maestro hasta el día de hoy; también se reunía con ellos Pedro Romaniuk. Yo, como secretaria, hacía de traductora cuando venía gente que no hablaba español, y traducía todo el material que nos llegaba en idioma inglés”.

Mención aparte merece el nombre de Juan Alviero Aleandri, 1908-1989, un reconocido médico ítalo argentino, especializado en obstetricia, quién además fuera profesor universitario, y también psiquiatra, prestando servicios en la prestigiosa Universidad de Buenos Aires. En 1968 Aleandri va impulsar la creación de la Asociación Argentina de Psicosíntesis, así como más tarde el Instituto de Biopsicosíntesis, que va contar con el auspicio de la Universidad J.F. Kennedy. Estos centros de investigación, un tanto inusuales para la época, buscaron ahondar en los misterios espirituales, como por ejemplo el ectoplasma y otras áreas insólitas.

Bettina Allen en pleno romance con la cámara. Personalidad irresistible, y estudiosa excelsa

Bettina Allen en pleno romance con la cámara. Personalidad irresistible, y estudiosa excelsa. Cortesía: Archivo Personal / Débora Goldstern.

En agosto de ese mismo año, 1968, Aleandri va a llevar a cabo un seminario sobre el fenómeno OVNI, celebrado en la Facultad de Medicina. Todo un hito para la época, reuniendo a un singular número de investigadores. En este instituto creado por Aleandri, Bettina Allen confesaría luego, escuchar a Juan Móricz hablar por primera vez sobre sus investigaciones subterráneas. Más adelante retomaremos éste importante vínculo. En ese año clave de 1968, Bettina Allen se gradúa como Psicoterapeuta, certificada por la prestigiosa Universidad de Cambridge, Reino Unido.

Una de las últimas reuniones junto a Bettina Allen, flanqueadas ambas por dos colegas amigos, el reconocido arqueólogo chileno Camilo Valdivieso, y el fotógrafo italiano Nicola Ókin Frioli

Una de las últimas reuniones junto a Bettina Allen, flanqueadas ambas por dos colegas amigos, el reconocido arqueólogo chileno Camilo Valdivieso, y el fotógrafo italiano Nicola Ókin Frioli. Cortesía: Archivo Personal / Débora Goldstern.

Cuando Stephen Wrapp conoció a Fabio Zerpa

“Ocurrió en el 2013, tuvo lugar un suceso trascendente en mi carrera como investigadora, cuando un medio televisivo de la Argentina me requirió para un especial centrado en el Mundo Subterráneo, y sus misterios. Por primera vez mi voz acerca de estos temas tuvo lugar en pantalla central, y a esta sorpresa debo sumar, que, en el panel de invitados al envío, se citó la presencia de Stephen Wrapp. Teniendo en cuenta que por aquel entonces estaba en pleno proceso de redacción de este libro, decidí no embarcarme en ninguna polémica con respecto a Tayos, omitiendo mi conocimiento sobre el tema. Mi intención era escuchar a Wrapp para disfrutar de su alocución en directo. Entendía, una oportunidad única, y no la dejaría escapar. Así fue como una vez más volvió a narrar los sucesos que en los ochenta lo llevaron a protagonizar una travesía subterránea, de la mano de Móricz, llamándolo en todo momento su Maestro, destacándose una admiración pocas veces vista hacia la figura del enigmático húngaro. No obstante, observé algo de incomodidad con tanta exposición, así como las miradas poco amigables que sus palabras generaban. Puros desvaríos se comentaría después, reiniciándose la eterna polémica. Luego de aquel inesperado encuentro, transcurrirían muchos meses hasta atreverme enfrentar a Wrapp.”. Extracto de mi libro Cueva de los Tayos. Secretos Subterráneos de los Mundos Olvidados, 2016.

Bettina Allen retratada junto al legendario Juan Móricz en 1987

Bettina Allen retratada junto al legendario Juan Móricz en 1987. Cortesía: Archivo Personal / Débora Goldstern

Sucedió en 1975 cuando Bettina Allen se cruzó con el célebre ufólogo rioplatense Fabio Zerpa. El encuentro entre ambos marcaría un antes y después, asociación que, en tiempos cronológicos, se extendería hasta principios de la década del ochenta.  Ya por entonces Fabio Zerpa lideraba la escena OVNI argentina, reconocido como uno de sus máximos divulgadores.

Como portavoz indiscutido de una movida aún Zerpa, entiende su tarea como una cruzada personal. Su devoción es tal, que el incansable estudioso no duda en lanzar una revista bautizada como Cuarta Dimensión, en un intento por exorcizar un interés que no cesa de crecer a nivel mundial. Son tiempos de clímax OVNI, y Zerpa lo sabe. Aquella publicación rápidamente gana lugar, ocupando un hueco poco explotado.

TE PODEMOS SUGERIR: Cueva de los Tayos: Descubrimiento del Mundo Subterráneo – Cincuenta años de un anuncio histórico

Bettina Allen no va tardar en sumarse a la movida, incitada por su compañero de vida. Poco a poco excelsa traductora, comienza por dar rienda suelta a una faceta hasta entonces oculta, centrado su interés en los misterios subterráneos, tema poco explorado para la época. Como una forma de preservar su identidad, y también excesiva exposición, Bettina Allen se decide adoptar un alias. Emerge Stephen Wrapp. Para entender estas inclinaciones, debemos centrar la atención en Juan Móricz, a quién Bettina Allen no dudará en considerar uno de sus maestros.

Bettina Allen cruzando el famoso puente, durante su ruta a Tayos

Bettina Allen cruzando el famoso puente, durante su ruta a Tayos. Cortesia: Archivo Personal / Débora Goldstern

Sobre esta influencia, datada de sus días como traductora en el Instituto de Biopsicosíntesis, frecuentado por Juan Móricz, Bettina revelará lo siguiente:

“En esas reuniones, en las que siempre estaba Juan Móricz, se hablaba de túneles subterráneos, ciudades secretas a lo largo de la Cordillera de los Andes, de los Montes Altái en Asia. Móricz asociaba como bajaban los túneles por debajo del océano, como reaparecían, Agharta, Shambhala y otras secretas ciudades. Así conocí a Juan Móricz. Él daba charlas en el instituto y yo tomaba notas. También dio algunas conferencias en la Universidad Kennedy sobre los mundos subterráneos. Un día de Julio del año ’67, Juan dice que se va a buscar la entrada del mundo subterráneo en América“.

Bettina Allen mostrando uno de los grabados más icónicos de la Colección Crespi, y cuya escritura parece remontarse al tiempo de Asokhan

Bettina Allen mostrando uno de los grabados más icónicos de la Colección Crespi, y cuya escritura parece remontarse al tiempo de Asokhan. Cortesía: Archivo Personal.

 A estas inquietudes subterráneas, debemos sumar su capacidad como investigadora, y estudiosa dedicada, aunque tras bastidores, dejando a Fabio Zerpa brillar en solitario. Esta decisión significó para Bettina Allen no compartir mayor reconocimiento, aunque jamás se arrepintió de su elección. Cuando el reconocido astrofísico francés Jacques Vallée vino a la Argentina por primera vez en 1980 a estudiar el encuentro ahora famoso del gaucho Juan Pérez, Bettina Allen, tuvo mucho que ver en su llegada. Cuando Vallée regresó al país hace unos años como parte del film Testigo de Otro Mundo, solicitó verla.

En 1979 Fabio Zerpa publica un libro emblemático Los Hombres de Negro y los Ovnis, quizás uno de sus mejores trabajos. En uno de sus capítulos Stephen Wrapp, adelanta pistas sobresalientes acerca de Tayos y sus misterios.

Escribe:

“He de guardar reserva sobre el nombre de ese desconcertante y sabio hombre; por petición de él no puedo revelar su nombre, pero me ha sido permitido comentar lo que escuché y vi aquella inolvidable tarde de reunión del 12 de diciembre de 1976. Debajo de nuestros pies, en el interior del planeta, existe otro mundo que se extiende mediante túneles, pasadizos y veredas subterráneas por miles y miles de kilómetros y atraviesan la faz interna del planeta. Sociedades secretas regidas por principios y costumbres establecidas en remotísimas épocas, habitaban el corazón de la Tierra. Tuvieron que exiliarse a consecuencia de peligrosas corrientes radioactivas provocada por una potentísima bomba atómica que fue detonada a centenares de milenios. Una civilización que cubría la superficie del planeta conocía la existencia de esa arma mortífera, había sido capaz de crearla, pero no fue capaz de usarla para bien. Pendía sobre la cabeza de los pobladores de nuestro mundo la amenaza de una explosión termonuclear, que llegaría destruir gran parte de su hábitat.

Ante la inminencia de los hechos, dichas civilizaciones, dueños del conocimiento técnico sumamente avanzado, construyeron túneles y pasajes subterráneos que conducían a inmensas ciudades subterráneas que ya estaban allí desde hace mucho antes, y emigraron entonces los elegidos; aquellos que debían perpetuar la raza de superhombres se afincaron en las entrañas de la Tierra y hasta nuestros días coexisten con nosotros, pero sin tomar contacto directo; sólo algunos congéneres nuestros han tenido acceso a dichos refugios subterráneos. Gente que, como mi amigo de Chesterfield, es separada para ir de vez en cuanto a las ciudades secretas habitadas por comunidades ocultas”.

Sobre el Secreto. Iniciación en Tayos

“Justamente, estamos en un nuevo milenio en el que tiene que aparecer todo aquello que hasta ahora estuvo escondido por ignorancia del hombre. El hombre se fue a la luna un año después del descubrimiento de la Cueva de los Tayos y fue justamente Neil Armstrong, el primer hombre que pisó la luna, el único que pisó un mundo subterráneo, además de Juan Moricz, que la descubrió. Estamos transitando una nueva edad y cómo es posible que todavía no sepamos lo que tenemos acá, en nuestro país”. Declaraciones de Bettina Allen a un periódico argentino.

Cuando su relación con Fabio Zerpa llegó a su fin, Bettina Allen continuó con sus fascinantes estudios, aunque en forma solitaria. Su paradero siempre sorprendía, siendo retratada en los lugares más inesperados. En México realizó investigaciones muy serias sobre las enormes pirámides, siguiendo su pista subterránea. Creía una civilización paralela se encontraba habitando las profundidades terrestres. Digna hija de Juan Móricz.

Janos Moricz, conocedor de los secretos de Cueva de los Tayos

Janos Moricz, conocedor de los secretos de Cueva de los Tayos

Sin embargo, no fue hasta 2001 que Bettina Allen volvió al ruedo, a través de una nota publicada en Diario El Popular, realizando increíbles revelaciones. Narró en 1987 durante una estancia en el Ecuador, se topó con el mismísimo Móricz, quién la invitó a realizar una expedición reservada hacia Tayos. Cinco años antes de su fallecimiento, Móricz, confió por fin su descubrimiento. Y el mismo a decir de Bettina, era simplemente asombroso.

TE SUGERIMOS LEER: Expedición a Cueva de los Tayos en 1976 «El Arribo del León Imperial»

Descendientes atlantes poseedores de tecnología asombrosa, moraban en los subsuelos de Tayos. Por supuesto era muy difícil aceptar esta realidad, pero Bettina siempre respaldó su historia, documentada por cierto material fotográfico. En 2013 nuestros caminos se cruzaron, iniciando una amistad que solo su reciente fallecimiento interrumpió. Sus argumentos y evidencias en cuanto a Tayos, hicieron mella en mis propias investigaciones sobre el tema, sacudiendo todo lo conocido.

Una hermosa imagen de Bettina Allen, retratada por mi amigo Nikola Ofrin

Una hermosa imagen de Bettina Allen, retratada por mi amigo Nikola Ofrin. Cortesía: Nicola Ókin Frioli.

Sobre el secreto inviolable Bettina me confió:

Juan dijo que la cueva responde a un orden predeterminado de la maquinaria del universo. Y que la guía para entrar a la cueva, es conocer las piedras selladas con símbolos seráficos. La cueva de Tayos tiene puertas interiores secretas, e ingenios electrónicos. Sus habitantes se llaman Velpai Katton. Allí habría bolas de fuego iridiscentes, que se confunden con OVNIs.  Láminas de aluminios revestidas en oro, para que los equipos térmicos eviten la polución. Tablets gigantes que emiten imágenes holográficas, que perturban las ondas cerebrales.  Poleas movibles y fijadoras, ante repentinos cataclismos subterráneos.  Fresadoras, sala histórica, símbolos camboyanos antiguos, babilonios, sumerios, etruscos, hebreos antiguos.

En el interior existe una central de energía. Luz pulsante, geoenergía, corpúsculo de energía radiante. La sala de los imanes produce energía de la corona solar (quarts, protones, neutrones, neutrinos), Sala con mandalas de cuarzo de diferentes colores, que activan la conciencia. Se usa para meditar y está en el primer subsuelo, que además emite música electroacústica. Cerraduras entre habitación y habitación, sincronizadas con el candelario maya. Cámara de trasducción de energía, procedentes de las tormentas electromagnéticas. En posición de Juan estaba la llave disparadora táctica que abre todas las puertas. Equipos térmicos, imágenes holográficas. Columnas de cuarzo verde con activadores de luz. Cerraduras en combinaciones electromagnéticas. Campos gravitatorios ubicados en los espacios de la cueva”.

Un sistema subterráneo más allá de los limites conscientes. Cuando en 2001 se le consultó por el futuro de estos secretos predijo:

“¿Qué porvenir le veo? Un planteo muy interesante. Este pasado nos habla no sólo de nuestro pasado sino de nuestro futuro. Ahí está quiénes éramos y quiénes seremos a partir del conocimiento que hay ahí adentro. El medio que está bajo la superficie tiene mucho para darnos a conocer, pero eso ya depende de nosotros”. Hasta Aquí.

Conclusión

Sin dudas Bettina Allen fue una mujer adelantada a su tiempo, así como un espíritu libre, que logró navegar aguas turbulentas. Puedo definirla, además, como una personalidad audaz, que no temió divulgar un mensaje poderoso, como es la existencia de un mundo subterráneo, a sabiendas el mundo aún no está preparado para aceptar semejante verdad. Aún así lo hizo. Nunca dudó. La voy a extrañar. Adiós hermana subterránea.

Vídeo

Recordando (y Conociendo) a BETTINA ALLEN. Entrevista realizada a Débora Goldstern por el canal de YoutubeDemonios“.

Bibliografía

Artículos:

  • Gastón, Karina. Betina Allen, antropóloga, explica por qué debe preservarse lo que está bajo tierra. En: Diario El Popular, 2001.

Libros:

  • Allen, Bettina; Zerpa, Fabio; Gutnik, Valeria. Biorritmología. Buenos Aires, s/f.
  • Banchs, Roberto. Guía Biográfica de la Ufología Argentina. Buenos Aires: Cefal, 2014.
  • Goldstern, Débora. Cueva de los Tayos. Secretos Subterráneos de los Mundos Olvidados. España: Corona Borealis, 2016.
  • Zerpa, Fabio. Los Hombres de Negro y los Ovnis. Buenos Aires: Planeta, 1979.

Sitios web:

  • Basterrechea, Pablo. Bettina Allen. Una charla sobre Juan Móricz y la Cueva de los Tayos.
    http://elsurdelgrantriangulo-pablo.blogspot.com/2011/08/bettina-allen-una-charla-sobre-juan.html

Artículo escrito por Débora Goldstern, colaboradora de CodigoOculto.com

Débora Goldstern

Débora Goldstern

Autor

Bibliotecaria de Profesión, natural de Buenos Aires, Argentina. Presta servicios en la Universidad Abierta Interamericana desde hace 16 años. Además es escritora e investigadora, dedicándose al estudio de las civilizaciones andinas desaparecidas por más de 20 años. Ha participado como consultora de la revista Ufo Brasil, ha sido expositora en diversos congresos y es regularmente convocada por programas de radio, tv, documentales, films y canales de Internet. Ha publicado dos libros: «Secretos subterráneos de los mundos olvidados - Cueva de los Tayos» y «Tierra Hueca». Débora es colabora permanente en CodigoOculto.com desde Diciembre de 2018.

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