Lo que el Pentág0no no dice sobre su “Programa 0VNI”
¿Es Lue Elizondo un "Caballo de Troya" de los Servicios de Inteligencia?
Publicado el 05 Nov 2021
© Imagen: CNET / Max Moszkowicz (Wikimedia Commons)

Desde 2017 las constantes noticias en torno a los denominados OVNIs del Pentágono no han dejado de sacudir a los medios de comunicación de medio mundo provocando un terremoto mediático sin precedentes. Pese a que se pensaba que el asunto de los OVNIs carecía de interés para el gobierno estadounidense desde que a finales de la década de los sesenta del siglo pasado canceló sus estudios a nivel oficial, la publicación de un sensacional reportaje en The New York Times lo cambio todo de la noche a la mañana.

En las páginas del prestigioso periódico se reveló que el Departamento de Defensa estaba invirtiendo en total clandestinidad millones de dólares en la investigación de lo que ahora llamaban UAPS (fenómenos aéreos no identificados) Lógicamente la noticia causó un impacto inmediato a gran escala. La crónica se acompañaba de una filmación de un presunto OVNI, conocida popularmente como TIC TAC, tomada desde un caza de combate que fue reproducida en todos los noticiarios del planeta como una evidencia de la realidad de estos fenómenos.  Pero ¿Cómo era esto posible? ¿Habían mantenido las autoridades su interés por los OVNIs en total secreto? ¿Son los OVNIs reales? ¿Habían mentido al pueblo estadounidense? ¿Se trataba de naves extraterrestres? ¿Conocían la verdad y la habían ocultado?

El esperado informe del UAPTF

Portada del Informe de UAPTF

Portada del Informe de UAPTF

Ante estas extraordinarias e inesperadas informaciones avaladas por el todopoderoso Pentágono, por primera vez en la reciente historia de los OVNIs tanto la opinión pública, los medios de comunicación, la clase política, militar y de inteligencia norteamericana parecían estar de acuerdo en algo: exigían respuestas certeras de su gobierno sobre una cuestión tan peliaguda como los OVNIs. No en vano el debate llevaba en la calle desde el lejano 1947 y los rumores de ocultación, engaño y conspiración siempre habían acompañado a todas las investigaciones oficiales sobre OVNIs. Y de pronto, sin previo aviso, las autoridades estadounidenses admitían que los OVNIs (disfrazados ahora bajo las siglas como UAPS) no solo existían, sino que encima representaban una seria amenaza para la seguridad nacional. Para apaciguar un poco las aguas, se creó el UAPTF, un grupo de trabajo sobre fenómenos aéreos no identificados patrocinado por el Pentágono para que entregara un informe ante el congreso que evaluara la verdadera dimensión del problema.

Bajo una curiosidad mundial, el 25 de junio de 2021 el esperado documento fue entregado. El informe era el resultado de al menos 6 meses de análisis sobre decenas de informes protagonizados por pilotos navales y de la fuerza aérea estadounidense. Titulado: «Evaluación preliminar: fenómenos aéreos no identificados» el UAPTF y el Director Nacional de Inteligencia para la Aviación del ODNI redactaron 9 páginas para ofrecer sus primeras impresiones.

Unidentified Aerial Phenomena Task Force (UAPTF), la oficina que investiga OVNIs en el Pentágono

Unidentified Aerial Phenomena Task Force (UAPTF), la oficina que investiga OVNIs en el Pentágono.

Los encargados del documento estudiaron 144 incidentes de los cuales no tenían respuestas para 143. En las páginas del informe se detalla que: «La mayoría de los UAP notificados probablemente representan objetos físicos, dado que la mayoría de los UAP se registraron a través de múltiples sensores, incluyendo radar, infrarrojos, electro-ópticos, buscadores de armas y observación visual. En un número limitado de incidentes, los UAP parecían mostrar características de vuelo inusuales. Estas posibilidades podrían ser el resultado de errores de los sensores, de la suplantación de identidad o de la percepción errónea de los observadores y requieren un análisis riguroso adicional. Es probable que existan múltiples tipos de UAP que requieran diferentes explicaciones basadas en la gama de apariencias y comportamientos descritos en los informes disponibles».  Los expertos del UAPTF habían llegado a la conclusión que los informes recabados desde el 2004 hasta la actualidad pueden ser explicados, a groso modo, bajo 5 hipótesis diferentes:

  • Objetos aéreos: Estos objetos incluyen pájaros, globos, vehículos aéreos no tripulados (UAV) recreativos, o desechos peligrosos como bolsas de plástico que confunden una escena y control la capacidad de un operador para identificar verdaderos objetivos, como aviones enemigos.
  • Fenómenos atmosféricos naturales: Los fenómenos atmosféricos naturales incluyen cristales de hielo, humedad y fluctuaciones térmicas que pueden registrarse en algunos sistemas de infrarrojos y radares.
  • Programas de desarrollo del Gobierno de los Estados Unidos o de la industria: Algunas observaciones de UAP podrían ser atribuibles a desarrollos y programas clasificados de entidades estadounidenses. Sin embargo, no pudimos confirmar que estos sistemas fueron responsables de ninguno de los informes de UAP que recogimos.
  • Sistemas adversarios extranjeros: Algunas UAP pueden ser tecnologías desplegadas por China, Rusia, otra nación o una entidad no gubernamental.
  • Otros: Aunque la mayoría de los UAP descritos en nuestro conjunto de datos probablemente permanezcan sin identificar debido a la escasez de datos o a los problemas que plantean el procesamiento o el análisis de la recopilación, es posible que necesitemos conocimientos científicos adicionales para recopilar, analizar e interpretar con éxito algunos de ellos. Agruparíamos estos objetos en esta categoría a la espera de avances científicos que nos permitirán comprenderlos mejor.

El apartado “Otros” del informe UAPTF

La UAPTF tiene la intención de centrar el análisis adicional en el pequeño número de casos en los que un UAP parecía mostrar características de vuelo o gestión de firmas inusuales. Son necesarios análisis rigurosos adicionales por parte de múltiples equipos o grupos de expertos técnicos para determinar la naturaleza y validez de estos datos. Estamos llevando a cabo un análisis de más abarque para determinar si se demostraron tecnologías de vanguardia». Ese apartado calificado como «otros» y «cajón de sastre» es el que más suspicacias ha levantado. Y es que el documento hace hincapié en la existencia de varios sucesos realmente anómalos e interesantes para la inteligencia estadounidense, aunque sin entrar en detalle sobre el contenido de los mismos: «En 18 incidentes, descritos en 21 informes, los observadores informaron de patrones de movimiento o características de vuelo inusuales de los UAP. Algunos UAP parecían permanecer inmóviles en los vientos de altura, moverse en contra del viento, maniobrar bruscamente o moverse a una velocidad considerable, sin medios de propulsión discernibles. En un pequeño número de casos, los sistemas de las aeronaves militares procesaron energía de radiofrecuencia (RF) asociada a los avistamientos de UAP. La UAPTF posee una pequeña cantidad de datos que parecen mostrar a los UAP demostrando aceleración o cierto grado de gestión de la firma. Son necesarios análisis rigurosos adicionales por parte de múltiples equipos o grupos de expertos técnicos para determinar la naturaleza y validez de estos datos. Estamos llevando a cabo un análisis de más abarque para determinar si se demostraron tecnologías de vanguardia». Y aunque no son concluyentes en sus afirmaciones los autores del informe parecen desmentir algunas de sus propias tesis al afirmar un poco más adelante de este escrito que: «Actualmente carecemos de datos que indiquen que los UAP forman parte de un programa de espionaje extranjero o que son indicadores de un avance tecnológico importante por parte de un adversario potencial». Además, se evidencia otro detalle inquietante: «La UAPTF tiene 11 informes de casos documentados en los que los pilotos informaron de casi accidentes con un UAP». Por tanto, la única conclusión general del informe del UAPTF es que a día de hoy el Departamento de Defensa desconoce por completo la naturaleza de estos objetos y aeronaves que se acercan peligrosamente a aviones de combate y navíos de la Armada. Pese a que tienen diversos registros de estos fenómenos son insuficientes para elevar una respuesta concreta y confirman un punto también muy importante: «necesitemos conocimientos científicos adicionales para recopilar, analizar e interpretar con éxito algunos de ellos». Pero, ¿cómo hemos llegado a este punto? Reseteemos.

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Elizondo, el nuevo “Mesías” de la Ufología

Lógicamente no hemos llegado a la publicación del informe del UAPTF desde la nada. Todo este revuelo tiene un punto de origen.  En este caso un nombre propio, Luis Elizondo (o Lue Elizondo), un anónimo agente de contrainteligencia, quien al parecer había estado al mando del AATIP (Advanced Aerospace Threat Identification Program), el último grupo de estudio «financiado» por el Pentágono de manera opaca para la investigación OVNI. Tras abandonar su cargo en 2017 pasó a formar parte de la TTSA (To The Star Academy) un grupo multidisciplinar «creado» por el cantante Tom Delonge que aseguraba en su pomposa presentación que iba a ofrecer suculentas informaciones sobre la realidad de los OVNIs con pruebas del más alto nivel. Pero este no fue el único movimiento efectuado por Elizondo en 2017. De hecho, entre bambalinas, el exagente secreto también estuvo involucrado en la gestación de la exclusiva del New York Times ofrecida por los periodistas Leslie Kean, Helene Cooper, Ralph Blumenthal y Leslie Kean («Glowing Auras and ‘Black Money’: The Pentagon’s Mysterious U.F.O. Program». 16 de diciembre de 2017). Pero ¿Quién es realmente Lue Elizondo? ¿Podemos fiarnos de lo que dice este exagente de inteligencia?

Luis Elizondo

Luis Elizondo. Cortesía: The New York Times

Hasta donde conocemos Lue Elizondo estuvo dirigiendo el AATIP solo dos años (2010/2012), y después tardó al menos otros 5 años (2017) en renunciar a su puesto de trabajo en el Departamento de Defensa, tras comprobar cómo el mismo aseguraba a los medios, que nadie en los círculos importantes y de influencia de Washington se tomaba en serio la problemática OVNI. Según ha comentado hasta la saciedad el propio Elizondo lo único que le ha movido desde un principio es su deber patriótico con sus conciudadanos para que todo el mundo conozca la verdad sobre los OVNIs, un asunto que en sus palabras es de vital importancia para la humanidad. Pero de lo que no cabe duda, es que, a día de hoy, pese a sus numerosas intervenciones públicas aun desconocemos cuales son las reales motivaciones de Elizondo y cuales son las verdaderas pretensiones de este exmilitar que participó en operaciones contra el narcotráfico y estuvo destinado en Afganistán y Oriente Medio. Y es que pese a su renuncia, Elizondo, y este es el primer dato a tener en cuenta, continúa manteniendo sus credenciales de alta seguridad, pese a que cuando dio el salto al sector privado, en la famosa TTSA, iba a trabajar en lo mismo que hacía para el gobierno. A nadie se le escapa que esto podría representar una clara incompatibilidad legal y que iba en contra de seguridad nacional. Sin embargo, parece que a sus antiguos empleadores no les ha importado en lo más mínimo que se llevase todos los «secretos» a su nueva y recién estrenada vida pública rodeada de medios de comunicación. Pero hay más. Para que no haya dudas de este conflicto de intereses, en sus numerosas conferencias e intervenciones públicas Elizondo ha dejado claro que conoce y guarda mucha e importantísima información sobre el fenómeno OVNI que no puede revelar por su compromiso y lealtad con el gobierno. ¿Alguien puede creer que esto sea cierto?  Y aunque el exdirector del AATIP no para de reclamar transparencia al gobierno sobre la realidad de los OVNIs, no es menos cierto que él mismo tampoco ayuda demasiado a la causa guardándose muchos datos que podrían terminar con los múltiples debates de los últimos años. Elizondo no puede negar que está contribuyendo a crear una atmosfera de confusión con sus continuas insinuaciones de que conoce muchas cosas que no puede revelar. Pero, ¿realmente sabe Elizondo más de lo que dice? ¿O simplemente es una treta aprendida de sus tiempos en el Departamento de Defensa para aumentar su visibilidad ante los medios de comunicación?

Una de las imágenes promocionales de To the Stars Academy

Una de las imágenes promocionales de To the Stars Academy. Resulta sospechoso que la famosa academia de las estrellas de Tom Delonge tras una inauguración espectacular acabara diluyéndose como si nada y sin levantar ningún debate.

Paso por AATIP en duda

La verdad es que no hay ningún dato que avale que Elizondo en el desempeño de su labor en el AATIP, que cada vez esta más cuestionada, haya tenido acceso a archivos clasificados sobre el fenómeno OVNI que no estuvieran relacionados con los avistamientos e incidentes que llegaban a sus manos para el cometido de su investigación. Por ejemplo, el Dr. Colm Kelleher, que participó en el AAWSAP (2008/2012), el programa inicial encargado de la investigación OVNI para el Pentágono, aclaró en una entrevista para «That UFO Podcast» (13/10/2021) cual fue el verdadero cometido de Elizondo en el AATIP que está muy lejos de lo contado por el ex-agente:

The New York Times, en diciembre de 2017, saca esta historia sobre un programa llamado AATIP. Harry Reid usó su influencia para asegurar 22 millones de dólares para un estudio secreto sobre OVNIs. Todo salió a la luz ese mes y ese año. Lue Elizondo se adelantó y dijo que había estado involucrado con el AATIP y, ya sabes, eso es lo que todos los demás informaron durante un par de años. Pero el hecho es que estuvo mal. Quiero decir, había un AATIP, pero el programa principal se llamaba AAWSAP: El Programa de Aplicaciones del Sistema de Armas Aeroespaciales Avanzadas. Ahí es donde se fue el dinero. Fue un programa más grande. La gente de Bigelow Aerospace, una subsidiaria, lo administró, obtuvieron el contrato, contrataron a docenas de personas, más de 50 en un momento dado. Investigadores, científicos, expertos en informática y ellos lanzaron lo que equivalía al estudio OVNI más grande y ambicioso de la historia. Crearon la base de datos de OVNIs más grande del mundo. Pero no eran solo OVNIs. Tenían que seguir la evidencia hacia dónde conducía y hacia dónde conducía era un lugar bastante extraño. Muchos otros fenómenos ocurren en el mismo espacio donde la gente ve OVNI (…) AATIP tenía un enfoque mucho más limitado, encuentros militares con OVNIs, problemas de seguridad nacional. AAWSAP, fue un enfoque mucho más amplio”.

En el mismo programa James Lacastki otro de los promotores de AAWASP resta importancia a las investigaciones del AATIP:

“Lue usó ese nombre cuando él … y supongo que tuvo que ser en el período de 2012, tal vez, cuando comenzó a buscar exclusivamente investigaciones militares y usó el nombre AATIP. Nada de malo con eso. Quiero decir, está bien. Pero hubo una diferencia entre los dos programas. El nuestro tenía 22 millones de dólares en financiamiento, el suyo cero”.

Y explicó que:

“El AAWSAP fue clausurado y luego surgió el AATIP. Tenía un enfoque mucho más estrecho. Lue Elizondo lo dirigía, tenía algunas personas estupendas, una especie de programa secundario que estaba en marcha. Él siguió adelante y dejó ese programa porque estaba frustrado por todas las trabas que le pusieron. Y él y Chris Mellon y algunos otros realmente han cambiado todo el tema. Se adelantó, y hablaron con el New York Times y otros medios de comunicación y han llamado la atención del Congreso. El AATIP, según el Pentágono, fue cancelado, pero siguió adelante y algunas de las mismas personas que forman parte del programa AAWSAP, formaron parte del AATIP y luego pasaron a formar parte del Grupo de Trabajo OVNI”. Además, también señala que el famoso video TIC TAC que apareció en todos los medios en 2017: «fue investigado por AAWSAP. Ese no fue un caso de AATIP”.

Tom Delonge, Luis Elizondo y Christopher Mellon

Tom Delonge, Luis Elizondo y Christopher Mellon

Elizondo salió al paso de estas afirmaciones y en una intervención con Curt Jaimungal (21/10/29021) se limitó a decir que AAWSAP era el proyecto madre y AATIP uno de sus hijos. Por tanto, a tenor de estas declaraciones no existen evidencias de que Elizondo tuviera un puesto destacado en el Departamento de Defensa que le pudiera llevar a conocer detalles trascendentes sobre los OVNIs. Sin embargo, el exagente siempre alardea en sus intervenciones públicas de sus conocimientos sobre los OVNIs.

Por ejemplo, recientemente a una pregunta de Thomas Fessler para su programa “Disclosure Tonight” (18/10/2021) sobre el famoso caso Roswell, Elizondo aseveró que:

“¿Mi creencia personal en Roswell? 100%. Pero no puedo hablar oficialmente y no puedo discutir sobre cualquier otra cosa que pueda o no haber ocurrido». De nuevo tira de ambigüedad en sus respuestas. O en su etapa en AATIP se enteró de todo lo relacionado con el fenómeno OVNI, cosa que no parece que ocurriera, o más bien parece que Elizondo sigue un itinerario orquestado para generar interés, consolidar y mantener su estatus como el nuevo mesías de la ufología mundial y que le ha llevado entre otros logros en muy corto plazo de tiempo a protagonizar su propia serie en canal Historia titulada ‘Unidentified: Inside America’s UFO Investigation‘”.

Imagen promocional de "Unidentified: Inside America's UFO Investigation"

Imagen promocional de “Unidentified: Inside America’s UFO Investigation”. Cortesía: History Channel

Mentiras arriesgadas

Y es que no parece muy factible que, desde su sillón en el AATIP, Elizondo pudiera obtener información o documentos ultrasecretos sobre OVNIs o que ni siquiera accediera a anteriores pesquisas gubernamentales sobre esta misma cuestión (quizás no accedió ni al material de AAWSAP). De hecho, si una sola de las informaciones «bomba» de las que dice disponer Elizondo se hubiera comprobado, habría facilitado su tarea en pro de la desclasificación OVNI. Pero ¿Por qué no lo hace? ¿Por qué no pone todas las cartas sobre la mesa de una vez por todas? ¿Qué es lo que le lleva a guarda prudencial silencio?

Muchos investigadores afirman que Elizondo no da ese paso por temor a las represalias y posibles sanciones penales que tendría por revelación de secretos oficiales. Y esto puede sonar hasta lógico. Pero hay que tener en cuenta que al ex-agente no pareció temblarle el pulso el hecho de fichar por la TTSA para realizar unas labores que, de una manera u otra, tarde o temprano iban a chocar frontalmente con su antiguo desempeño en el AATIP, ni tampoco vio problemas de colaborar con los reporteros del New York Times aún estado bajo nómina del Departamento de Defensa. Por lo que podemos estar ante tres escenarios posibles para explicar la conducta de Elizondo.

  1. Primero: que Lue Elizondo este siendo sincero y está haciendo todo lo posible para que el Pentágono revele la gran verdad sobre los OVNIs.
  2. Segundo: existe la posibilidad de que el exagente secreto este mintiendo y magnificando su conocimiento en materia ufológica más allá de lo que le otorgo su cargo en el AATIP, para llamar la atención de los medios (por cierto, al igual que en su día hizo el funcionario británico del Ministerio de Defensa Nick Pope).  Incluso en sus afirmaciones más conocidas Elizondo nunca ha incluido un solo dato lo suficientemente relevante y demoledor que justifique todas las expectativas puestas en su persona. Y es que nadie entendería que el Departamento de Defensa dejara, si este fuera el caso, que un activo con conocimientos vitales sobre una cuestión clasificada como alto secreto se pasara al sector privado para desarrollar precisamente las mismas actividades que cumplía para ellos, lo que obviamente podría significar una violación de los códigos de la seguridad nacional. La corresponsal del Pentágono del New York Times, Helene Cooper, entrevistó a Elizondo en 2017 y dijo que su comportamiento era típico de los oficiales de inteligencia, que son «tipos realmente espeluznantes, son muy reservados y tienden a ser más paranoicos».
  3. Y tercera posibilidad: No puede descartarse que Elizondo, quien mantiene a día de hoy sus credenciales de seguridad y contactos con personal del gobierno intactos, pueda de manera directa o indirecta seguir trabajando o colaborando para la inteligencia norteamericana en tareas de contrainteligencia en todo este entramado de los OVNIs del Pentágono.

Examinando sus conjeturas

Examinemos a continuación algunas de las declaraciones efectuadas por Elizondo en los últimos años para comprobar cual de las conjeturas expuestas anteriormente encajan mejor en nuestro protagonista. En una entrevista para la CNN (04/06/2021), el exdirector del AATIP aseguró en primeras instancias que estaba convencido de que los OVNIs no eran prototipos del ejército estadounidense por lo que solo quedaban dos opciones sobre la mesa: o se trataba de aeronaves secretas con una avanzada tecnología desarrollada por un país extranjero, o por el contrario se trataba de «algo completamente diferente». Pero inmediatamente, añadía que estos fenómenos aéreos no identificados ocurren desde hace más de 70 años y por tanto eso descartaría que una nación del planeta fuera la responsable. Como vemos la ambigüedad y las contradicciones están muy presente en sus alegatos. Pero al poco tiempo, en otra entrevista Elizondo ofrece tres posibles explicaciones para los informes OVNIs. Ocurrió durante su intervención en el programa «Fade to black» (20/06/2021) con Jimmy Church cuando dijo:

“Es nuestra tecnología, es tecnología extranjera, o es algo completamente diferente. Bueno, ahora sabemos con certeza, que es algo que probablemente… muchos de nosotros ya sabíamos desde hace mucho tiempo, que no es nuestra tecnología (…) Es algo que podría ser, como dije, del espacio exterior, del espacio interior o del espacio intermedio. Hay muchas opciones diferentes en esa tercera opción. Y eso es lo que necesitamos para asegurarnos de que todas las opciones permanezcan sobre la mesa hasta que ya no estén sobre la mesa”.

La idea de los prototipos secretos siempre ha estado presente en el discurso de Elizondo.

La idea de los prototipos secretos siempre ha estado presente en el discurso de Elizondo.

No parece muy lógico que unos informes de avistamientos anómalos, tras un análisis pormenorizado, puedan llevar a los analistas a concluir en dos vías tan opuestas como la de los aviones espías o una nave extraterrestre procedente del espacio exterior. Por lo que más bien parece que Elizondo siempre se está refiriendo a opiniones personales que a algún tipo de información concreta. Y es que si hay algo que ha demostrado el exagente secreto en estos últimos años es que es imprevisible. Una autentica caja de sorpresas. En una animada conversación con Jamarl Thomas en su canal (01/04/2021), Elizondo fue mucho más lejos en sus apreciaciones al asegurar que para encontrar respuestas para los OVNIs debíamos abandonar nuestra manera ordinaria de pensar, para tener en cuenta que quizás estas aeronaves provienen de otras dimensiones como nos anticipa la física cuántica. Para Elizondo la física newtoniana se queda muy corta para explicar estos fenómenos e incluso afirma que nuestros sentidos están muy limitados para captarlos en su amplitud. El exdirector del AATIP especula con la probabilidad de que los OVNIs puedan utilizar agujeros de gusano para llegar hasta nuestro planeta. Obviamente no es comprensible cómo puede variar tanto en sus valoraciones finales sobre unos mismos avistamientos. ¿Pueden entrar en una misma ecuación teórica espías chinos y pilotos extradimensionales? Lo que está claro es que Elizondo no está basando sus afirmaciones en datos, de lo contrario los mostraría y nos ahorraría quebraderos de cabeza. Y además ¿por qué saca la información a cuenta gotas? ¿Si sabía desde un inicio que los OVNIs vienen de otras dimensiones por qué alimenta la tesis de la amenaza y los avances extranjeros?

Entrevista con Curt Jaimungal

En otra entrevista con Curt Jaimungal (21/10/2021) Elizondo dejo helados a la audiencia al asegurar, a estas alturas de la película, que:

“Hay algunas fotos muy convincentes por ahí que parecen mostrar algo dentro, algún tipo de ocupación, y lo dejaré en eso”.

Entonces ¿Qué hacemos desde 2017 discutiendo sobre unas filmaciones en las que solo se observan unos puntos y pensamos incluso que pueda ser drones chinos o rusos? ¿Por qué menciona ahora Elizondo la existencia de esas imágenes tan claras y definitorias?

O Elizondo está dosificando el flujo de información, o exagera o se lo está inventando sobre la marcha para crear la ilusión de que conoce muchos secretos sobre los OVNIs.

Y para observar mejor esta brutal evolución de sus conjeturas leemos que decía Elizondo en el año 2017 en su carta de renuncia al Departamento de Defensa:

“A pesar de las abrumadoras pruebas, tanto a nivel no clasificado como clasificado, algunas personas del Departamento siguen oponiéndose firmemente a que se siga investigando lo que podría ser una amenaza táctica para nuestros pilotos, marineros y soldados, y quizás incluso una amenaza existencial para nuestra seguridad nacional. En muchos casos, parece haber una correlación directa entre la exhibición del fenómeno ante nuestras capacidades nucleares y militares. El Departamento debe tomarse en serio los numerosos relatos de la Armada y de otros Servicios sobre sistemas aéreos inusuales que interfieren con las plataformas de armamento militar y se muestran más allá de las capacidades de la próxima generación. Subestimar o ignorar estas amenazas potenciales no es lo mejor para el Departamento, independientemente del nivel de contención política. Sigue siendo una necesidad vital determinar la capacidad y la intención de estos fenómenos en beneficio de las fuerzas armadas y de la nación. Por esta razón, a partir del 4 de octubre de 2017. Presento humildemente mi dimisión con la esperanza de que les anime a plantear las preguntas difíciles: ‘¿quién más lo sabe?’, ‘¿cuáles son sus capacidades?’ y ‘¿por qué no estamos dedicando más tiempo y esfuerzo a investigar?'”.

Y estas consideraciones se confirman con sus primeras declaraciones donde recurría a la existencia de una amenaza para la seguridad nacional insinuando que los OVNIs eran potencialmente peligrosos. En esa línea, en una entrevista con Cristina Gómez (Debriefed. 03/04/2021) la periodista le preguntó a su invitado si los avistamientos de UAPS sobre instalaciones nucleares se habían contemplado por las autoridades como una amenaza, un sondeo o una demostración de tecnología.

Elizondo ha dado a entender que algunos OVNIs representarían un peligro para la Seguridad Nacional, es decir: serían peligrosos

Elizondo ha dado a entender que algunos OVNIs representarían un peligro para la Seguridad Nacional, es decir: serían peligrosos.

Elizondo aseguró, olvidándose de los viajeros dimensionales, que si estos vuelos obedecieran a aeronaves de un país extranjero esto sería muy grave, ya que no solo pueden volar sobre espacio aéreo altamente restringido, sino que pueden interferir y controlar los dispositivos de las instalaciones: «estos es un mal escenario, no podemos contrarrestar estas incursiones (…) hay algún tipo de tecnología que está volando sobre nuestras instalaciones nucleares y no hay nada que podamos hacer para impedirlo, y puede desconectar nuestro armamento a voluntad». Y aunque la palabra «amenaza» era fija en su guión, en una ocasión, Elizondo tuvo el descaro de asegurar a Jamarl Thomas que:

«Yo no soy de los que trafican con el miedo», pero inmediatamente su subconsciente le traicionó y dijo que los OVNIs pueden ser una amenaza, ya que vuelan cerca de aviones comerciales concluyendo que: «lo veo a través de mi lente de la seguridad nacional” ¿Cinismo?

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Pero Elizondo no estaba tan solo como parecía en esta cruzada. Christopher Mellon, otro de los grandes promotores de la sombra, en un artículo titulado «The UAP Report and the UAP Issue» (06/07/2021) exponía con orgullo que:

“Como persona que presionó al Congreso para que formulara el informe sobre los UAP recientemente publicado, en su mayor parte me han entusiasmado los resultados. Ha validado la amenaza de los UAP”.

El mensaje estaba calando. Y Joseph Gradisher, portavoz del Subjefe del Naval Operations for Information Warfare en un comunicado público admitía tácitamente la veracidad del discurso de Elizondo:

“Por razones de seguridad, la Marina y la [Fuerza Aérea de los Estados Unidos] se toman muy en serio estos informes [UAPS] e investigan todos y cada uno de ellos. Como parte de este esfuerzo, la Marina ha actualizado y formalizado el proceso mediante el cual se puede informar a las autoridades competentes de cualquier presunta incursión de este tipo”

La marina estadounidense a través de un comunicado de prensa quiso acabar con el estigma asociado a los avistamientos OVNIS invitando a los miembros de ejercito a informar sobre cualquier avistamiento anómalo en los cielos.

La marina estadounidense a través de un comunicado de prensa quiso acabar con el estigma asociado a los avistamientos OVNIs invitando a los miembros de ejercito a informar sobre cualquier avistamiento anómalo en los cielos.

Gradisher añadió que altos funcionarios de inteligencia naval y aviadores «que reportaron riesgos para la seguridad de la aviación» han informado a miembros del Congreso y al personal en respuesta a las solicitudes de información.

Contradicciones en el discurso

Las contradicciones han estado muy presentes en sus entrevistas lo que ha hecho que muchos estudiosos recelen sobre los reales conocimientos de Elizondo. En la entrevista mantenida con Jamarl Thomas (01/04/2021) el exagente se vio en un callejón sin salida ante una de las preguntas de su interlocutor. Semanas previas a esta charla, se generó cierta controversia cuando el magnate Robert Bigelow que estuvo al frente del AAWSAP (Advanced Aerospace Weapon Systems Applications Program) y el propio Elizondo negaron la existencia de restos de OVNIs en poder del gobierno, una cuestión que mismos habían anunciado en anteriores intervenciones.  Así que cuando Elizondo visionó un corte de una conferencia donde hacía referencia a que estos materiales no se pudieron replicar en el laboratorio, se tuvo que tragar sus palabras. En esos momentos se notó que el exagente estaba algo incomodo ante la pregunta, pero ni corto ni perezoso admitió, sin ruborizarse, que los metamateriales parecían tener un diseño inteligente y como ejemplo expuso que si un avión como un 747 se estrellase en una selva, quizás unos indígenas podrían encontrar algunos trozos e intentar infructuosamente comprender su funcionamiento. Y pese a que pudieran llegar a utilizar un trozo de cristal a modo de cuchillo, sería muy complicado que los miembros de la tribu, llegaran a siquiera a imaginar la verdadera función de todas las piezas en su conjunto.  No obstante, se notó que Elizondo no quería profundizar demasiado en este asunto, y al poco tiempo concluyó con sus excusas favoritas, «no podía dar más detalles» y «no puedo ir más lejos en mi exposición». Pero antes reveló que la estructura atómica de algunos elementos de estos metamateriales ha sido cambiada de forma premeditada y que actualmente nosotros no disponemos de ese nivel de tecnología para alcanzar esa precisión. Lo que queda patente es que el discurso de Elizondo no es monolítico y que sufre de constantes variaciones.

Y mientras que por un lado señala abiertamente que el fenómeno OVNI es real e inexplicable desde el punto de vista de nuestra tecnología, ya que incluso desliza la idea de que posiblemente estas aeronaves tengan una procedencia interdimensional por otro lado sigue alimentado la idea de que pueden ser prototipos secretos.  Además, le cuesta abandonar el alegato continuo de la amenaza, y de la necesidad de averiguar que son y que quieren. Pero sin duda, si hay algo que ha hecho famoso Lue Elizondo en sus intervenciones son sus continuos silencios e imprecisiones ante determinadas cuestiones que podrían ser fundamentales para despejar dudas sobre los OVNIs o sobre sus conocimientos en la cuestión. Y es que su negativa a entrar en profundidad no terminan de establecer que es lo que realmente han averiguado en el AATIP.

¿Quién mueve los hilos de estas últimas revelaciones oficiales sobre OVNIs?

Aunque en un principio el resurgir de los OVNIs parecía fruto de unos intrépidos periodistas del New York Times que habían logrado una gran exclusiva, con el tiempo se comprobó que había una compleja intrahistoria detrás de esta noticia. Y es que poco a poco se ha ido desvelando que los verdaderos artífices de todo este gigantesco affaire habían sido dos personas: Lue Elizondo y Chris Mellon, extrabajadores del Departamento de Defensa vinculados a la inteligencia. Ambos se conocieron cuando Elizondo dirigía el controvertido AATIP para el Pentágono. En algún momento Mellon descubrió la existencia de este grupo dedicado a estudiar OVNIs y le impresionó, por su posición (director del Comité de Inteligencia del Senado) no conocer nada sobre este asunto. Tal como expresó en una entrevista para OpenMinds:

“Me sorprendió porque yo estaba involucrado, tenía en mi mano casi todas las cosas espeluznantes cuando estaba allí (…) Y era algo que siempre me había interesado. Entonces, me sorprendió ver que tenían algo organizado”.

Al parecer Mellon ofreció su ayuda desinteresada a Elizondo para que su labor fuera debidamente reconocida y tuviera mayor repercusión en el Departamento de Defensa:

“Lo que me motivó en gran medida, es que Lou estaba molesto, simplemente indignado, de que los pilotos militares no recibieran más apoyo (…) Como miembro de la comunidad de inteligencia y alguien que se preocupa por la seguridad nacional, estaba consternado y decidido a ver si podía hacer algo para ayudar a solucionar este problema”.

Pero según pudo averiguar la Oficina del Secretario de Defensa (OSD) no quería saber nada de las investigaciones de Elizondo por temor a que originaran mucho ruido, a sabiendas del desprestigio que conlleva todo lo relacionado con los OVNIs:

“Tenían miedo de que incluso una simple sesión informativa con él (Elizondo), de alguna manera, manchara o comprometiera la reputación de Sterling”.

Christopher Mellon y Luis Elizondo

Christopher Mellon y Luis Elizondo. Cortesía History Channel

Sin embargo, Mellon movió algunos hilos para buscar más apoyos en las altas esferas de Washington:

“Lo que traté de hacer fue presentar a Lou a algunas personas muy importantes en el departamento con las que sabía que tenía conexiones y que eran muy cercanas al secretario de defensa (…) Traté de ayudarlo. Primero trabajaron a través del sistema, y ​​se llevaron a cabo algunas reuniones, y se llevaron a cabo más reuniones informativas, etc., pero al final resultó imposible presentar esto frente a la secretaria”.

Y justo en este momento comienza la verdadera intrahistoria de los denominados OVNIs del Pentágono. Según cuentan ambos, Elizondo se hartó de esperar que sus superiores tomaran en serio sus investigaciones y decidió renunciar a su puesto. Pero antes de marcharse, como asegura el investigador Alejandro Rojas en un esclarecedor reportaje titulado «How US Intelligence Community Insiders Got the Senate’s Attention Regarding UFOs» (23/10/20): «Elizondo y Mellon tramaron su plan.

Mellón afirmó sin temor a comprometer su papel en esta confabulación, que:

“Teníamos una estrategia desde el principio y un plan antes de que se fuera (…) Discutimos cómo sería eso, y lo hemos estado ejecutando desde entonces». Rojas lo explica con detalle cuales fueron los primeros movimientos de esta singular pareja de baile: «Elizondo y Mellon comenzaron a acercarse a los periodistas con sus videos, documentos y datos sobre los OVNIs”.

Y el 4 de octubre de 2017, por mediación de varios amigos, Elizondo se entrevistó con Leslie Kean. La propia periodista lo narró a OpenMinds:

“Bajé y fui a Washington, y pasamos tres o cuatro horas juntos (…) Me mostraron los videos que finalmente se publicaron con nuestra historia (…) En ese momento me di cuenta de que era una historia a nivel de The New York Times, dada la documentación de la disponía el programa y por las personas involucradas y todo lo demás (…) Y así fue como empezó todo”.

Pero las artimañas planeadas por Mellon y Elizondo no acabaron ahí. Ni mucho menos. Rojas cuenta que:

“Mientras Kean y Bender trabajaban en el desarrollo de sus historias sobre el AATIP, el mundo conoció a Elizondo el 10 de octubre de 2017, con el lanzamiento de la Academia de Artes y Ciencias, la ‘To the Stars’ de Tom DeLonge (originalmente TTS / AAS, ahora conocida como TTSA). El anuncio se hizo junto al artículo de Kean en ‘The Huffington Post'”.

Y es que mientras se filtraban, a través de la prensa, las primeras informaciones y videos, había en marcha otro movimiento que iba a influir notablemente en el devenir de la ufología norteamericana. Se trataba de una conferencia de prensa organizada por DeLonge en compañía de algunos miembros de su equipo para presentar la TTSA. Allí estaban Elizondo y Mellon como si nunca hubieran roto un plato. Pero hay datos muy curiosos y sospechosos en esta historia. La reunión de Elizondo y Kean se produjo solo un día después de su renuncia a su trabajo para el Departamento de Defensa:

“Tenía especial curiosidad por conocer a Lue Elizondo porque dirigía un programa en el DOD que involucraba el estudio de amenazas aéreas anómalas (…) Lue había renunciado a este puesto literalmente el día antes de que nos conociéramos”.

Datos adicionales

Pero hay más datos oscuros en este improvisado guion cinematográfico. Después de toda la parafernalia y expectación creada por la TTSA, a finales de 2020 se disuelve como un azucarillo sin dejar rastro. Por lo que las sospechas sobre quien estaba realmente detrás de la formación de la TTSA aumentan a medida que se van conociendo estas sorprendentes informaciones. No hay que olvidar que DeLonge tuvo acceso, de la nada y de repente, a militares, políticos y personal de inteligencia que le facilitaron enormemente su labor de situarse en el panorama OVNI. ¿Fue la TTSA una creación o estuvo auspiciada por los servicios secretos para ubicar a Elizondo tras su retirada del Departamento de Defensa?

To the Stars Academy. (TTSA)

To the Stars Academy. (TTSA)

Y es que nadie podía imaginar en 2017, entre tantas revelaciones al más alto nivel y en pleno escándalo mediático producido por la publicación del artículo de The New York Times, que Mellon y Elizondo eran los que movían los hilos en las sombras. Y para dar el definitivo espaldarazo a esta «operación», lo más sorprendente, y lo que realmente produjo el gigantesco incendio informativo, es que la propia Marina estadounidense, al contrario de otras ocasiones, ratificó públicamente las informaciones aireadas por Elizondo, corroborando que se tomaban muy en serio los avistamientos sobre OVNIs y que las filmaciones filtradas eran reales.

Y aunque la mayoría de ufólogos aplaudieron este reconocimiento oficial y lo vieron como una postura casi ineludible por parte de las autoridades ante la magnitud de las noticias, es muy probable que, quizás, todo el conjunto obedeciera al mismo plan trazado por ambos extrabajadores del Departamento de Defensa. Pero ¿dónde nos lleva esto? Rojas dice que:

“En menos de tres años, la estrategia de Mellon y Elizondo ha dado como resultado que el gobierno de los EE. UU. admita que se toman en serio la UAP, revirtiendo sus negativas de décadas de este hecho, y que el comité de Inteligencia del Senado se haya dado cuenta y por ello solicita más información”.

Pese a que es evidente que la campaña emprendida por Mellon y Elizondo ha conseguido su propósito, o sea elevar el interés hasta cotas insospechadas hace unos años, de la comunidad científica, los medios de comunicación, la sociedad, la clase política y los estamentos militares y de inteligencia por los OVNIs; no es menos cierto que el material facilitado hasta el momento ni es concluyente ni definitorio de la existencia de un fenómeno anómalo de altísima extrañeza (léase extraterreno).

Los videos e imágenes filtrados, aunque reproducidos hasta la saciedad, están en las antípodas de poder ser considerados como pruebas fehacientes de la realidad de los OVNIs como un paradigma completamente nuevo y desconocido para nuestra ciencia. Y es que los resultados de los análisis efectuados sobre estas supuestas evidencias son insuficientes para convencer a los escépticos, incluso a muchos ufólogos. Pero lo más insólito es que, aunque la Marina ha autentificado que dichas filmaciones y fotografías han sido logradas por personal militar, no han emitido ningún juicio sobre las mismas pese a que están originando una tormenta mediática. A nadie se le escapa que este material supuestamente filtrado, que por cierto no es el original y ni se encuentra completo (está editado y cortado), tiene que haber sido estudiado profusamente por los expertos del ejército y tienen que tener su correspondiente veredicto. Pero las autoridades no opinan siquiera de las imágenes o grabaciones de menor importancia cuyo contenido a simple vista indica que no poseen ningún misterio, lo que hubiera evitado el sensacionalismo de los medios. Por tanto, de alguna manera las autoridades están siendo, por alguna razón que se nos escapa en estos momentos, muy permisivos con el tratamiento que la prensa realiza sobre estas informaciones y parecen muy interesados en que se propague la idea de los OVNIs como posibles amenazas.

El Pentágono, sede del Departamento de Defensa de EE. UU.

El Pentágono, sede del Departamento de Defensa de EE. UU. (Wikimedia Commons)

Y aunque tanto Mellon y Elizondo se erigen como los artífices y adalides de este gran cambio de actitud en el estamento militar, no está nada claro cuales son sus verdaderos roles en este asunto, y lo más importante, cuál es el auténtico objetivo y propósito de este aparente aperturismo gubernamental. Hay que recordar que, si compramos el discurso de Elizondo, cuando el Departamento de Defensa controlaba al 100% la situación, y podía evitar las filtraciones, no hacía el menor caso al AATIP y consideraba que los OVNIs eran un tema muy controvertido que no merecía la pena investigarlo o tomarlo en serio. Pero ahora, es todo lo contrario. Desde la irrupción pública de Elizondo y Mellon, las autoridades han dado un giro de 180 grados, ahora consideran no solo de gran interés a los OVNIs, sino que los califican una potencial amenaza para la seguridad nacional. Lo único que parece aclarado a día de hoy, es que los acontecimientos derivados desde 2017 están perfectamente trazados con unos propósitos que se nos antojan confusos y desconcertantes pero que a la vez parecen seguir una hoja de ruta convenientemente consensuada por la inteligencia norteamericana. También queda demostrado que tanto Mellon como Elizondo siguen teniendo contactos con sus antiguos empleadores y que, de hecho, no podría descartarse completamente que aún podrían estar trabajando o colaborando en secreto con alguna agencia del Departamento de Defensa. De hecho, la TTSA parece que se «creó» con la única intención de servir de plataforma mediática para que ambos personajes fueran conocidos por el público y situarse en una posición adecuada para trasladar su mensaje a la sociedad y los medios. Tampoco puede pasar desapercibido que en ninguna de las interminables entrevistas a las que ha sido sometido Lue Elizondo, en ninguna de ellas se haya sido abiertamente critico contra el ex-agente secreto. Como si todo el mundo le rindiera pleitesía y no se cuestionará nada en torno a este personaje.

Pero sin duda lo más sospechoso de las declaraciones de Elizondo y Mellon son sus continuas ambigüedades. Mientras que en algunas entrevistas afirman de manera explícita que los avistamientos no tienen nada que ver ningún tipo de aeronave terrestre que haya sido fabricada en nuestro planeta, por otro lado, apuntan, sin vacilar, contradiciéndose a ellos mismos, a la posibilidad de que alguna nación haya podido dar un salto tecnológico sin precedentes poniendo en peligro a los Estados Unidos. Mellon ha hecho también grandilocuentes declaraciones en este sentido. En una nota en su site titulada «Don’t Dismiss the Alien Hypothesis» (24/06/2021) decía sin paños calientes que estamos ante las puertas de uno de los mayores descubrimientos de la humanidad y que «el origen no humano es actualmente la teoría que mejor se ajusta a todos los hechos (sobre los OVNIs)».

¿Es Elizondo un Caballo de Troya de la Inteligencia Norteamericana?

Hasta el momento la comunidad ufológica norteamericana y los medios de comunicación han sido muy complacientes con Lue Elizondo. Pero ¿realmente estamos seguros de que no se trata de un agente encubierto?

Hasta el momento la comunidad ufológica norteamericana y los medios de comunicación han sido muy complacientes con Lue Elizondo. Pero ¿realmente estamos seguros de que no se trata de un agente encubierto?

De forma inesperada, incluso para el más optimista, en el año 2017 cambió de forma radical la postura pública del Gobierno estadounidense ante los OVNIs, y de pronto del más escrupuloso de los silencios y de una negación copernicana, se pasó a un inusitado interés por la cuestión. Y es que tanto la portavocía de la marina como el Departamento de Defensa, entre otros organismos, no dudaron en calificar el tema OVNI como un asunto muy serio y un potencial peligro para la seguridad nacional. Y de forma casual, la apertura de fuegos artificiales mediáticos se inicia por mediación de una desconocida organización creada desde la nada, la TTSA, con la inestimable ayuda de un ex-agente de inteligencia llamado Lue Elizondo, con unas credenciales «impecables», que aseguraba haber sido el encargado del último programa gubernamental de investigación OVNI del Pentágono. Pero tras un arranque fulgurante que prometía la ansiada revelación final sobre la existencia de los extraterrestres, algunas de las costuras de este proyecto quedaron al descubierto.  A finales del 2020 una serie de extraños movimientos ponían sobre la mesa que quizás la TTSA, que se creó originalmente para estudiar información veraz y acreditada al más alto nivel (político, militar inteligencia, científico, etc.) sobre los OVNIs, como poco, podía haber sido utilizada de forma encubierta como un auténtico caballo de Troya, para que Elizondo entrara por la puerta grande en el fortín ufológico como un nuevo faro de referencia.

LECTURA RECOMENDADA: ¿Investigó Albert Einstein el platillo volante recuperado en Roswell en 1947?

El 17 de febrero de 2021 los seguidores y accionistas de la TTSA se llevaron un jarro de agua fría con la publicación de un comunicado de la entidad: «desde la publicación y el reconocimiento oficial de las imágenes de los UAPS (fenómenos aéreos No identificados) por parte de funcionarios del gobierno, que han sido vistas por más de 28 millones de personas, lo que ha dado lugar a que los medios de comunicación se tomen el tema en serio, hasta las dos exitosas temporadas de la serie de HISTORY “Unidentified“, difundidas por todo el mundo, pasando por las sesiones informativas de liderazgo intelectual al más alto nivel del Gobierno de los Estados Unidos, hasta un acuerdo de cooperación en materia de I+D con el Ejército de los Estados Unidos, todo ello rematado con la asombrosa formación de un Grupo de Trabajo sobre FANI por parte del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

La TTSA entra ahora en su evolución natural como empresa mientras nos adaptamos a un nuevo panorama mundial con nuevas oportunidades y prioridades. La pandemia mundial provocada por el COVID-19 ha tenido un impacto significativo y negativo en las industrias de la defensa y el entretenimiento, y en la disposición de los inversores individuales a invertir en empresas que operan en esos campos, incluida la TTSA. Teniendo en cuenta la evolución natural de la empresa y los cambios en el entorno empresarial debidos a la COVID-19, TTSA pretende aprovechar el impulso de las iniciativas empresariales en las que estamos viendo un mayor éxito y que tienen cada vez más probabilidades de generar valor para los accionistas. Para lograr sus objetivos, TTSA ha decidido reestructurar sus operaciones para reducir sus iniciativas de comercialización de ciencia y tecnología y poner un mayor énfasis en las operaciones de su negocio de entretenimiento. TTSA tiene múltiples activos de propiedad intelectual que pretende desarrollar en películas, televisión, libros y merchandising. Para avanzar en sus objetivos, TTSA tiene previsto establecer asociaciones estratégicas para la producción y financiación de sus películas y explorar posibilidades de fusión en áreas que podrían convertirla en un estudio cinematográfico integral. Otros planes de expansión de la TTSA en la industria del entretenimiento incluirían la concesión de licencias de productos cinematográficos y la adquisición de talento literario para la creación de sus guiones cinematográficos (…) Además, como parte de la reestructuración, Stephen Justice, director de operaciones de la TTSA, Lue Elizondo, director de programas y servicios gubernamentales de la TTSA, y Christopher Mellon, miembro del consejo asesor de TTSA, ya no forman parte de la empresa. Para mantenerse en sintonía con la misión de beneficio público de TTSA de informar a los medios de entretenimiento, la empresa planea mantener su junta consultiva de ciencias, cuyas conexiones influirán en las historias de TTSA para el cine, y añadir un miembro de la junta con experiencia en la industria cinematográfica».

Uno de los tantos informes que hablan de Luis Elizondo

Uno de los tantos informes que hablan de Luis Elizondo. Cortesía: Youtube

Pocos daban crédito a lo que estaban leyendo en las pantallas de sus ordenadores o móviles. Pues después de tanta promoción, la TTSA cerraba sus puertas. DeLonge decía adiós a su sueño de conseguir la gran revelación OVNI, dejando claro, como se preveía desde hace tiempo, que sus actividades y objetivos se iban a desarrollar fuera de la investigación ufológica, para centrarse en el campo del entretenimiento y las artes. Además, lo que más molesto al público es que la TTSA pasaba casi de puntillas por uno de los temas estrellas de la academia. Tres de sus principales baluartes, Elizondo, Cristopher Mellon y Justice, abandonaban el barco. De repente tras su pomposa presentación en 2017 como un consorcio que iba a aportar grandes novedades y avances en el estudio científico del fenómeno OVNI, la TTSA se transformaba en una compañía dedicada al entretenimiento. ¿Fiasco, decepción, estafa, engaño…? De nuevo la ufología norteamericana mostraba sus claroscuros y como se repetían constantemente los mismos patrones a lo largo de los años, y es que los grandes anuncios en referencia al tema OVNI se diluyen en el tiempo sin aportar nada.

Desde 2017 Lue Elizondo y Cristhopher Mellon han acaparado la atención de los medios de comunicación

Desde 2017 Lue Elizondo y Cristhopher Mellon han acaparado la atención de los medios de comunicación.

Pero mientras tanto, Elizondo seguía a flote en solitario y tampoco parecía darle mayor importancia a su abandono de la TTSA. ¿Fue la TTSA un simple puente para situar en el panorama mediático a Elizondo? Y es que la academia de DeLonge sirvió a la perfección para que identificáramos a Elizondo como un encarnizado luchador por la verdad que había abandonado su trabajo para el gobierno para dar a conocer la buena nueva al mundo. ¿Pero realmente es esto cierto? Como hemos resaltado en este artículo resulta como poco, paradójico, que muchas de las informaciones e indagaciones realizadas por Elizondo en este periodo podrían entrar en serios conflictos de intereses con algunas de las cláusulas de confidencialidad firmadas durante su etapa en el AATIP. ¿Cómo podría demostrar o justificar legalmente Elizondo que un descubrimiento ofrecido en la actualidad no está de alguna manera condicionado o vinculado a sus conocimientos adquiridos durante su trabajo para el Departamento de Defensa? ¿Puede desempeñar Elizondo bien su tarea sin quebrantar sus cláusulas de confidencialidad? ¿Le demandaría el Pentágono si algunas de sus futuras revelaciones fueran secretos de estado que juró mantener en secreto? ¿Hasta dónde puede llegar Elizondo en sus declaraciones públicas? ¿Qué esconde realmente este resurgir mediático de los OVNIs auspiciados por el Pentágono? ¿Sigue Elizondo de alguna manera vinculado a los servicios de inteligencia? ¿Mantiene contactos con agencias de inteligencia desde su dimisión oficial con el Departamento de Defensa? ¿Se trata todo este affaire de una gigantesca operación de inteligencia puesta en marcha desde diferentes sectores del Departamento de Defensa para trasladar una idea muy concreta a la opinión pública sobre los OVNIs?

Desde 2017 Lue Elizondo y Cristhopher Mellon han acaparado la atención de los medios de comunicación

Desde 2017 Lue Elizondo y Cristhopher Mellon han acaparado la atención de los medios de comunicación.

¿Operación de “falsa bandera”?

Por primera vez en la historia de la ufología, las conclusiones del gobierno coinciden casi al 100% con el sentir de la mayoría de los ufólogos en los Estados Unidos.  Y el alcance es concluyente: ¿Si la comunidad OVNI y el Pentágono coinciden en sus apreciaciones es obvio que debemos estar ante la verdad? Por tanto, no hay lugar a la discusión, los OVNIs son una amenaza… Pero ¿es esto cierto? A mi entender, detrás de esta puesta en escena, existe un claro objetivo de crear cierto clima de alarma social sobre los OVNIs y trasladar la imagen de una amenaza en ciernes sobre nuestras cabezas. Y la elección de esta postura no es casual. La idea de la amenaza se ha escogido para quizás potenciar la carrera armamentística y advertir, de paso, a las naciones extranjeras que el Pentágono anda ojo avizor ante cualquier tipo de intromisión aérea que se hubiera aprovechado del vacío informativo que existía en el ejército estadounidense debido al estigma OVNI. Parte de la inteligencia norteamericana es consciente, y esto es lo que le interesa particularmente en toda esta cuestión, que muchos avistamientos OVNIs están provocados por aeronaves espías, drones y aviones no tripulados, pero saben que la mayoría de los testigos no informan de estos episodios, de vital importancia para la seguridad nacional, por temor a represalias y burlas. Por eso una de las primeras consecuencias de los OVNIs del Pentágono, y de la que poca gente habla, fue que, a principios de 2019, y aprovechando el tirón mediático, las autoridades anunciaron que habían actualizado las directrices internas para facilitar el reporte de cualquier avistamiento extraño en el cielo.

El estigma OVNI había sido erradicado de un plumazo. Los Pilotos y el resto del personal militar y de seguridad tenían carta blanca para informar de sus experiencias por muy extrañas que fueran. Ya no había nada que temer. La palabra OVNI, platillo volante y nave extraterrestre fue desautorizadas por el acrónimo UAP, mucho más aséptico y científico. Por lo que todo parece apuntar a que se ha edificado un metódico y renovado argumentario sobre los OVNIs, convertido en el mantra de la nueva ufología estadounidense, que está sirviendo de perfecta pantalla para ocultar otros intereses mucho más inquietantes y desconocidos. Una estudiada bomba de humo que seguramente está desviando la atención del verdadero objetivo que nada tiene que ver con las informaciones que han salido publicadas hasta el momento. Y la inteligencia norteamericana lo sabe. Nada ha ocurrido fuera de su control. Estratégicamente han colocado actores a ambos lados del tablero para tener controlada la situación en todo momento. Y para que no haya dudas, Mellon y Elizondo han admitido sin temor alguno que trazaron su plan cuando aún trabajaban para el Pentágono. El exdirector del AATIP añade constantes giros de guión en sus informaciones para mantener siempre la expectación en la audiencia y los medios, por lo que no le tiembla el pulso en hablar cuando se tercie de Roswell, fotografías de ocupantes, restos de OVNIs, puertas dimensionales, filmaciones, OVNIs bajo las aguas, daños sobre testigos o restos biológicos alienígenas.

Todo lo que ha ocurrido hasta la fecha parece tener la conformidad y beneplácito del Departamento de Defensa, ya que incluso no han existido filtraciones transcendentales que comprometa los verdaderos conocimientos sobre la materia OVNI de las autoridades. Además, los sucesos ocurren espaciados en el tiempo como siguiendo una hoja de ruta secreta. Y, por otro lado, y esto es significativo, las múltiples declaraciones de Elizondo no han molestado a sus antiguos jefes más allá de provocar algún comentario jocoso. Por tanto, por el momento solo nos queda seguir esperando al próximo movimiento en esta partida de ajedrez.

Elizondo y Mellon se unen a Avi Loeb para la búsqueda de vida extraterrestre

Christopher Mellon, Luis Elizondo y Avi Loeb

Christopher Mellon, Luis Elizondo y Avi Loeb

El pasado 30 de octubre de 2021 el recién creado Proyecto Galileo ha hecho público un comunicado donde anuncia la incorporación de Lue Elizondo y Chris Mellon en su grupo para la investigación de los fenómenos aéreos no identificados y la búsqueda de señales y firmas de origen extraterrestre. Hay que recordar que el proyecto Galileo fue creado por el astrofísico Avi Loeb a raíz del caso ‘Oumuamua y los denominados OVNIs del Pentágono. En el comunicado se decía que: «El Proyecto Galileo se beneficiará enormemente de la amplia base de conocimientos y la sabiduría de Elizondo y Mellon», ha afirmado el profesor Loeb. «Todos compartimos el objetivo de identificar la naturaleza de los UAPS y de objetos interestelares anómalos como ‘Oumuamua».

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Como afiliados de investigación, Elizondo y Mellon tienen la intención de apoyar la misión del Proyecto Galileo a través de la selección de sitios donde se ubicarán los sistemas UAP-Scope y en la evaluación de las implicaciones sociales de los datos, si se descubren firmas o artefactos tecnológicos extraterrestres (…) Los señores Mellon y Elizondo son nombres bien conocidos en el estudio de la UAP. Sus esfuerzos para generar una mayor conciencia pública y una mayor transparencia sobre el tema fueron fundamentales para lograr que el Pentágono publicara y confirmara los videos “FLIR”, “GIMBAL” y “GOFAST”, tomados por las tripulaciones de vuelo del USS Nimitz y el USS. Portaaviones Theodore Roosevelt.

Captura de uno de los vídeos supuestamente obtenidos por pilotos de la Marina de EE. UU.

Captura de uno de los vídeos supuestamente obtenidos por pilotos de la Marina de EE. UU. En estos últimos años se han filtrado varias supuestas imágenes de OVNIs que parecen no esconder ningún fenómeno anómalo, sin embargo, las autoridades norteamericanas permanecen al margen de cualquier valoración. Cortesía: Departamento de Defensa de EE. UU.

Además, el informe “Evaluación preliminar: fenómenos aéreos no identificados” publicado por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional en junio de 2021 -una de las inspiraciones para la fundación del Proyecto Galileo- fue el resultado directo de dos años de paciente presión pública y privada por parte de los señores Mellon y Elizondo (…) El Proyecto Galileo para la búsqueda científica sistemática de evidencias de artefactos tecnológicos extraterrestres es un proyecto de investigación interinstitucional alojado en Harvard y lanzado en junio de 2021 por los cofundadores Avi Loeb y Frank Laukien. Dirigido por el profesor de ciencia Avi Loeb en el Centro de Astrofísica|Harvard & Smithsonian, el objetivo del Proyecto Galileo es llevar la búsqueda de firmas tecnológicas extraterrestres o artefactos de Civilizaciones Tecnológicas Extraterrestres (ETC) a partir de observaciones y leyendas accidentales o anecdóticas a la corriente principal de la investigación científica transparente, validada y sistemática. El Proyecto Galileo busca objetos físicos, artefactos o rastros, además de señales electromagnéticas asociadas con equipos tecnológicos extraterrestres».

De la noche a la mañana Lue Elizondo dejo de formar parte del proyecto de la TTSA

De la noche a la mañana Lue Elizondo dejo de formar parte del proyecto de la TTSA.

Hay que recordar que antes de este episodio, Elizondo y Mellon abandonaron la TTSA (Academia de las estrellas de Tom DeLonge) con la intención de crear un grupo propio con financiación privada, pero a tenor de estos datos parece que una vez, la controvertida pareja se coloca en el ojo del huracán sorprendiendo a propios y extraños con sus acciones. ¿Cuáles son sus verdaderas intenciones? ¿Son infiltrados del gobierno en una institución científica para la investigación de OVNIs? Solo el tiempo dará las respuestas.

Autor: José Antonio [email protected]


Nota del Editor:

Avi Loeb es el autor del libro “Extraterrestre” que ha sido ampliamente vendido. A raíz de su lanzamiento, Loeb fue entrevistado por diversos medios. En una de esas presentaciones dijo algo que se puede catalogar como “superficial”, pero que podría esconder algo más:

“El libro ha despertado un enorme interés, nunca había visto nada igual. ¡En las últimas semanas se han puesto en contacto conmigo diez directores y productores de Hollywood! En broma, le comenté mi agente que, si acaban haciendo una película, quiero que me interprete Brad Pitt.”

Al parecer, Loeb o sus agentes tienen planes de convertir el libro en una futura producción cinematográfica, muy al estilo de “Arrival” (sí, la película donde una naves enormes se posan en los cielos, y una experta lingüista logra comunicarse con los alienígenas tipo “pulpos”).

Si conectamos los puntos, podría aquí nacer un enlace entre TTSA y Loeb; teniendo en cuenta que TTSA ha expresado sus intenciones de crear producciones de cine y documentales. Es lógico que una producción de ese tipo sería enorme y con altos dividendos, ya que el tema gusta al público espectador. Y si damos otra mirada desde arriba a esos “puntos conectados”, las líneas que los unen bien podrían tener nombre: Elizondo y Mellon. ¿Por qué no?

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José Antonio Caravaca

José Antonio Caravaca

Autor

José Antonio Caravaca está considerado como uno de los ufólogos más destacados del panorama actual. Pertenece a la última hornada de investigadores y escritores centrados en el mundo de las paraciencias surgidos a principios de la década de los noventa en España. Viajero y lector empedernido ha publicado más de 1.000 artículos de investigación sobre OVNIS, criptozoología, arqueología y otras cuestiones relacionadas con lo heterodoxo. Es colaborador de las revistas especializadas: "ENIGMAS", "AÑO CERO", "MAS ALLA" y "EL OJO CRITICO", además de otros medios de comunicación internacionales. En 2015 sus reveladoras pesquisas sobre las denominadas "Diapositivas de Roswell" tuvieron una amplia repercusión mundial. Pero por si algo es conocido Caravaca es por ser el autor de la célebre "Teoría de la Distorsión", la última gran aportación al pensamiento OVNI que ha establecido un amplio debate en la comunidad ufológica. Sus artículos sobre la Distorsión han sido traducidos a varios idiomas como el inglés, portugués, francés, italiano, polaco o japonés. Es autor de: "LA ULTIMA PROFECIA DE JULIO VERNE" (Espejo de Tinta. 2007) prologado por el periodista y escritor J.J. Benítez. "EXPEDIENTE ROSWELL: EL INFORME DEFINITIVO" (Editorial Oblicuas.2016) prologado por el conocido novelista e investigador Javier Sierra. "OVNIS: LAS OPERACIONES SECRETAS DE LA CIA" (Editorial Oblicuas.2017). "OVNIS: LAS 50 MEJORES EVIDENCIAS" (Editorial Cydonia. 2017). ENCUENTROS CERCANOS CON OVNIS ¿UNA ARQUITECTURA PSIQUICA DESCONOCIDA? INTRODUCCION A LA TEORIA DE LA DISTORSION (Editorial Guante Blanco.2018) DISTORSION: OVNIS, APARICIONES MARIANAS, BIGFOOTS, HADAS, FANTASMAS Y EXTRAÑAS CRIATURAS ¿UNA TEORIA EXPLICATIVA? (Editorial Guante Blanco.2019). ICA: LA INCREIBLE HISTORIA DE UN PASADO QUE NUNCA EXISTIO (Editorial Guante Blanco.2020) En 2013 participó en una obra conjunta con varios investigadores y periodistas españoles bajo el título: "Hay otros mundos" (Editorial Cydonia). José Antonio Cavaraca es colaborador permanente en CodigoOculto.com desde septiembre de 2021. También puedes seguirlo en su sitio web: http://caravaca.blogspot.com/

6 Comentarios

  1. Mario Falco

    Excelente artículo, cada párrafo vale oro.
    Sabemos que, salvo raras excepciones, los medios masivos de comunicación no están para informar sino para agregar incertidumbre a la multitud; Elizondo es parte de ese sistema, guste o no: si fuese realmente un outsider ya lo habrían silenciado como a Stan Romanek o a Schneider.

    Responder
    • Jose Antonio Caravaca

      Muchas gracias, aun quedan por cosas por descubrir…

      Saludos

      Responder
  2. Arturo Ramón Sepulveda Cabello

    Luego de leer el currículum de J.A Caravaca ,se entiende la calidad y rigurosidad del artículo.este es el nivel deseable para la entrega de información tan sensible.El trabajo expuesto corrobora mi apreciación de desconfianza hacia este peón.Bien por despejar la paja del trigo.Gracias.

    Responder
    • Jose Antonio Caravaca

      Muchas gracias por sus palabras.

      Saludos

      Responder
  3. Lic. María de los Ängeles Blake

    José Antonio, por favor lee las notas de la web de CEUFO La Pampa, en la Patagonia Argentina, aquí:
    https:// ceufo.blogspot.com/
    Me gustaría tu opinión sobre la última serie de publicaciones que tratan especialmente de este tema que abordas tu aquí, las notas son del 6/9, 20/9, 27/9 y la última y mas sustanciosa del 7/11.
    Gracias!.

    Responder
    • Jose Antonio Caravaca

      Hola María de los Ängeles Blake había leído algo sobre ese asunto, y es cierto que a raíz de esta nueva narrativa impuesta desde USA se esta condicionando no solo el pensamiento global sobre los OVNIS sino la interacción entre ufólogos, grupos, etc…

      Saludos

      Responder

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