En el año 2019 se superaron 400 récords de calor en todo el mundo, algo que deja ver el gran problema climático que vive el mundo. Ahora, 2020 no es la excepción.

El verano pasado vivimos los meses más calurosos que han existido y todo parece indicar que esa alarmante tendencia se repetirá este año.

De acuerdo al Copernicus Climate Change Service (CCCS) de la Unión Europea, el pasado mes de enero (2020) fue el más caluroso en su registro de datos.

Enero 2020 tuvo 0.77 °C más que el promedio de enero entre los años 1981 al 2000, además el pasado mes fue más caluroso que el de enero de 2016, superándolo en 0.3 °C.

Inusuales temperaturas para enero de 2020 en relación con el promedio de enero para el período 1981-2010. Crédito: Copernicus Climate Change Service / ECMWF

Cabe resaltar que 2016 posee los registros más altos de temperatura, debido al cambio climático y al fenómeno de El Niño. Ahora, el hecho de que 2020 esté superando a 2016 es una advertencia que muestra el impacto de la actividad humana en el planeta.

Los expertos han advertido que los últimos 5 años han sido los más calurosos, y esta tendencia continuará. Es hora de que los políticos actúen de manera radical para disminuir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que afectan el planeta, calentándolo y causando variaciones inadvertidas en el clima mundial.

Según el CCCS, gran parte de Europa sufrió un enero inusualmente caliente, especialmente en países del este y norte del continente. Incluso, se vivieron temperaturas superiores a 6 °C por encima del promedio en diversas naciones europeas.

Las actividades humanas liberan dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, calentando cada vez más el planeta. Crédito: marcinjozwiak / Pixabay

Países nórdicos, conocidos mundialmente por su clima frío, han tenido un mes de enero inusualmente cálido. Noruega experimentó su día de enero más caliente registrado hasta ahora; Finlandia experimentó un enero más cálido desde el año 1961; en Suecia las altas temperaturas afectaron a los pastores de renos y a los esquiadores.

Rusia tampoco fue la excepción, experimentando temperaturas sobre el promedio en la mayor parte de su territorio. Japón, China y otras partes del sudeste asiático también sufrieron altas temperaturas.

Incluso la Antártida atravesó un enero más caliente que el promedio; y Australia, como todos ya sabemos, sufrió una ola de calor que incrementó los incendios forestales registrados en meses pasados.

Esta tendencia apunta a un mundo cada vez más caliente y que afectará a la vida existente. Se requiere de forma urgente cambios en las políticas ambientales que aseguren un futuro para nuestro hogar.

Fuente: Copernicus Climate Change Service

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