Diversas culturas presentan leyendas sobre apariciones de la muerte, de algún enviado de la misma, o incluso, de los mismos muertos. Un caso muy particular a este respecto se da en el norte de España bajo el nombre de «Santa Compaña», aunque existen relatos similares en todo el territorio en los que dichas manifestaciones reciben distintos nombres.

En el caso de la Santa Compaña se trataría de una aparición de lo sobrenatural cuyas características varían de una leyenda a otra, pero acotando el término para tratar de aportar una definición, se referiría a una visión de los muertos que caminan en procesión durante la noche y que normalmente van encapuchados, vistiendo de blanco o de negro.

Curiosamente, en algunos casos, se indica que  este cortejo de la muerte es encabezado por un vivo, quien en muchas ocasiones ni tan siquiera es consciente de ello, despertándose en extremo cansado por las mañanas sin conocer el motivo, como si hubiera salido a caminar sonámbulo.

En esta circunstancia portaría algún objeto, usualmente una cruz, un cirio o un caldero y el que se encontrar durante la noche con esta hilera de encapuchados habría de intentar pasar desapercibido, pretendiendo que no se fijaran en él dado que quien encabezara la procesión, trataría de convertirle en el nuevo líder de la misma, condenándolo con ello.

¿Cómo podría un testigo hacer que no se fijaran en él? Los remedios que se proponen son variados, véase: santiguarse, tenderse boca abajo en el suelo para ni ver ni oír a los difuntos, dibujar un círculo en el suelo y colocarse dentro o abrazar un cruceiro de los que existen en las intersecciones de los caminos en esta región.

A día de hoy, todavía existen testigos que dicen haberse encontrado con la Santa Compaña a la que a veces pueden ver, pero en otras ocasiones, sólo se dejan ver las luces de las velas que portan los miembros de esta siniestra comitiva avanzando lentamente junto con el olor tan característico de los cirios ardiendo.

Se dice que en ocasiones, hasta puede escucharse un arrastrar de cadenas, cánticos y hasta el sonido de una campanilla aunque en otros ejemplos parece que sucede al revés: el testigo no escucha absolutamente nada más que a la Santa Compaña cuando deberían de oírse el resto de sonidos tan característicos de los bosques, como si hubiera entrado en una campana de irrealidad.

Las tenebrosas apariciones de la Santa Compaña

Un dato importante es que, como sucede con otras leyendas, la aparición de los difuntos también actúa como un presagio, un vaticinio de la muerte propia, la de un familiar o un conocido. Tal vez, acercándose a la vivienda de quien está próximo a fenecer, o apareciéndosele en un camino en un área con poca población.

Huestia o Estantigua son nombres de apariciones similares que se dan en otras partes del territorio español pero existen otras manifestaciones de los muertos en el folklore de otras naciones, algunos ejemplos podrían ser el de la temida Banshee del folklore irlandés, el del servidor de la muerte Ankou propio de Gran Bretaña y Normandía o el de la Cacería Salvaje que aparece con frecuencia por diferentes naciones europeas.

Nuestra compañera Sonia Gupta del canal AEnigma junto con el autor Pablo Ruiz presentan en detalle las características de la Santa Compaña, sus orígenes y otras apariciones de la muerte en el siguiente programa especial:

Para disfrutar de más contenido como este, puedes visitar el canal AEnigma.

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