En el remoto pasado, hace miles de años, el desierto del Sahara en África estaba repleto de verde vegetación. ¿Podría volver a ocurrir? ¿estamos ante la próxima maravilla del mundo?

En 2018 se descubrió que el Sahara, el desierto más grande del mundo después de la Antártida y el Ártico, había aumentado de tamaño un 10% durante el último siglo. Esta expansión se debe a una combinación de cambios climáticos provocados por el hombre y ciclos climáticos naturales, y la mayor parte del cambio ocurre a lo largo de los bordes norte y sur del desierto.

La desertificación es un problema importante en todo el mundo, sobre todo en la región del Sahel (que se extiende desde el cinturón sur del Sahara hasta la sabana sudanesa a continuación) donde residen algunas de las comunidades más pobres del mundo. A pesar de que el Norte Global es el contribuyente más significativo a las emisiones de gases de efecto invernadero y al calentamiento global, son personas como las que viven en el Sahel las que están pagando el precio.

La comunidad del Sahel está en la primera línea de la crisis climática, lidiando con sequías persistentes, hambrunas y recursos naturales que se agotan rápidamente de manera continua. Como resultado, millones de personas en toda la región, desde Senegal hasta Djibouti, deben manejar las graves repercusiones de la emergencia climática sin mucha ayuda.

Aquí es donde entra en juego la Gran Muralla Verde, un proyecto que podría salvar a toda una región del colapso ecológico.

¿Qué es la Gran Muralla Verde?

La Gran Muralla Verde de África: ¿la próxima maravilla del mundo?
La Gran Muralla Verde será la estructura viviente más grande de la Tierra, el triple del tamaño de la Gran Barrera de Coral. Crédito: The Great Green Wall

Una iniciativa totalmente liderada por África, la Gran Muralla Verde es un proyecto ambicioso que busca hacer crecer una maravilla natural de 8.000 km en todo el ancho de África. Desde 2007, se han plantado millones de árboles en el extremo sur del desierto del Sahara, y quedan millones más.

Inicialmente se pretendía que fuera solo una línea de árboles, que se extendía de este a oeste, para ayudar a abordar la expansión del Sahara hacia el sur. Sin embargo, el proyecto, financiado por la Unión Africana, se convirtió rápidamente en un tapiz de diferentes intervenciones ambientales, utilizando una variedad de herramientas ecológicas para construir un cinturón de vegetación en todo el continente. Aunque los árboles siguen siendo el enfoque principal, se están utilizando otros métodos para ayudar a restaurar la tierra, basados ​​en las necesidades biogeográficas específicas de un área individual.

El proyecto ha recibido elogios de todo el mundo, incluido el presidente irlandés, Michael Higgins, quien dijo que la Gran Muralla Verde «representa el mejor tipo de cooperación internacional que se requerirá en este siglo».

Cuando la muralla esté terminada, será la estructura viviente más grande de la Tierra, el triple del tamaño de la Gran Barrera de Coral.

¿En qué estado se encuentra la Muralla?

Actualmente, la Gran Muralla Verde está completa en un 15%, pero el éxito del proyecto ha sido mucho mayor de lo esperado inicialmente. La tierra degradada se está restaurando a un ritmo sin precedentes, lo que significa una mayor seguridad alimentaria para las comunidades cercanas.

Nigeria, Senegal, Burkina Faso y Etiopía han experimentado hasta ahora los avances más significativos en la región del Sahel. En Burkina Faso se han plantado más de 17 millones de árboles, lo que equivale a un área de aproximadamente 12.545 hectáreas. Nigeria ha visto restauradas más de 4.8 millones de hectáreas de tierra degradada, mientras que Senegal y Etiopía han tenido niveles similares de éxito.

Al combatir la desertificación en el área, las regiones han comenzado a ver un aumento de las precipitaciones, así como espacios agrícolas más resilientes y fértiles.

Pero el impacto ecológico no es el único enfoque de este proyecto, ya que el esquema también busca empoderar y desarrollar las comunidades circundantes.

¿Cómo ayuda el proyecto?

Elvis Paul Tangam, comisionado de la Unión Africana para el proyecto, explica:

“La Gran Muralla Verde se trata de desarrollo; se trata de un desarrollo sostenible y adaptado al clima, en todos los niveles. Cada uno de los 30 países desarrolló planes de acción nacionales, ese es el mayor logro, porque ahora lo poseen. Se trata de apropiación, y ese ha sido el fracaso de la ayuda al desarrollo, porque la gente nunca se identificó con ella. Pero esta vez se identifican. Esto es lo nuestro”.

Dado que las comunidades de la región del Sahel se emplean para construir y luego mantener el muro, se pretende que el proyecto genere beneficios duraderos tanto para las personas como para el planeta. Se prevé que la población en todo el Sahel se duplique para el año 2039, lo que significa que un proyecto que aborde los problemas ambientales de la zona, al mismo tiempo que brinda oportunidades de empleo, es más vital ahora que nunca.

Después de décadas de programas de ayuda internacional que luchan por producir cambios significativos en la región del Sahel, quizás el éxito de la Gran Muralla Verde pueda utilizarse como modelo para futuros proyectos de desarrollo ecológico en todo el mundo.

Las demás naciones del mundo deberían interesarse en más proyecto como este. El planeta lo necesita demasiado ahora, y podría ser una herramienta efectiva para combatir el calentamiento global.

Vía: euronews.com – Autor: Marthe de Ferrer

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