Se trata de una alternativa ecológica a los ataúdes convencionales: no se utiliza madera, se usa un hongo especial que acelera el proceso de descomposición del cuerpo.

Un equipo de diseñadores de la Delft University of Technology en los Países Bajos se unieron a un museo de historia natural local para desarrollar The Living Cocoon o el «Capullo Viviente», un ataúd «viviente» lleno de musgo hecho de un hongo especial.

El ataúd acelera significativamente el tiempo que tarda un cuerpo humano, más toda la ropa y otros materiales que quedan enterrados junto con él, en descomponerse, de aproximadamente una década hasta tan solo dos años, según sus inventores.

Eso es posible en gran parte gracias a su material de construcción de micelio, una colonia bacteriana de rápido crecimiento similar a un hongo que puede convertirse en redes subterráneas gigantescas.

Beneficio de los suelos

El micelio también es capaz de neutralizar sustancias tóxicas y proporcionar nutrición a cualquier cosa que crezca cerca, lo que significa que el suelo se beneficiará realmente de un entierro de este tipo a largo plazo.

Bob Hendrikx, fundador de Loop, la startup que desarrolló el ataúd, dijo en un comunicado:

“The Living Cocoon permite a las personas volver a ser una con la naturaleza y enriquecer el suelo, en lugar de contaminarlo”.

Bob Hendrikx, fundador de Loop y diseñador del proyecto, junto a los «ataúdes vivientes». Crédito: Loop / Bob Hendrikx

«Convivir con materiales vivos»

Hendrikx dijo:

“Actualmente vivimos en el cementerio de la naturaleza. Nuestro comportamiento no solo es parasitario, también es miope. Estamos degradando organismos en materiales muertos y contaminantes, pero ¿y si los mantenemos vivos?”. Imagínense: una casa que pueda respirar y una camiseta que crezca contigo”.

Los investigadores detrás de The Living Cocoon ya completaron un funeral en el que el difunto fue enterrado en uno, lo que afirman es el primero en el mundo, como informa Dutch News.

The Living Cocoon se hace eco de inventos similares, como el «Infinity Burial Suit», soñado por la empresa funeraria ecológica Coeio. Es esencialmente un «traje de muerte», con esporas de micelio infundidas en su red de ganchillo.

Alternativa ecológica: un ataúd vivo hecho de hongos «El Capullo Viviente»
Uno de los «ataúdes vivientes». Crédito: Loop

Loop ahora está investigando los efectos positivos y el aumento de la biodiversidad como resultado de enterrar tal ataúd.

Hendrikx agregó:

“Queremos saber exactamente qué contribución hace al suelo, ya que esto nos ayudará a convencer a los municipios locales en el futuro de transformar áreas contaminadas en bosques saludables, utilizando nuestros cuerpos como nutrientes”.

Alternativa ecológica: un ataúd vivo hecho de hongos «El Capullo Viviente»
El «ataúd viviente» estaría lleno de musgo. Crédito: Loop

Hay que tomar en cuenta esta alternativa, claro, antes debe ser analizada detalladamente por otros expertos. Podría contribuir enormemente en la mejora de los suelos y en la disminución de la contaminación. Además, disminuirá el uso de madera en ataúdes, que realmente es algo totalmente ilógico, habiendo otros materiales disponibles.

Aunque el audio del siguiente vídeo se encuentra en inglés, usted puede activar los subtítulos en español. En caso desconozca cómo hacerlo, puede consultar esta GUÍA.

Imagen de portada: Crédito: Loop

Fuente: futurism / tudelft

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