Manchas de sangre en Sudario de Turín serían falsas, sugiere un nuevo estudio

Manchas de sangre en Sudario de Turín serían falsas, sugiere un nuevo estudio

Los resultados de un análisis del patrón sanguíneo realizado a la Sábana Santa de Turín han revelado que no existe manera en que las manchas hayan sido causadas por un cuerpo acostado sobre la tela.

Un equipo de investigadores han llegado a la conclusión de que las manchas similares a la sangre que se encuentran en el lienzo son inconsistentes entre sí, y que algunas de ellas solo podrían haber llegado allí si la persona se hubiera encontrado de pie, mientras que las demás son totalmente irreales.

Esta famosa tela, que posee impresa la imagen de un hombre, es considerada como la tela que alguna vez envolvió el cuerpo de Jesús de Nazaret. De acuerdo a los antiguos relatos, la huella se transfirió luego de tres días en que su cuerpo fue enterrado.

Los científicos no han podido brindar hasta ahora una respuesta de cómo dicha imagen se creó en la tela, sin embargo han podido determinar que algunas manchas rojizas que se supone son producto de las heridas por la crucifixión contienen óxido de hierro, lo que indica que bien podría ser un pigmento o también podría ser sangre.

Además, otro dato obtenido y que no concuerda con los relatos religiosos es que la datación por radiocarbono coloca al sudario entre los años 1260 y 1390 d.C.

También existen datos contradictorios que imposibilitan brindar un veredicto, como el tejido y la tela que son consistentes con el marco temporal de Jesús de Nazaret, pero también con la Edad Media, los análisis en la tela no han podido determinar que contenga algún pigmento, y la investigación que pretendía determinar la procedencia de Medio Oriente del polen hallado en ella, fue desautorizada por uno de los autores.

A causa de la información poco concluyente con respecto al sudario, se ha generado recientemente un interés científico en el uso de técnicas forenses para investigarlo.

Debido a esto, el antropólogo forense Matteo Borrini de la Liverpool John Moores University en el Reino Unido y el químico orgánico Luigi Garlaschelli del Italian Committee for the Investigation of Claims of the Pseudosciences, han iniciado un nuevo estudio.

Ahora, los científicos han probado una nueva técnica denominada «Bloodstain Pattern Analysis» (Análisis del patrón de manchas de sangre), y en vez de analizar el contenido de la tela, utilizaron una persona y un maniquí para analizar el flujo de sangre en las heridas de la mano izquierda, los antebrazos y la «herida de lanza» en el costado y otras  manchas de sangre cerca de la cintura.

El estudio abarcó analizar el flujo de la sangre en varias posiciones: en el dorso de la mano que tuvo contacto con la madera, en el antebrazo izquierdo con sangre goteando desde la mano, en posición de pie y en posición acostado boca arriba con la mano cubriendo la ingle, como se puede ver en la tela. Además, se investigaron los pequeños flujos en el dorso de la mano izquierda, la sangre sobre la herida de la lanza, y la región lumbar donde se cree hubo un flujo de sangre proveniente de esa herida.

Los resultados indicaron que la prueba en la madera no fue concluyente, y además las pruebas de flujo de sangre en la cubierta no concuerdan.

Crédito: Borrini y Garlaschelli / Journal of Forensic Science

Los goteos en la parte posterior de la mano y el flujo a lo largo del brazo muestran que fueron producidos en ángulos diferentes. Las gotas que provinieron de la mano ocurrieron en las pruebas con los brazos en un ángulo de 45 grados, pero eso obviamente no es funcional con la posición del cuerpo que muestra el sudario.

Los investigadores escribieron en su estudio:

El ángulo entre el brazo y el cuerpo debe ser mayor de 80 ° y menor de 100 ° para que los flujos desciendan desde la muñeca hacia el codo en la parte externa del antebrazo, como aparece en la Sábana Santa”.

Otro aspecto detectado en el estudio es que la herida de lanza causó un sangrado en una dirección consistente con la imagen del sudario pero siempre y cuando el sujeto esté de pie o si estuviera crucificado, sin embargo existe una diferencia, el flujo de sangre formó un riachuelo en vez de una mancha sólida.

Además, la mancha que muestra la parte inferior de la espalda no pudo ser replicada por los científicos. A pesar de que se intentó probar con un sangrado desde una posición supina, y con un sujeto estando de pie y luego acostado sobre su espalda, ninguna de estas posiciones logró producir un «cinturón de sangre» en la parte inferior de la espalda.

Los investigadores escribieron en su estudio:

Suponiendo que las manchas rojas en el lino de Turín en realidad son sangre de las heridas de la crucifixión, los resultados de los experimentos demuestran que los supuestos patrones de flujo de diferentes áreas del cuerpo no son consistentes entre sí. Incluso suponiendo posibles episodios diferentes de sangrado (p. ej., movimientos del cuerpo, sangrado posmortem), estos no solo no están documentados, sino que también, en cuanto a las manchas lumbares, parecen ser poco realistas. Las inconsistencias identificadas por los autores parecen no solo apuntar en contra de su propia realidad, sino en contra de la autenticidad de la propia Sábana Santa, lo que sugiere que el sudario de Turín fue una representación artística o ‘didáctica’ del siglo XIV”.

Sin embargo, esto no significa que los análisis hayan concluido. Los científicos aún deben determinar cómo se generó la imagen en la tela, uno de los misterios científicos y religiosos más grandes existentes.

El estudio científico ha sido publicado en Journal of Forensic Sciences.

Una publicación de CodigoOculto.com – Autor: Fernando T. – Todos los derechos reservados.

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