Un equipo de científicos japoneses han sugerido que la variada biodiversidad en la Tierra pudo tener un origen extraterrestre, según un reciente estudio publicado.

Científicos de la universidad nipona de Osaka descubrieron que el aumento de la biodiversidad y la aparición de nuevas formas de vida tienen su origen fuera de la Tierra.

El profesor Kentaro Terada, profesor del Departamento de Ciencias Naturales de la Universidad de Osaka, dijo en un comunicado cómo una lluvia de asteroides hace 800 millones de años pudo estimular la evolución terrestre.

Biodiversidad en la Tierra pudo tener origen extraterrestre, sugieren científicos japoneses
Kentaro Terada, profesor del Departamento de Ciencias Naturales de la Universidad de Osaka.

Con la ayuda de los datos obtenidos por la sonda lunar japonesa Kaguya, los investigadores descubrieron que los múltiples cráteres en la superficie lunar aparecieron hace unos 800 millones de años tras unos choques con varios objetos cósmicos de hasta 10 kilómetros de tamaño.

Los científicos creen que lo mismo pudo haber pasado con la Tierra, evaluando que unos 40 billones de toneladas de meteoritos visitaron la Tierra y la Luna hace aproximadamente unos 800 millones de años. Еn nuestro satélite natural estos condujeron a la formación de cráteres, mientras que en la Tierra, donde ya existían seres vivos más primitivos, tanta cantidad de asteroides tuvo otras consecuencias muy interesantes.

Fósforo: ¿disparador de la vida?

Estos cuerpos celestes trajeron a nuestro planeta algo que casi no existía hasta entonces: fósforo.

Biodiversidad en la Tierra pudo tener origen extraterrestre, sugieren científicos japoneses

Este elemento químico es esencial para la formación de moléculas de ADN y proteínas. También participa en la formación de paredes celulares y en los procesos de almacenamiento de energía en las células.

Terada dijo en un comunicado:

“Si comparamos la intensidad con la que cayeron los asteroides en la Luna y en la Tierra, en nuestro planeta esta ‘lluvia de asteroides’ fue 20 veces más fuerte (…) Sabemos que una gran cantidad de fósforo llegó al océano desde el espacio. Era más de 10 veces mayor que lo que había en el océano en aquel momento. Podemos afirmar con certeza que como resultado el ambiente marino cambió”.

Señaló que en 2017 un grupo de científicos dirigidos por Christopher Reinhard llegó a la conclusión de que, cuando se cuadruplicó la concentración de fósforo en el mar hace 750-800 millones de años, también se estimuló el desarrollo de la diversidad de la vida en la Tierra.

El científico japonés subrayó que actualmente podemos ser testigos de un fenómeno parecido, las llamadas mareas rojas. Es un aumento excesivo del plancton en el mar provocado por el enriquecimiento del agua con nitrógeno y fósforo.

Una era de cambios

Terada cuenta que antes se suponía que el fósforo llegó a las aguas del océano desde la superficie con un proceso de intemperie natural y debido a la actividad volcánica, después de lo cual las algas empezaron a multiplicarse y evolucionar.

Biodiversidad en la Tierra pudo tener origen extraterrestre, sugieren científicos japoneses

Luego la fotosíntesis redujo el efecto invernadero y despejó el cielo del dióxido de carbono, lo que dio lugar a la glaciación del planeta.

El científico afirma que los recientes descubrimientos no implican que haya que revisar ese escenario, sino que ofrecen una nueva visión de que el fuerte aumento del fósforo en los océanos fue de origen extraterrestre y causado por una «lluvia de asteroides».

Según los científicos, «tuvo un impacto en la evolución biológica, aunque no podemos hablar con certeza sobre si fue directo».

Los investigadores concluyeron que «al menos entre 4–5 multiplicado por 10 elevado a 16 kilogramos de meteoritos golpearon nuestro sistema Tierra-Luna con un impacto de entre 30 y 60 veces el del [meteorito responsable del cráter mexicano] Chicxulub, justo antes del periodo Criogénico, que fue una era de grandes cambios ambientales y biológicos”.

El equipo de investigadores publicaron un estudio científicos en el sitio web de la Universidad de Osaka.

Fuente: ria novosti / sputnik

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