Los archivos recientemente desclasificados por el FBI han vuelto a encender uno de los debates más polémicos y misteriosos de las últimas décadas: los encuentros con objetos voladores no identificados y sus supuestos ocupantes. La nueva publicación, realizada como parte de la iniciativa de transparencia impulsada por la administración de Donald Trump, expone informes internos, fotografías, videos y memorandos que describen avistamientos de naves capaces de desafiar las capacidades tecnológicas conocidas de su época.
Entre los documentos más comentados destaca un memorándum fechado el 19 de octubre de 1966, enviado desde la oficina del FBI en San Francisco al entonces director J. Edgar Hoover. El expediente resume múltiples reportes sobre extraños objetos metálicos que podían mantenerse suspendidos en el aire en completo silencio, desplazarse a velocidades descritas como “fantásticas” e incluso interferir con instrumentos electromagnéticos y fuentes de energía.
El inquietante relato sobre pequeños tripulantes
Uno de los aspectos más impactantes del archivo es la referencia directa a presuntos seres observados por testigos durante algunos incidentes. El documento afirma que varias personas aseguraron haber visto tripulantes descendiendo de las naves.
Según el informe, los supuestos ocupantes medían entre un metro veinte y un metro y medio de altura y vestían trajes similares a trajes espaciales acompañados de cascos. El FBI incluyó estas declaraciones dentro de una recopilación de testimonios y reportes relacionados con el fenómeno OVNI que, en ese momento, ya generaba una enorme atención pública.

El memorándum recientemente publicado es un documento interno del FBI con fecha del 19 de octubre de 1966, enviado desde la oficina de San Francisco de la agencia al director del FBI, J. Edgar Hoover, con el asunto “Objetos voladores no identificados”. Crédito de imagen: US Department of War
Objetos silenciosos, metales extraños y marcas en el suelo
Los archivos también describen características técnicas atribuidas a los misteriosos objetos. Los reportes hablaban de estructuras metálicas pulidas que irradiaban calor y luz intensa, al punto de causar quemaduras a personas que se acercaban demasiado. Además, algunos testigos afirmaron que las naves dejaban el terreno chamuscado después de despegar.
El expediente menciona tres formas principales observadas con frecuencia:
- Naves tipo zepelín de hasta 300 pies (91 metros) de largo.
- Objetos en forma de disco de entre pocos pies y hasta 100 pies (30 metros) de diámetro.
- Objetos con forma de huevo, considerados por el documento como los avistamientos más recientes de la época.
Otro punto que generó controversia fue la referencia a supuestos restos recuperados de platillos voladores estrellados. El FBI menciona materiales descritos como aleaciones de magnesio, magnesio puro y un “metal desconocido excepcionalmente duro”. Según el informe, algunas muestras contenían miles de esferas metálicas microscópicas incrustadas en la superficie y señales similares a impactos de micrometeoritos.
La presión pública y el papel del gobierno
El memorándum fue difundido en un momento en el que los avistamientos de OVNIs generaban una creciente presión social y política en Estados Unidos. El entonces congresista Gerald Ford, quien años después se convertiría en presidente, pedía públicamente audiencias en el Congreso para investigar los incidentes relacionados con objetos voladores no identificados.
El documento también menciona que la Fuerza Aérea estadounidense había encargado un importante estudio científico sobre platillos voladores al físico Edward U. Condon, de la Universidad de Colorado, con un presupuesto estimado en 300.000 dólares y una duración de 18 meses.

El documento señala que el autor Edwards sostenía que los ovnis eran “vehículos espaciales enviados para observar las actividades en la Tierra” y afirmaba que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos había “ocultado deliberadamente información y dado explicaciones engañosas por temor a que se desatara el pánico entre la población si se le revelaba la verdad”. Crédito de imagen: US Department of War
Trump, la desclasificación y la nueva ola de revelaciones
La reciente publicación forma parte de la orden ejecutiva firmada en febrero por Donald Trump, que instruyó al secretario de Guerra Pete Hegseth y a diversas agencias federales a desclasificar archivos relacionados con OVNIs, fenómenos aéreos no identificados y presuntos encuentros extraterrestres.
El congresista republicano Tim Burchett, uno de los principales impulsores de la divulgación de archivos OVNI, aseguró en redes sociales que esta primera publicación sería apenas el inicio de revelaciones aún mayores. Sus declaraciones aumentaron todavía más la expectativa pública alrededor de los documentos.
Entre el misterio y el escepticismo
Aunque investigadores y entusiastas del fenómeno OVNI calificaron el expediente como uno de los más impactantes divulgados hasta ahora, las autoridades y sectores escépticos insistieron en que los documentos recopilan principalmente testimonios y afirmaciones históricas, no pruebas científicas verificadas de vida extraterrestre.
El propio gobierno estadounidense ha reiterado en varias ocasiones que los relatos de testigos y los informes antiguos no deben interpretarse automáticamente como confirmación de tecnología no humana o de visitantes extraterrestres. Sin embargo, la magnitud de los archivos publicados y el nivel de detalle contenido en algunos informes continúan alimentando uno de los mayores misterios modernos.
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Por: CodigoOculto.com










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