Vivimos tiempos extraños, la última portada de la revista The Economist, propiedad del linaje bancario Rothschild, augura más falsas banderas, más terror artificial, como si se tratara de un falso profeta preparando el terreno para un mayor control.

Ante el desamparo de las instituciones gubernamentales en todo el mundo, parece que la humanidad está abocada a sacarse las castañas del fuego por sí misma, y aquí es donde entra la resiliencia comunitaria.

¿Qué es la resiliencia comunitaria?

La resiliencia comunitaria es la capacidad sostenida de una comunidad para usar los recursos disponibles (energía, comunicación, transporte, alimentos, etcétera) para responder, resistir y recuperarse de situaciones adversas (por ejemplo, desde un colapso económico hasta riesgos catastróficos globales.

Esto permite la adaptación y el crecimiento de una comunidad después de un desastre, sea natural o artificialmente provocado. Las comunidades que son resilientes pueden minimizar cualquier desastre, haciendo que el regreso a la vida normal sea lo más fácil posible, o haciendo viable una nueva manera de hacer las cosas.

Nuevo Orden y lo que vendría después del «desastre anunciado» por la élite
Gente en Uganda que tienen que enfrentar las consecuencias de la sequía. Crédito: pxfuel

Al implementar un plan de resiliencia comunitaria, una comunidad puede unirse y superar cualquier desastre, mientras se reconstruye física y económicamente. Suele incluirse en el plan, la distribución de voluntarios/vecinos, el acceso al conocimiento y los recursos necesarios para la reconstrucción.

Resistir los problemas comunitarios

La adaptabilidad es un atributo clave, porque la prevención puede ocurrir antes de que ocurra un evento negativo. Por ejemplo, si quisieran volver a confinar en cualquier estado, el esquema del proceso de seis pasos sería el siguiente:

  1. Formar un equipo de planificación colaborativa (que sea consciente del inminente peligro)
  2. Comprender la situación (causas y consecuencias de la pandemia, analizando verdades y mentiras)
  3. Determinar metas y objetivos (denuncias, reserva de alimentos, fondo comunitario, recopilación de información científica sólida, estrategias de activismo local, etcétera)
  4. Plan de desarrollo (mecanización del proceso fluido inicial, con pasos medibles, cuantificables y replicables para lograr esas metas y objetivos, para que otras comunidades puedan imitar los procesos)
  5. Preparación, revisión y aprobación del plan (plasmar los diferentes planes de acción, hacer un análisis “dafo” de cada uno, revisarlos y aprobarlos en comunidad)
  6. Plan de implementación y mantenimiento (estrategias para llevar el plan definido a buen puerto y mantener esas acciones en el tiempo, para revisarlas, comprobar su eficacia y decidir si se modifican o siguen igual)

Plan de acción ante el NOM

Nuevo Orden y lo que vendría después del «desastre anunciado» por la élite
Crédito: Pixabay

Para agregar un contexto a este tipo de resiliencia comunitaria y conocer cuándo puede ser interesante su puesta en marcha, hay que repasar los peligros a los que las comunidades y la especie humana se enfrentan:

  1. Viento (huracanes, tornados)
  2. Terremoto (deslizamientos de tierra, licuefacción, maremotos)
  3. Inundaciones (lluvias, erosión costera)
  4. Fuego (incendios naturales o artificiales)
  5. Nieve (tormentas de nieve, avalanchas)
  6. Tecnológicos o de origen humano (guerra cibernética, bacteriológica, psicológica, nuclear, económica) Es esta última, la que realmente hay que comentar y debatir ampliamente como civilización.
Nuevo Orden y lo que vendría después del «desastre anunciado» por la élite
Crédito: graphics4fun / Pixabay

3 categorías de peligros en la comunidad:

  1. Peligros rutinarios; los eventos que ocurren normalmente y suelen ser problemas menos consecuentes en términos de daño y recuperación.
  2. Peligros de diseño; eventos en los que las estructuras han de estar diseñadas para resistir y a menudo incluyen resistencias a muchos desastres naturales.
  3. Peligro extremo; quizás las estructuras y la sociedad los tengan en cuenta, aunque por su virulencia es probable que causen daños significativos y a menudo irreparables.

Resiliencia o claudicación

Nuevo Orden y lo que vendría después del «desastre anunciado» por la élite
¿Desastres anunciados?

Ante esto, comentar que se están produciendo unos fenómenos bastante evidentes desde el inicio del siglo 20, en cuanto a los peligros creados por el ser humano. Sorprendentemente, los peligros extremos se están convirtiendo en rutinarios (crisis, recesión, confinamiento, pandemia), dando a entender que la élite mundial busca perpetuarse a través del miedo.

Debido a ello, el diseño social con el cuál nos preparan para estos eventos, siempre resulta sobrepasado, como si las personas encargadas de solventar los problemas fueran los terrícolas más incompetentes desde una perspectiva a pie de calle. Esto, deja el camino abierto a la manipulación de estas élites, reconstruyendo e invirtiendo según sus planes, que no según los del grueso de la humanidad.

Por todo ello, sería oportuno comenzar a pensar y valorar este tipo de estrategias, la resiliencia comunitaria aparece, cuando fallan los gobiernos. La humanidad, para alcanzar la grandeza de su destino como especie, ha de tomar las responsabilidades que hace siglos dejaron en manos de los estados.

Pueden ver el siguiente vídeo en que nuestro compañero Juanjo Rodríguez del canal Libera el Misterio nos brinda más detalles de este controvertido tema.

Para disfrutar de más contenido como este, puedes visitar el canal Libera el Misterio.

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