Existe una conexión cósmica del universo con la humanidad. Muchos expertos han revelado un origen demasiado complicado de entender para la sociedad actual, pero está despertando y el contacto con los Sunkie, podría ser la prueba.

Existen civilizaciones intraterrestres en el mundo. Diversos factores así lo indican y las redes de túneles y galerías subterráneas muestran que esto no es algo hecho por la naturaleza… ¿Pero quienes viven bajo la Tierra?

Existen muchas teorías, pero una de las más avaladas es la de los Sunkie, unas criaturas cósmicas que provienen del comienzo de la humanidad; de las épocas de Mu, la Atlántida y Lemuria y cuyo propósito es hacer que nuestra sociedad pueda caminar por el sendero correcto hasta alcanzar el grado evolutivo que tuvimos en el pasado.

Qué son los Sunkie

«Sunkie», o «amaikok», criaturas intraterrenas guardianes del laberinto
Grabados sobre los Sunkie en las cercanías de la cueva de los Tayos. Cortesía: legadocosmico.com

Hablamos de unos seres intraterrenos, cuyo origen se remonta a los primeros años de la civilización misma como una posible alternativa a los humanos.

Durante esa época poseían una relación mucho más estrecha con el hombre, donde compartían sus minerales y elementos subterráneos, viviendo en armonía. Estos seres siempre fueron bondadosos y pacíficos.

Cuando lo negativo colmó el alma del hombre y desestabilizó la superficie, los Sunkie decidieron alejarse. En la actualidad se sabe que han convivido con los humanos, ocultos en su mundo subterráneo.

Se sabe que ellos son quienes crearon la gran cantidad de túneles, laberintos y galerías bajo la corteza terrestre, los cuales serían usados en un futuro por la Hermandad Blanca.

Pero no todos estos túneles son de origen extraterrestre. Ellos pueden hacer contacto con nosotros, pero bajo ciertas condiciones.

Un ejemplo de ello es que la interacción es mucho mejor cuando estamos más cercanos a su mundo. Normalmente usan los sueños para transmitirnos algún mensaje.

Cuando usan el contacto físico, solo lo hacen cuando están seguros. Tocan a la persona para transmitir información, lo que sucede normalmente de noche o en lugares oscuros ya que, al no poseer párpados, la luz del Sol les lastima. Esa es la razón del por qué sus avistamientos son tan extraños.

Su comportamiento se asemeja al de niños juguetones, pero transmiten mucha paz. A pesar de lo que muchos creen, estos seres no están solo en Ecuador, en la Cueva de los Tayos, pues han sido avistados en el Monte Shasta, Cuzco y otras zonas con mucho poder.

Su contacto es de suma importancia pues son los Guardianes del Laberinto y están relacionados con la actividad de la Hermandad Blanca.

Después del cataclismo de Mu

«Sunkie», o «amaikok», criaturas intraterrenas guardianes del laberinto
Después de la destrucción del continente de Mu, junto a Lemuria y la Atlántida, los Sukie se refugiaron bajo la Tierra. Cortesía: codigooculto.com

Huyendo del cataclismo de Mu, los Sunkie se radicaron definitivamente bajo la superficie de la Tierra, huyendo del desastre y, ahora, del propio humano.

Estas criaturas se encuentran en gran peligro de extinción ya que, gracias a la destrucción de la naturaleza, su modo de vida se ha visto gravemente afectado.

Las explosiones atómicas que han dañado el subsuelo y el fondo marino, la radiación en general ha destruido sus fuentes de energía; los ríos, mares, lagos, bosques, hasta el aire puro que respiran gracias a los perfectos conductos de ventilación que han creado hasta la superficie.

Esto ha generado gran conflicto, ya que estos seres son sumamente importantes al ser los principales moradores del mundo subterráneo y quienes conocen los caminos secretos a los archivos protegidos por la Hermandad Blanca.

Estos seres viven junto a los Maestros, por lo que es importante que la humanidad se familiarice con ellos.

Cuál es su misión

«Sunkie», o «amaikok», criaturas intraterrenas guardianes del laberinto
La misión de los Sunkie es transmitir la verdad universal a la humanidad para que esta pueda volver a sus orígenes. Crédito: Okan Caliskan / Pixabay

Su misión principal es guiar a las personas que han conseguido un elevado grado vibración y espiritualidad y revelar la historia real de la humanidad y, por ende, encaminar un futuro planetario idóneo a través de los conocimientos que se resguardan en los templos.

Estas criaturas no se comunican con seres perfectos, ellas eligen a los humanos que no tienen miedo de descubrir la verdad para llegar a la perfección, la cual no es otra que la propia naturaleza del Universo manifestada.

La perfección del propio amor y como, después de un largo camino, comprender al amor en sí mismo y lo más importante, vivirlo.

Sin embargo, para poder comprender todo lo que mencionan, se debe conocer la Cueva de los Tayos

La Cueva de los Tayos

«Sunkie», o «amaikok», criaturas intraterrenas guardianes del laberinto
«La chimenea», la entrada a la cueva de los Tayos. Crédito: MezzoforteF / Wikimedia Commons

Está ubicada en la provincia de Morona Santiago, Cantón Limón Indanza, en la zona montañosa irregular llamada Cordillera del Cóndor.

La Cueva de Tayos resguarda conocimientos valiosos para el planeta. Es posible que en su interior se encuentre el tesoro más antiguo del mundo, el cual fue colocado ahí por visitantes de otros mundos hace más de 100 millones de años.

Hablamos de unas planchas metálicas que narran la evolución del Universo que conocemos, el material, hasta el estallido de un conflicto cósmico. El mismo que llevaría, tiempo después, a la rebelión de los oriones.

Esta cueva fue usada años más tardes por aquellos sobrevivientes de Mu, el mundo perdido  y quienes sabían del compendio de conocimiento que se resguardó por siete mentores extraterrestres que visitaron al mundo subterráneo bajo la cueva de los Tayos.

Se cree que estos archivos se encuentran aún dentro del sistema intraterreno.

De hecho, en las cercanías a la cueva existe una tribu conocida como los Shuar. Ellos fueron los primeros en explorar el sistema de túneles subterráneos ya que, cada mes de abril, bajaban para tomar a los polluelos de los Tayos.

Durante uno de sus descensos se toparon con unas gigantescas huellas sobre bloques de piedra que, claramente, fueron hechas artificialmente.

Se cree que algunos de los objetos que fueron encontrados en la cueva de los Tayos por los Shuar fueron entregados al reconocido Padre Crespi, quien resguardó estos tesoros en el patio de la Iglesia María Auxiliadora de Cuenca.

Se cree que Crespi poseía, entre su colección dada por los nativos, objetos que provenían de la propia Atlántida y Lemuria. Por desgracia, la inmensa mayoría de ellos fueron robados.

El misterio de la Cueva de los Tayos

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Los Taltos de la mitología Húngara, nombre que usó Moricz para llamar a los seres superiores intraterrenos. Crédito: Árpád Feszty / Wikimedia Commons

En 1969, János Móricz un húngaro nacionalizado argentino fue el primero en toparse con la red de túneles y galerías que se encuentran en la cueva de los Tayos.

Móricz aseguró que había descubierto objetos de gran valor histórico para la humanidad, especialmente aquellas planchas metálicas que cuentan el origen de una civilización extinta.

Existe una gran polémica con Móricz; para él, los Sunkie eran los guardianes de los Taltos, un término que exportó desde la mitología húngara que podría traducirse como «Seres superiores».

Estos hombres eran seres de gran tamaño, que junto a los guardianes de la superficie, los Shuar y los guardianes del camino, los Sunkie, son los guardianes de las planchas metálicas. Se cree que Móricz, en sí mismo, era uno de estos Seres Superiores.

A pesar de que a Móricz lo trataron como un loco, se ha demostrado que en Ecuador hay indicios de que existieron gigantes, además de la obvia existencia civilizaciones que viven bajo la superficie.

El acceso a tecnología extraterrestre

«Sunkie», o «amaikok», criaturas intraterrenas guardianes del laberinto
Es posible que exista una base extraterrestre bajo la cordillera del Cóndor. Crédito: Ufo-Spain.com

Los Shuar aseguran que a 2 horas de la cueva de los Tayos existe otra caverna oculta mucho más profunda.

Ellos la conocen como «Mejech», que en su lenguaje quiere decir «Planta de Guineo». Aseguran que exploradores de diferentes nacionalidades han confirmado que esta pasa bajo el río Zamora y se une, a través de otro túnel intraterrestre a la red de la cueva de los Tayos.

Esta fue llamada cueva de La Unión debido a esto, y su entrada es un gran precipicio que deja ver a los murciélagos y los Tayos revolotear por todo el lugar.

Se cree que si conseguimos proyectarnos a la cueva, podremos acceder a una base extraterrestre, con grandes espacios de paredes de metal blanco. En ella se encuentran unos seres de gran tamaño y objetos esféricos que entran y salen de las cuevas que guardan la conexión secreta con la base.

El lugar que los Sunkie citan en los mensajes de las planchas, ubicándola en un sector oculto bajo la cordillera del Cóndor.

Las civilizaciones subterráneas existen; así no los ha demostrado la historia. Tampoco es de sorprender que una de ellas sea la encargada de transmitir a la humanidad que estamos avanzando por el camino equivocado y la conexión cósmica que tenemos con el Universo.

Referencias:

  • Encuentro Cercano en la Cueva de los Tayos – Un artículo de cronicasubterranea.blogspot.com
    https://cronicasubterranea.blogspot.com/2008/09/encuentro-cercano-en-la-cueva-de-los.html
  • Los Sunkies – Un artículo de Juan Salvador Garcia Rubio, redactor de minixendra.blogspot.com
    http://minixendra.blogspot.com/2007/11/los-sunkies.html

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