La vida en la Tierra apareció hace miles de millones de años de una forma accidental, de acuerdo a los descubrimientos científicos realizados.

Una investigación realizada por científicos de la University of Washington ha determinado que las aguas de lagos con alto contenido en fósforo tienen las condiciones necesarias para el surgimiento de moléculas orgánicas.

La vida en la Tierra requiere fósforo, es mas, es uno de los seis elementos químicos principales para su aparición, y se encuentra presente en el ADN y ARN.

Los investigadores se preguntaron cómo la Tierra primitiva obtuvo su cuota de fósforo para que la vida aparezca.

Jonathan Toner, profesor asistente de investigación de Ciencias de la Tierra y del Espacio de la University of Washington y autor principal del estudio, dijo en un comunicado:

Durante 50 años, lo que se llama ‘el problema del fosfato’ ha plagado los estudios sobre el origen de la vida”.

Fósforo: propicio para la vida

La investigación se centró en lagos ricos en carbonatos, formados en ambiente secos donde el agua drena por paisajes circundantes. Este tipo de lagos se encuentran en todos los continentes y también son llamados lagos alcalinos.

Los investigadores procedieron a medir las cantidades de fósforo en lagos ricos en carbonatos, siendo los principales: el Lago Mono en California, el Lago Magadi en Kenia y el Lago Lonar en la India.

Lago Magadi en Kenia, un lago rico en carbonatos cuyo lecho está hecho de roca volcánica. Crédito: Stig Nygaard / Flickr

Se determinó que los lagos de carbonatos poseían niveles de fósforo 50.000 veces mayores al agua de mar, ríos u otro tipo de lagos. Esto sugiere la existencia de algún mecanismo natural que permite la acumulación de fósforo.

En la actualidad lo lagos ricos en carbonatos acogen vida microbiana e incluso bandadas de flamencos en Magadi, por lo que los investigadores han sugerido que la vida en la Tierra se habría originado en este lugar.

Para realizar la investigación se recolectó agua rica en carbonatos en botellas con el objetivo de determinar cómo los lagos acumulan fósforo y cómo las altas concentraciones de fósforo podrían llegar a un ambiente sin vida.

Las aguas en los lagos ricos en carbonatos muestran una sustancia que es más abundante que incluso en la tierra: el calcio. Las pruebas mostraron que el calcio se une al carbonato dejando fosfato disponible libremente en el agua.

El lago Mono en California no tiene flujo de salida, lo que permite que las sales se acumulen con el tiempo. Las alta concentración de sales en este lago rico en carbonato pueden convertirse en pilares. Crédito: Matthew Dillon / Flickr

Reacciones químicas originaron la vida

Los lagos analizados mostraron que sus niveles de fosfatos pueden aumentar 1 millón de veces superior al del agua de mar. Esto ocurrió especialmente cuando las aguas de los lagos se evaporaron en las estaciones secas.

David Catling, profesor de Ciencias de la Tierra y del Espacio de la University of Washington dijo en un comunicado:

Los niveles extremadamente altos de fosfato en estos lagos y estanques habrían provocado reacciones que pusieron fósforo en los bloques de construcción moleculares de ARN, proteínas y grasas, todo lo cual era necesario para que la vida siguiera”.

Además, otro factor fomentó que la vida se origine: el aire rico en dióxido de carbono debido a que la Tierra primitiva era un lugar volcánicamente activo, aproximadamente hace 4 mil millones de años.

Estas condiciones posibilitaron la formación de lagos ricos en carbonatos que alcanzaron niveles muy altos de fósforo.

Los puntos de colores muestran el nivel de fósforo medido en diferentes lagos ricos en carbonato de todo el mundo. Los lagos ricos en carbonato existentes pueden contener hasta 50.000 veces los niveles de fosfato encontrados en el agua de mar, con los niveles más altos medidos en el sistema de lagos Goodenough y Last Chance de Columbia Británica (puntos amarillos). Crédito: Toner y otros / PNAS

Toner agregó:

La Tierra primitiva era un lugar volcánicamente activo, por lo que habría tenido muchas rocas volcánicas frescas reaccionando con dióxido de carbono y suministrando carbonato y fósforo a los lagos.

La Tierra primitiva podría haber albergado muchos lagos ricos en carbonato, que habrían tenido concentraciones de fósforo lo suficientemente altas como para comenzar la vida”.

El estudio científico ha sido publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Fuente: University of Washington

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here