Fenómenos paranormales después de los desastres naturales


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Fenómenos paranormales después de los desastres naturales
Imagen por Fernando T. Izquierda: Cementerio de Yungay (Perú) tras el paso del aluvión (1970). Cortesía: USGS

¿Es posible que los espíritus de los fallecidos continúen atrapados en los lugares donde ocurrieron grandes tragedias?

Es un hecho frecuente que en los lugares donde la naturaleza desató su furia cobrando centenares de vidas humanas, extrañas manifestaciones sobrenaturales ocurran poco tiempo después. Los parapsicólogos coinciden que las almas de los fallecidos pueden estar atrapadas en el lugar, realizando sus acciones cotidianas como si continuaran con vida; pero en otros casos, repiten cíclicamente el horror del último momento de la tragedia.

Razones por la que las almas quedan en este plano

Fenómenos paranormales después de los desastres naturales
Cortesía: publico.es

Existen varios factores por la que las almas de los fallecidos no continuaran el curso normal de su evolución espiritual, quedando ancladas en el plano terrenal por tiempo indeterminado.

  1. Existen muertes violentas o traumáticas que no son recordadas por las víctimas porque el shock provocado parece borrar ese instante. Es posible que esta confusión ocurra principalmente en aquellos que no estuvieron tiempo de prepararse para la continuidad de la vida, a diferencia de un enfermo terminal. Estas almas suelen quedar atrapadas en el lugar donde se produjo la muerte repentina.
  2. Todos los humanos tenemos siempre un asunto pendiente que resolver, pero cuando se produce el momento de descarnar, no todos han aprendido en dejar atrás los problemas terrenales y desean quedarse hasta resolverlos.
  3. Algunas personas tienen un grado de lealtad tan elevado con sus seres queridos que se sienten obligados a quedarse a su lado para darles protección. Un caso muy común sucede con los padres que partieron dejando a hijos pequeños.
  4. En el caso de los suicidas, suele surgir un cargo de conciencia por las consecuencias que ocasionaron en sus seres queridos cuando decidieron quitarse la vida. Por otro lado, también evitan trascender por el temor de haber cometido un acto condenado por sus creencias religiosas.
  5. La obsesión por otra persona se convierte también en un factor determinante. Un ejemplo clásico es cuando la víctima de un asesinato no descansa hasta que se haga justicia encontrando a los culpables.
  6. El desconocimiento de la continuidad de la vida puede generar especulaciones irracionales en el alma que decidió quedarse en el plano terrenal. Deciden no dar el siguiente paso ante el temor a que dejarán de existir.

Estas son algunas de las razones que explican la permanencia post mortem en este plano. La primera razón expuesta sería determinante para la proliferación de la actividad paranormal en donde ocurrieron desastres naturales.

El Tsunami de Japón

Hace un par de años, los principales medios de prensa dieron a conocer una noticia que causó la sorpresa internacional. Numerosos testigos aseguran haber tenido experiencias sobrenaturales con personas fallecidas después de la catástrofe natural en Fukushima, Japón.

El 11 de marzo del 2011, Japón sufrió una de las tragedias más duras de la historia al producirse un terremoto de 9 grados de intensidad y un posterior tsunami devastaron gran parte de la costa noroeste. Como si no fuera suficiente, la central nuclear de Fukushima colapsó provocando el peor accidente nuclear después de Chernobyl. Según informaciones publicadas cuatro años después, se estima que 21.586 perdieron la vida.

Fenómenos paranormales después de los desastres naturales
Cortesía: pfarreleopoldau.at

Años después de la catástrofe surgieron numerosos relatos de testigos relacionados con apariciones de espíritus. Las historias más comunes son comentadas por supervivientes que recuperaron algunas pertenencias de otras viviendas destruidas. Los objetos tuvieron que ser devueltos a sus lugares de origen, después de presenciar apariciones de personas mutiladas reclamando por sus pertenencias.

Yuka Kudo, es una socióloga de la Universidad de Tohuko Gakuin que captó la atención de la prensa japonesa al publicar los resultados de una investigación realizada entre 2014 y 2015. La doctora Kudo entrevistó a más de 300 personas, como pobladores y taxistas de la ciudad de Ishinomashi, devastada por el tsunami. Algunos de los entrevistados aseguraron haber tenido experiencias inexplicables.

La socióloga Yuka Kudo investigó los relatos de apariciones de fantasmas en el área afectada por el tsunami
La socióloga Yuka Kudo investigó los relatos de apariciones de fantasmas en el área afectada por el tsunami. Cortesía: BBC

Pasajeros fantasmas

Los taxistas locales que participaron en la investigación fueron los informantes más activos. Uno de ellos contó que una noche mientras realizaba el servicio rutinario, encontró deambulando a una niña muy extraña. Le preguntó por sus padres y la niña sólo dijo que se encontraba sola y el taxista le ofreció llevarla a su casa.

Cuando llegaron a la dirección indicada por la niña, el conductor la ayudó a bajar del vehículo y ella le agradeció con una sonrisa. Pero después vio con angustia que la niña se fue desvaneciendo hasta desaparecer delante de él. Lo que no se explica este testigo es que la sintió muy real cuando le cogió de la mano.

Son frecuentes los encuentros de taxistas con pasajeros fantasmas en las zonas afectadas por el tsunami de Fukushima
Son frecuentes los encuentros de taxistas con pasajeros fantasmas en las zonas afectadas por el tsunami de Fukushima. Crédito: leyendasdeterrorcortas

Meses después de la tragedia, otro taxista relató haber recogido a una pasajera que le pidió trasladarla a un distrito cercano, a pesar que se sabía que la zona se encontraba en ruinas. En determinado momento del viaje, la mujer le preguntó al conductor si ella estaba muerta. Cuando volteó para verla, no había nadie en el asiento posterior.

Un caso similar le ocurrió a otro taxista que trasladaba a un joven de unos 20 años. Cuando le preguntó adónde se dirigía, el muchacho le señaló con el dedo apuntando hacia las montañas que tenían enfrente. Cuando llegaron al lugar, el joven había desaparecido.

Armero: Una ciudad bajo el lodo

El 13 de Noviembre de 1985 fue sin duda un día que jamás Colombia olvidará. A las 11:30 p.m. el nevado del Ruiz hizo erupción provocando el deshielo y una posterior avalancha de lodo que sepultó toda la población de Armero. El saldo final de la tragedia fue de más de 23 mil personas fallecidas. Algunos días después, los pocos sobrevivientes buscaron a sus seres queridos en el mar de lodo y rocas, pero muchos de ellos nunca fueron encontrados.

Muchos recordamos también esta tragedia por la dolorosa muerte de la pequeña Omaira Sánchez de trece años, que durante tres días quedó atrapada en el lodo mientras los rescatistas observaban con impotencia cómo subía el nivel del agua. Sin embargo, ella se convirtió en un ejemplo de serenidad y valentía.

Tragedia en Armero. La niña Omaira Sánchez se convirtió en el símbolo de la tragedia de Armero
Tragedia en Armero. La niña Omaira Sánchez se convirtió en el símbolo de la tragedia de Armero. Cortesía: Colprensa

Existe una historia muy difundida que afirma que el destino de Armero estaba escrito por una maldición vinculada al sacerdote Pedro María Ramírez. En abril de 1948 estalló una revolución tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, candidato a la presidencia de la República de Colombia. Las calles de Armero se vieron envueltas en hechos de violencia pero el sacerdote se negó a huir del pueblo, pese a las advertencias de las monjas que le decían que su vida corría peligro. Una multitud irrumpió en la iglesia para exigir la entrega de unas armas que supuestamente estaban ocultas, pero al no encontrar nada asesinaron al sacerdote en la plaza.

Antes de morir, Pedro María Ramírez lanzó la maldición que no quedaría piedra sobre piedra en Armero.

Actualmente, el desolador panorama de Armero contrasta con lo fue una próspera y pujante ciudad. Las construcciones destruidas cubiertas de vegetación crean una atmósfera surrealista al ocultarse el sol, y pocos son los que se atreven a pasar la noche en este lugar por los relatos de apariciones y gritos desgarradores.

Fenómenos paranormales después de los desastres naturales
Cortesía: Caracol

Presencias en Armero

En efecto, muchos investigadores de fenómenos paranormales y viajeros ocasionales que han permanecido en la ciudad sepultada han detectado la presencia de entidades. Un ejemplo es el caso de un joven colombiano llamado Carlos Ferro, quien vivió una historia escalofriante en junio del 2012. Carlos se desplazaba por la región en compañía de su familia y se detuvieron en Armero para descansar. Una casa totalmente en ruinas que tenía un cartel que decía «Homenaje» captó su atención y le tomó fotos con su celular.

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Cortesía: marcossalasyahoo.tumblr.com

La sorpresa del joven vendría al revisar sus fotos una semana después: en una de las imágenes se apreciaba la casa destruida con el cartel, pero en la entrada había aparecido un hombre con la mitad del rostro cubierta con una pañoleta.

A lo largo de estos años varios equipos de investigación paranormal han visitado la ciudad fantasma de Armero, logrando captar impresionantes psicofonías. Muchas de estas evidencias han sido presentadas en distintos medios de comunicación y predominan las grabaciones de llantos, lamentos o gritos que fueron registrados en las noches de Armero, en horas en que ningún poblador local se atrevería a transitar. Los especialistas en el tema aseguran que estas voces pertenecen a las almas que vagan por el pueblo, porque no encuentran descanso al no haber sido sepultadas en un lugar consagrado para ese fin.

INVESTIGACION: Voces Sepultadas en Yungay

Perú no es ajeno a este tipo de manifestaciones paranormales en los lugares donde ocurrieron catástrofes naturales que cobraron muchas vidas humanas. El caso más notable que hemos tenido la oportunidad de comprobar sucedió en el camposanto de Yungay.

El Callejón de Huaylas es un extenso valle andino que es recorrido por el rio Santa, entre la Cordillera Blanca y la Negra. Esta zona geográfica en especial nos ofrece un hermoso paisaje como ninguna otra región del Perú. En la larga cadena de montañas destaca el nevado Huascarán, el más alto del Perú con 6,768 m.s.n.m. En este valle favorecido por ríos cristalinos, lagunas color turquesa, aguas termales y cumbres nevadas; alberga pintorescos pueblos que han heredado el legado histórico y cultural de sus antepasados. La ciudad de Yungay era una de las más pujantes y prósperas de toda la región. Es increíble imaginar que en medio de este conjunto de virtudes, haya sido escenario de la peor catástrofe natural ocurrida en el Perú.

La hermosa plaza de Yungay antes del aluvión de 1970
La hermosa plaza de Yungay antes del aluvión de 1970. Cortesía: pelayoaldave

La Tierra Tiembla

El 31 de Mayo de 1970, se produjo un terremoto de casi 8 grados de magnitud que destruyó casi todas las construcciones en el departamento de Ancash, matando a más de 70 mil personas. Pero en Yungay la catástrofe no llegó sola. El terremoto provocó el desprendimiento de hielo y rocas del pico norte del nevado Huascarán, provocando un alud de kilómetro y medio de ancho. La avalancha tardó sólo tres minutos en llegar a la ciudad para sepultarla totalmente. Más de 25 mil personas murieron en un instante.

Impactante imagen de un camión arrastrado por el lodo durante el aluvión que asoló Yungay
Impactante imagen de un camión arrastrado por el lodo durante el aluvión que asoló Yungay. Cortesía: laprensa.peru.com

En Yungay se salvaron aproximadamente 300 personas en distintas circunstancias, Unas 90 personas corrieron hacia el cementerio de la ciudad construido sobre una colina, 25 personas subieron un cerro cercano y un numeroso grupo de niños que asistieron a un circo que estaba ubicado a 700 metros de la plaza mayor.

Fotografía inédita captada a pocos días de ocurrida la catástrofe. Se puede apreciar el cementerio donde se salvaron cerca de un centenar de personas
Fotografía inédita captada a pocos días de ocurrida la catástrofe. Se puede apreciar el cementerio donde se salvaron cerca de un centenar de personas. Cortesía: prensahuaraz.com

El lugar de la tragedia es actualmente un camposanto que se encuentra a un kilómetro del nuevo pueblo de Yungay. La Superintendencia de Bienes Nacionales declaró al camposanto como Zona Intangible, sin embargo, desde el año pasado el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) inició en el lugar la construcción de un complejo de servicios turísticos. Los pobladores locales y sobrevivientes de la tragedia han manifestado su indignación, porque temen que durante la ejecución de la obra se removerán los restos de las víctimas y serán dispersados indiscriminadamente. Todo parece indicar que cinco décadas después, miles de estas almas aún no encuentran la paz.

Vista al nevado Huascarán desde el cementerio de Yungay
Vista al nevado Huascarán desde el cementerio de Yungay. Cortesía: Dharma Paranormal

Fenómenos Extraños en el Camposanto de Yungay

Nuestro interés por realizar una investigación en Yungay se originó por un artículo que encontramos en la misma página web de Mincetur (la nota ha sido extrañamente retirada). Parte del texto del artículo citaba literalmente:

Tanto los jardineros que laboran ahí, así como los miembros de la policía y del ejército que custodian la zona, han manifestado que al promediar las 10 de la noche se escuchan bajo la tierra los sonidos peculiares de una población activa: voces, risas, conversaciones, lamentos y hasta el cotidiano ruido de vajillas y utensilios domésticos, que son claramente identificables, en un fenómeno que dura más de ¾ de hora y que termina con un sollozo colectivo. Parasicólogos y sacerdotes altamente especializados han verificado este tipo de acciones y han certificado la exactitud de los datos. Y esto no es una leyenda cualquiera todo turista de nervios bien templados puede apreciar y tener la escalofriante experiencia de oír a los fantasmas de Yungay”.

El Viaje de Investigación

La municipalidad de Yungay nos ofreció el apoyo necesario después de informarles el propósito de nuestra visita, designando como anfitrión a Pedro Lacho, un sobreviviente de la tragedia de 1970. Don Pedro era aún muy joven en aquella fatídica tarde del 31 de mayo cuando la tierra se sacudió violentamente. Sin saber la razón, su instinto de conservación lo hizo correr hacia una colina cercana. Lo que ocurrió minutos después quedó marcado para siempre en sus recuerdos. Un ensordecedor estruendo precedió a la enorme masa de lodo y rocas gigantes que sepultó a todo su pueblo. Después una gran nube de polvo dejó sumido al lugar en la oscuridad y el silencio.

Matt Castanheira con Pedro Lacho, sobreviviente de la tragedia de 1970
Matt Castanheira con Pedro Lacho, sobreviviente de la tragedia de 1970. Cortesía: Dharma Paranormal

Nuestro guía nos comentó que a pesar de los años transcurridos, los vecinos que viven en el lado sur del Nuevo Yungay cerca al camposanto, manifiestan haber sido testigos de muchas apariciones de sombras y gritos en el lugar de la tragedia.

La Visita Nocturna

Llegamos al camposanto alrededor de las 9 de la noche en compañía de Don Pedro y su hijo Peter. Este último tuvo una extraña experiencia en el lugar unos años antes, cuando fue con un grupo de amigos para intentar tener una experiencia sobrenatural en una noche de Halloween. Habían recorrido una parte del camposanto hasta llegar a los restos de la antigua comisaría, pero se sintieron abrumados al escuchar voces de varias personas a su alrededor. Al retornar a su vehículo todos escucharon claramente la voz de una niña.

Llegada a los restos de la iglesia Yungay
Llegada a los restos de la iglesia Yungay. Cortesía: Dharma Paranormal

Nuestra visita nocturna tuvo su primera escala en las ruinas de la antigua iglesia. Según Pedro Lacho, fue el lugar en donde murió la mayor cantidad de personas durante el aluvión, porque los sorprendió en plena misa y los que se encontraban en los exteriores intentaron ingresar cuando empezó el terremoto.

Instalamos nuestros equipos para intentar un contacto mediante la Transcomunicación. Utilizamos un escaner de frecuencias llamado Spirit Box. Los primeros minutos transcurrieron sin obtener ninguna respuesta. Le pedimos a don Pedro que intentara comunicarse por ser un lugareño y tuvo mejor suerte. Una débil voz salió del aparato para pedirle que se acercara. Otra voz dijo lo llamó como «Tío Pedro», pero al parecer Don Pedro no la percibió en ese momento. Después de obtener algunas respuestas cortas, nos trasladamos a otra ubicación para comprobar si las respuestas provenían realmente de los fallecidos en la tragedia.

Escogimos como siguiente lugar donde estaba la comisaría de Yungay. El local se encuentra totalmente sepultado y sólo existe un monumento con los nombres de las víctimas. Durante el alud fallecieron todos sus efectivos, incluyendo al comisario que había asumido el cargo el día anterior al desastre. Mientras instalábamos los equipos, escuchamos claramente pasos y voces alrededor nuestro y sentimos que estábamos siendo observados. El intento de comunicación con el Spirit Box fue infructuoso, porque no obteníamos respuestas a través de ruido blanco del aparato. Mi compañero Matt supuso que el ruido les molestaba y probamos otra forma de comunicarnos. Utilizamos un Rem Pod, que es un sensor que permite detectar las variaciones electromagnéticas mediante una antena. Apenas apagamos el ruidoso escaner de frecuencias, el Rem Pod se activó mostrando todas sus luces encendidas. Parecía que estábamos recibiendo una respuesta.

Transcomunicación en el monumento de la comisaría de Yungay
Transcomunicación en el monumento de la comisaría de Yungay. Cortesía: Dharma Paranormal

Se inició una larga «conversación» por medio de este aparato. Matt realizó preguntas sobre si era alguien del lugar o si era policía. Interpretamos el silencio como una respuesta negativa. Sin embargo, el aparato sorprendentemente se activó cuando se preguntó si no tenía paz y que aceptaba que lo ayuden a trascender. Don Pedro Lacho nos pidió hablarle a través de la Spirit Box, pero cuando la encendimos incomodamos a nuestro interlocutor porque el Rem Pod no dejaba de sonar. Inmediatamente nos dejó de responder.

La experiencia nos dejó muy sorprendidos porque estábamos comprobando la presencia de las almas que fueron víctimas de la catástrofe de 1970. Alejandro encendió unas velas para pedir por el descanso de quienes se comunicaron con nosotros esa noche.

Video Voces Sepultadas: La tragedia de Yungay

La Segunda Noche

La noche siguiente retornamos al camposanto, esta vez sin la compañía de don Pedro Lacho. Es posible que su presencia haya sido un factor determinante para que la Transcomunicación se desarrollara de manera fluida y cordial. Sin embargo, nuestra segunda visita sería muy distinta.

Estacionamos nuestros vehículos en una zona especial dentro del camposanto para estar más cerca de los lugares de investigación. Sólo a pocos minutos de iniciar nuestra caminata empezaron a suceder eventos extraños. Un ruido como el de una gran roca rodando interrumpió el silencio de la noche. Corrimos para averiguar el origen del ruido y sólo encontramos un estrecho canal con poco caudal. Asumimos que habíamos escuchado una piedra que estaba siendo arrastrada por el agua, aunque nos pareció algo de mucho mayor tamaño. Continuamos nuestro recorrido y el Spirit Box que un compañero llevaba en su bolsillo se encendió repentinamente con el volumen al máximo, dejando oír una antigua melodía andina. Es posible que de manera involuntaria se sintonizara una emisora local, pero lo raro es que el botón de encendido del aparato requiere ser presionado durante varios segundos antes de utilizarlo.

La noche empezó a ponerse tensa cuando dos de mis compañeros vieron claramente la silueta de una persona al lado de una cruz, que desapareció cuando nos acercamos al lugar. Para llegar a nuestro primer objetivo teníamos que cruzar un pequeño bosque, pero una misteriosa luz proveniente de la iglesia hizo detenernos. Esperamos a unos 100 metros de distancia para comprobar si se trataba de una linterna, pero la luz permaneció inmóvil. Reanudamos la marcha cuando el resplandor desapareció.

La misteriosa luz que apareció frente a nosotros
La misteriosa luz que apareció frente a nosotros. Cortesía: Dharma Paranormal

Al llegar a los restos de la iglesia intentamos una Transcomunicación sin respuesta alguna. Mientras tanto, algunos compañeros empezaron a sentirse incómodos porque vieron ocultarse algunas sombras en los alrededores. Pensamos que podrían tratarse de delincuentes y acordamos retirarnos porque nuestros vehículos no estaban en un lugar seguro. Durante el trayecto de retorno nos acompañaron ruidos de pisadas que se detenían cuando nosotros lo hacíamos. Al llegar a los vehículos salimos raudamente del lugar para detenernos en la carreta. En ese lugar nos esperaría otra sorpresa.

Bajamos para procesar lo que había ocurrido en el camposanto y alguien notó unas extrañas huellas polvorientas de manos en los automóviles. Habían quedado impresas por unas manos pequeñas como si alguien hubiese golpeado desesperadamente para ingresar al interior. Matt utilizó su videncia para determinar la procedencia de esas marcas y lo que nos describió nos dejó mudos. Al tocar una de las huellas, el psíquico pudo visualizar a una pequeña mujer andina huyendo del aluvión. Es posible que por un instante nuestra realidad se fusionara con ese fatídico momento, cuando la pobre mujer intentó subir a nuestros vehículos para salvarse.

Las extrañas huellas que aparecieron en los vehículos
Las extrañas huellas que aparecieron en los vehículos. Cortesía: Dharma Paranormal

A raíz de la publicación de nuestro vídeo sobre esta investigación, algunos seguidores compartieron en nuestro canal de Youtube experiencias similares en el lugar. En 1983, un ingeniero agrónomo conducía su camioneta para retornar a la ciudad de Huaraz, pero un deslizamiento había interrumpido la carreta principal y tuvo que tomar un desvío que bordeaba el camposanto. Eran como las 3 de la madrugada cuando decidió internarse por esos solitarios parajes. Mientras circulaba por una angosta trocha flanqueada por matorrales, vio con espanto que muchas sombras empezaron a salir de la vegetación con la intención de subirse a la camioneta. El conductor entró en pánico y aceleró tocando histéricamente el claxon. Aquellos minutos fueron interminables para él.

Otra historia interesante fue la presenció la tía de una de nuestras lectoras. Años después de la tragedia, el barro del aluvión fue sedimentándose dejando parcialmente expuesta la entrada de la iglesia. El párroco local organizó una comisión con la intención de rescatar los restos de las víctimas que habían quedado atrapadas, y un regular número de personas del pueblo los acompañó. Cuando lograron abrir la puerta de la iglesia, los gritos de desesperación de una multitud salieron desde el interior, provocando el desbande de los pobladores presentes incluyendo al párroco. Cuando recuperaron la calma, retornaron a la iglesia encontraron decenas de cuerpos atrapados por el barro seco. La interpretación que se le dio a este singular acontecimiento es que los gritos quedaron impregnados en un lugar cerrado, y que al abrir la puerta fueron liberados.

Todo parece indicar que en el Camposanto de Yungay aún permanecen muchas almas sin encontrar descanso. Esperamos que la intangibilidad de la zona no sea vulnerada, por respeto a las miles de víctimas de la tragedia.

Bibliografía

Libros

  • Kardec, Allan (1890). El libro de los Espíritus (Enlace)

Sites

  • Por que las almas en pena se quedan en la tierra (Enlace)
  • Los relatos de fantasmas en la zona devastada por el tsunami de 2011 que aterran a Japón (Enlace)
  • Los fantasmas aún rondan Armero (Enlace)
  • Armero: La tragedia anunciada (Enlace)
  • Armero, el pueblo fantasma (Enlace)
  • El llanto de las almas en pena de Armero (Enlace)
  • Imágenes del terremoto de Ancash, Perú (Enlace)
  • Fotos inéditas de Yungay antes y después del terremoto del aluvión de 1970 (Enlace)
  • Camposanto de Yungay (Enlace)
  • Crónica: Voces supultadas, investigación en Yungay (Enlace)

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Pedro Noguchi

Pedro Noguchi es comunicador audiovisual con estudios en electrónica y fotografía, conductor del programa «Paradigma 0» (http://bit.ly/2vHBf4Z). Como fundador del grupo de investigación Dharma Paranormal de Perú, tiene el objetivo de difundir los nuevos aportes en la investigación de las manifestaciones metafísicas, bajo un enfoque que integre la experimentación con las teorías espirituales. Pedro Noguchi es colaborador permanente en CodigoOculto.com desde Marzo de 2019.

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