La Torre Tesla: Sueños y frustraciones de un inventor


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La Torre Tesla: Sueños y frustraciones de un inventor

Nikola Tesla, el gran genio e inventor comenzó a inicios del siglo XX la tarea de crear un Sistema Mundial Inalámbrico para transmitir electricidad sin cables, que sin lugar a dudas, era su gran sueño. Para lograrlo, emprendió la construcción de la famosa Torre Wardenclyffe o también llamada Torre Tesla.

Esta creación de Tesla era algo totalmente innovador para su época, podría decirse «adelantado a su tiempo», lo que le trajo más desventajas que ventajas, debido a la poca comprensión y paciencia de los inversores que financiaron el proyecto, añadido a la inexperiencia del inventor para los negocios.

Torre Wardenclyffe
Torre Wardenclyffe

¿Qué era realmente la Torre Tesla?

En un artículo con fecha 16 de octubre de 1927 de la revista Telegraph and Telegraph Age, Nikola Tesla dijo lo siguiente:

La transmisión de electricidad sin cables no es una teoría o una mera posibilidad, como pareciera para la mayoría de la gente, sino un hecho demostrado por mí en experimentos que he realizado durante años. En diversas demostraciones frente a sociedades científicas durante los últimos tres años, he demostrado que no era necesario el uso de dos cables para transmitir energía eléctrica”.

A pesar de que hoy sabemos que la Torre Wardenclyffe era algo así como una «antena» gigantesca para transmitir energía inalámbrica a varios kilómetros a la redonda, su función oficial (o lo que sabían los inversores) era otra.

La principal función de la Torre Wardenclyffe fue la de experimentar con las telecomunicaciones inalámbricas, pero Tesla también quería que sirviese de demostración de cómo la electricidad podía ser transmitida sin la necesidad de líneas de electricidad.

Nikola Tesla dijo en un artículo de 1908 de la revista Wireless Telegraphy and Telephony, refiriéndose a la Torre:

Apenas esté lista, será posible para un hombre de negocios en Nueva York dictar instrucciones y tenerlas por escrito de forma instantánea en su oficina de Londres o en cualquier otro sitio. Podrá llamar desde su escritorio y hablar a cualquier teléfono suscrito en el planeta, sin cambio alguno en los equipos existentes. Un instrumento barato, no más grande que un reloj, permitirá a su portador escuchar en cualquier lado, en el mar o en tierra, música o canciones, o un discurso de un líder político, dictado en cualquier otro sitio, distante. Del mismo modo, cualquier dibujo, caractér, o impresión puede ser transferida de un lugar a otro…”. The Future of the Wireless Art, Wireless Telegraphy and Telephony, 1908, pg. 67–71.

Nikola Tesla bromeando durante una entrevista
Nikola Tesla bromeando durante una entrevista

Sí se quedaron sorprendidos con lo que leyeron en el párrafo anterior, palabras del mismo Nikola Tesla, no son los únicos. Aquí, mientras redacto este artículo, he necesitado unos segundos para reflexionar en el gran genio que fue Tesla y en la gran pérdida que hemos tenido, una pérdida inconsciente… Pensar que la comunicación inalámbrica pudo haber sido una realidad a principios del siglo XX, es algo que te deja totalmente decepcionado de la realidad en que vivimos.

Como ya se dieron cuenta, Tesla pensaba en tecnologías de las que hacemos uso a diario (¡ahora lo estás usando!), como el teléfono móvil, la radio o el Fax (rememorando tecnologías de mi niñez). Desgraciadamente el mundo real, dominado por intereses económicos que prevalecen sobre el beneficio de la humanidad no permitieron que estas tecnologías lleguen a las manos de nuestros abuelos.

Los inversores que financiaban sus proyectos pensaron que Tesla era un soñador, un «loco» y no tuvieron la paciencia para que él pueda desarrollarlos

Quizá, frustrado ante la realidad que el inocente Tesla no esperaba, dijo en 1905:

No es un sueño, es un simple logro científico de la ingeniería eléctrica. Tal vez sea mejor en este mundo nuestro del presente que una idea revolucionaria o un invento en vez de ser ayudado y palmeado, sea obstaculizado y maltratado en su adolescencia”.

El complejo sueño de Tesla

Tesla quería llenar el mundo de torres como la de Wardenclyffe, que integrarían la red del Sistema Mundial Inalámbrico de emisiones y telecomunicaciones. Estas instalaciones tendrían la capacidad de transmitir electricidad gratuita a todo el mundo por medio de la ionósfera, una parte de la atmósfera que permite que las ondas de radio viajen alrededor del planeta.

Torre Wardenclyffe

Su idea era, emitir electricidad desde la planta de energía de las Cataratas del Niágara, que había ayudado a diseñar, para luego dispersarla por todo el mundo utilizando sus torres.

Tesla se imaginó este «mundo ideal» desde 10 años atrás, hasta que pudo empezar con la ayuda del banquero y abogado James S. Warden que le cedió unos terrenos donde comenzar a construir la Torre, y con la ayuda financiera del millonario J. P. Morgan, que invirtió 150 mil dólares de la época, que equivaldrían a unos 3 millones de dólares actuales.

Warden estaba creando una comunidad en la zona, a unos 100 kilómetros de Manhattan, que se llamó Wardenclyffe-On-Sound, de allí el nombre de la Torre Tesla. Warden apostó al Sistema Mundial de Tesla, para poder desarrollar una comunidad inalámbrica, la Ciudad de la Radio, le llamó, y para ello le donó unas 80 hectáreas junto al ferrocarril para que construyese su laboratorio de telecomunicaciones.

Torres Wardenclyffe

Con la ayuda del arquitecto Stanford White, se diseñó el edificio principal de Wardenclyffe, en el diseño de la torre en sí ayudó también W.D. Crow. Para junio de 1902 Tesla movió todo su laboratorio allí, y comenzó sus experimentos, si bien en 1903 la torre todavía no estaba lista, y hubo que hacerle cambios de diseño. El problema fue que los costos fueron aumentando, y pronto se terminó el dinero aportado por Morgan, por lo que hubo que recurrir a otros interesados en financiar el proyecto, uno de ellos fue John Jacob Astor, pero para 1904 tanto Morgan como los demás inversores abandonaron a Tesla. Morgan incluso llegó a desalentar a otros posibles inversores y a crear calumnias contra Tesla. Para colmo, para el año siguiente Tesla dejó de recibir regalías por su patentes de los motores de corriente alterna.

Un sueño destruido

Las cosas se tornaron negativas para el inventor. Al no contar con financiación, las actividades del laboratorio de Wardenclyffe tuvieron que cesar, y se despidió a los empleados en 1906. Si bien, parte del edificio siguió siendo utilizado hasta 1907, para 1911 estaba todo abandonado, y en los periódicos se hablaba del «capricho arquitectónico millonario» de Tesla.

Torre Wardenclyffe
Torre Wardenclyffe

Para 1915, la propiedad de Wardenclyffe pasó a manos de George Boldt dueño del Waldorf-Astoria Hotel, donde vivía Tesla, y quien había sido el último en prestarle dinero hipotecando el terreno. Para 1917 la torre fue dinamitada por órdenes del gobierno, por miedo a que los alemanes la utilizasen para guiar a sus submarinos.

En agosto de 2012, The Oatmeal, lanzó una campaña para juntar fondos a fin de crear en ese terreno el Tesla Science Center, en honor al gran inventor, generalmente olvidado por la historia. Para octubre de 2012 ya se había alcanzado el dinero necesario, lo que permitió, en parte, restaurar la propiedad.

Nuevos sueños

En décadas pasadas y hasta en la actualidad han surgido algunos inventores que afirman haber hecho realidad el sueño de Nikola Tesla, y aunque no han tenido la difusión que se esperaría, han demostrado en vídeos y presentaciones que la tecnología del genial inventor es totalmente funcional.

Hace poco una noticia sorprendió al mundo, un equipo de científicos rusos se encontraba trabajando en la restauración de la Torre Tesla para transmisión inalámbrica de energía eléctrica, desarrollada hacia principios de la década de 1970, a unos 40 kilómetros de Moscú. Actualmente, el complejo de investigación de generadores Marx y Tesla, único en su especie, es capaz de cubrir la demanda energética de toda Rusia, aunque tan sólo por el lapso de unos 100 microsegundos.

Un vídeo difundido por la cadena RT demostró la tecnología realizada por los investigadores rusos.

Recientemente un vídeo ha sido muy difundido en Facebook, donde puede verse a una persona que demuestra la funcionalidad de un TV de forma inalámbrica. Y efectivamente esta persona demuestra que el TV no tiene ningún cable conectado y emite imágenes y sonido. Aunque no se tiene mayor información sobre esto, es posible que se haya incorporado algún dispositivo para recibir energía de manera inalámbrica permitiendo que el artefacto funcione.

Investigaré un poco más acerca de este posible invento.

Otra gran iniciativa tecnológica ha venido de parte de Disney. Hace 2 años hablamos de un novedoso sistema de energía eléctrica inalámbrica. La división de investigación y desarrollo de Disney ha creado un sistema que puede abastecer energía de forma inalámbrica a todos los dispositivos que se encuentran en una habitación pequeña. Dicho de otro modo, es una red de carga inalámbrica como la soñaba Nikola Tesla hace casi un siglo. Pueden obtener mayor información AQUÍ.

Y no nos olvidemos de Jim Murray, un inventor fanático de Nikola Tesla y creador de una tecnología que permite amplificar la energía en aproximadamente 5000 % (sí, aunque suene imposible). Murray ha realizado una infinidad de inventos y hasta ha tenido un encuentro un poco misterioso con agentes del FBI. Afortunadamente esto no lo detuvo y continuó trabajando. Pueden encontrar mayor información de Jim Murray AQUÍ.

Al redactar este artículo me he sentido como una persona obligada a usar tecnología que debió haberse utilizado hace un siglo. ¿Cómo sería el mundo actual si se le hubiera permitido a Nikola Tesla dar rienda suelta a todas sus ideas? Imaginemos un universo alternativo donde la humanidad ya no tenga que preocuparse por la energía, donde esta sería gratis y podría ser accedida desde cualquier lugar del planeta. Automóviles, aviones, barcos, todos utilizando electricidad obtenida «del aire». Un mundo no contaminado, sin calentamiento global, sin extinciones de especies a causa de la contaminación de combustibles fósiles y sin algunas enfermedades humanas causadas por esos problemas. La humanidad se ha condenado a si misma a no tener todo esto que hemos imaginado, y solo para que unos pocos se enriquezcan mientras destruyen nuestro mundo. Quizá Nikola fue un adelantado a su tiempo, quizá debió nacer en otra época, quizá…, pero el problema no es lo que Nikola no pudo hacer, el problema es que el mundo no estuvo preparado para él y quizá aún no lo esté.

Nikola Tesla


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Fernando T.

Fernando es informático e investigador de MUFON, con una fascinación extrema por la astronomía y la naturaleza. Él dice que sería feliz escribiendo debajo de un árbol cada día. Colabora en CodigoOculto.com con notas sobre hallazgos científicos, temas de actualidad, ufología y noticias sobre el ambiente y la naturaleza. Como Editor en Jefe de CodigoOculto.com, también realiza la revisión de todo el material publicado y su correcta difusión.

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