El Santo Sudario: su significado y misterioso origen entre alquimistas, templarios y la fe


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El Santo Sudario: su significado y misterioso origen entre alquimistas, templarios y la fe
Izquierda: imagen Santo Sudario original. Derecha: réplica del Santo Sudario expuesta en Buenos Aires Argentina (Archivo personal © Débora Goldstern)

En 2015, la catedral argentina de Buenos Aires, fue el escenario elegido para la exhibición de una réplica del Santo Sudario, el famoso lienzo originario de Turín, Italia, que según los creyentes porta estampado, el cuerpo del Cristo. Aunque aquella pieza no era la original, igualmente llevaba el sello oficial, y su llegada motivó quisiera observarla in situ.

Desde su irrupción en el siglo XVI, las disputas entre los estudiosos acerca de su autenticidad, fueron motivos de entredichos acalorados, donde la fe y ciencia, buscaron legitimar a través de estas disputas, sus visiones contrapuestas.

Santo Sudario: Intentos por descifrar sus secretos

A lo largo de los años, el sudario fue objeto de ansiedad por parte de una corte interminable de analistas especializados, que provistos de los instrumentos más modernos, intentaron descifrar lo imposible, aunque en todos los casos, aquellos resultados, nunca pudieron convertirse en la solución definitiva. El sudario parecía inmune, a cualquier desciframiento sobre sus misteriosos secretos.

Réplica del Santo Sudario expuesto en Buenos Aires, Argentina
Réplica del Santo Sudario expuesto en Buenos Aires, Argentina. Archivo personal – Débora Goldstern

Incluso soportó varios hechos singulares, entre ellos, dos incendios, uno producido en 1532, del cual sobrevivió, aunque no sin algunas secuelas, y otro fuego que en 1987, intentó arrebatarlo de su sueño perpetuo, logrando ser salvado por un providencial bombero, que logró evitar una desgracia mayor.

Fui testigo de algo mágico

Atravesada por estas cavilaciones, el sudario se me reveló por fin antes mis ojos, admirando por primera vez su intrincado dibujo, que con sus casi cuatro metros de extensión, lo convertían en un espectáculo espectral. Sentí su fascinación, y confieso, no tuve más remedio que rendirme ante su magia. Costaba imaginar cómo se había gestado aquella imagen, donde la silueta de un hombre que en el imaginario evocaba el Cristo, se erigía como desafiante.

Réplica del Santo Sudario expuesto en Buenos Aires, Argentina
Réplica del Santo Sudario expuesto en Buenos Aires, Argentina. Archivo personal – Débora Goldstern

Sentí su fascinación, y confieso, no tuve más remedio que rendirme ante su magia”.

Trataba de imaginar que técnica pudo urdir un negativo tan espectacular, en tiempos donde la fotografía aún no se conocía. ¿Podría tratarse de un truco alquímico? Era una de las posibilidades, después de todo, aquella ciencia prohibida y poco comprendida, esperaba nuevas interpretaciones aunque pocos quisieran arriesgarse.

Santo Sudario: ¿Producto de la alquimia?

Como alguna vez había declarado Jacques Bergier, padre del llamado género del Realismo Fantástico, miles de textos sobre alquimia duermen en las bibliotecas del mundo, aguardando ser descifrados.

Réplica del Santo Sudario expuesto en Buenos Aires, Argentina
Réplica del Santo Sudario expuesto en Buenos Aires, Argentina. Archivo personal – Débora Goldstern

De ser así, tal vez algunos estudiosos entrenados en desconocidas órdenes secretas, trabajando en laboratorios solitarios, como alguna vez lo hiciera el gran Fulcanelli, tendrían la respuesta de su confección, aunque claro algunos pudieran sentirse ofendidos ante esta audacia, que de un plumazo desmontaba un suceso sobrenatural y sagrado, rozando la fe.

El Segundo Mesías: ¿Una posible explicación?

En sintonía con este pensamiento, una historia aún más polémica buscaba también su intromisión, que de la mano de dos autores versados en la masonería, Christopher Knight y Robert Lomas, desataron un verdadero terremoto en el campo literario, cuando en 1997 publicaron El Segundo Mesías, proponiendo al extinto maestro templario francés Jacques de Molay, asesinado en la hoguera en 1314, fuera el verdadero protagonista tras el enigmático sudario. Verdadera herejía que les costaría ataques de los más virulentos.

Admito que su tesis me fascinó, aunque para los fieles cristianos sonara a un ataque masón, en contra de uno de sus fetiches más sagrados”.

Portada del Libro: «El Segundo Mesías», de Christopher Knight y Robert Lomas
Portada del Libro: «El Segundo Mesías», de Christopher Knight y Robert Lomas

Una última controversia se presentó en este julio de este año, donde prestigiosos científicos de Inglaterra e Italia, expertos en química y patología forense, patrocinados por la Universidad John Moores, localizada en Liverpool, Inglaterra, declararon que las manchas detectadas en la tela del sudario fueron recreadas, y no corresponden a un cuerpo real. Algunos afirman estamos ante el fin de un largo misterio ¿Pero realmente lo es? Ya hay voces manifestándose.

Quizás nunca consigamos ponernos de acuerdo sobre esta enigmática imagen, y es que cuando se trata de fe, la razón no siempre reconcilia.

Una publicación de CodigoOculto.com – Autor: Débora Goldstern – Todos los derechos reservados.


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Débora Goldstern
Bibliotecaria de Profesión, natural de Buenos Aires, Argentina. Presta servicios en la Universidad Abierta Interamericana desde hace 16 años. Además es escritora e investigadora, dedicándose al estudio de las civilizaciones andinas desaparecidas por más de 20 años. Ha participado como consultora de la revista Ufo Brasil, ha sido expositora en diversos congresos y es regularmente convocada por programas de radio, tv, documentales, films y canales de Internet. Ha publicado dos libros: «Secretos subterráneos de los mundos olvidados - Cueva de los Tayos» y «Tierra Hueca».

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