El término New Age (o “Nueva Era”) designa un fenómeno espiritual y cultural que se desarrolló con especial fuerza en Occidente durante las décadas de 1970 y 1980, aunque sus raíces históricas son mucho más antiguas. Lejos de ser una religión única con dogmas claros, el movimiento New Age representa un amplio conjunto de creencias, prácticas y expectativas que comparten una visión común.
Orígenes históricos
Aunque la denominación “New Age” se popularizó en el siglo XX, los antecedentes intelectuales y espirituales del movimiento pueden rastrearse a varias corrientes anteriores. En el siglo XIX, la teosofía de Blavatsky ya hablaba de una próxima “edad de oro” que transformaría la conciencia humana, inspirando muchas ideas que después reaparecerían en la Nueva Era.
A partir de los años 1960, en los EE. UU. la contracultura hippie, la búsqueda de espiritualidad alternativa y el interés por tradiciones orientales (como el hinduismo y el budismo) crearon un caldo de cultivo para que estas ideas se expandieran. Autores y comunidades promovieron conceptos de transformación interior y conexión con fuerzas espirituales que serían fundamentales para este movimiento.
Creencias y prácticas
El movimiento New Age no tiene una doctrina formal, pero sí comparte una serie de ideas y prácticas recurrentes. En su núcleo está la creencia de que la humanidad está entrando en una “nueva era” caracterizada por un aumento de la conciencia espiritual, la paz mundial y la armonía. Esta expectativa se basa a menudo en interpretaciones de ciclos astrológicos, como la esperada “Era de Acuario”, y en la idea de que la transformación personal anticipa cambios sociales más amplios.
Muchos seguidores del New Age adoptan disciplinas vinculadas a la salud holística y la espiritualidad de origen no occidental. La meditación, el yoga, la astrología, el uso de cristales para la sanación y la práctica de la canalización (establecer contacto con entidades espirituales) son elementos muy comunes.
Impacto cultural y crítica
Aunque el movimiento New Age no se consolidó como una religión organizada con jerarquías o escrituras sagradas, su impacto cultural fue significativo. En su apogeo, millones de personas en Occidente adoptaron alguna forma de creencia o práctica asociada con la Nueva Era, y se abrieron librerías, talleres y espacios dedicados a estas ideas.
Con el tiempo, muchas de las expectativas más utópicas del New Age —como un cambio global de conciencia o una revolución espiritual planetaria— perdieron fuerza. Para mediados de la década de los 90, parte del movimiento comenzó a enfocarse menos en predicciones millenaristas y más en el bienestar individual o en la integración de prácticas espirituales en contextos seculares.
Las críticas al New Age han sido variadas, no obstante, muchas de las ideas y prácticas que alguna vez estuvieron estrechamente ligadas al movimiento siguen presentes en la cultura popular y en diversas formas de espiritualidad alternativa hoy en día.
Nuestra compañera Sonia Gupta del canal AEnigma se adentra en mayor detalle en esta corriente y otras religiones en el siguiente video, un iceberg sobre religiones y sectas:
¿Te gustó este contenido? Te invito a compartirlo con tus amigos. Síguenos en nuestra Página de Facebook, para recibir a diario nuestras noticias. También puedes unirte a nuestro Grupo Oficial y a nuestra comunidad en Telegram. Y si crees que hacemos un buen trabajo, considera apoyarnos.
Por: CodigoOculto.com











0 comentarios