Científicos han conseguido brindar la capacidad de camuflaje a células humanas, mientras «jugaban» con la genética.

Para conseguirlo, un equipo de científicos de la University of California, Irvine, han logrado recrear ese compportamiento en las células humanas por primera vez, recreando la capacidad del calamar de volverse invisible para otorgándoles una transparencia sintonizable.

Específicamente, diseñaron las células humanas para producir una proteína de calamar conocida como reflectina, que dispersa la luz para crear una sensación de transparencia o iridiscencia; según informa New Atlas.

No se trata solamente de un extraño truco, los investigadores han logrado «hackear» rasgos específicos en las células humanas, brindando a los científicos una nueva vía para explorar cómo funciona realmente la genética subyacente.

Científicos modifican células humanas para volverlas «invisibles» imitando la capacidad del calamar
Un ejemplar de Doryteuthis opalescens adulto. Crédito: Joshua Sera / Wikimedia Commons (C BY-SA 3.0)

¿Hombre Invisible?

Sería fascinante ver que esta investigación allanara el camino a los humanos pirateados con genes con poderes de invisibilidad, pero lamentablemente no es exactamente lo que esta investigación buscó.

Por el contrario, los ingenieros biomoleculares de la UC Irvine detrás del estudio piensan que su técnica de piratería genética podría dar lugar a nuevos materiales de dispersión de luz, según una investigación publicada el martes en la revista Nature Communications.

El camuflaje activo es una estrategia de supervivencia utilizada por muchos cefalópodos, incluidos pulpos, calamares y sepias. Los animales logran esta hazaña con la ayuda de células que cambian la forma en que la luz se dispersa, permitiéndoles cambiar de color o volverse transparentes. Comprensiblemente, esto podría ser muy útil para los nuevos materiales de camuflaje.

¿Pero podría esta capacidad transferirse a nuestras propias células? Eso fue lo que el nuevo estudio se propuso investigar.

Los investigadores se centró en una especie particular de calamar llamada Doryteuthis opalescens, que puede cambiar una franja a lo largo de su cuerpo de blanco a transparente. Esta franja está compuesta de células reflectantes llamadas leucóforos, que a su vez contienen partículas llamadas leucosomas que están formadas por proteínas llamadas reflectinas. En conjunto, esta estructura es lo que permite a los calamares dispersar la luz, produciendo camuflaje iridiscente.

Científicos modifican células humanas para volverlas «invisibles» imitando la capacidad del calamar
Izquierda: las nanoestructuras de reflectina se pueden ver dentro de las células humanas como las áreas más oscuras. Derecha: diferencias en las rutas de luz a través del material, con rojo más largo y azul más corto. Crédito: Atouli Chatterjee / UC

Para el nuevo estudio, el equipo de UC Irvine intentó introducir esa capacidad en las células humanas. Para hacerlo, diseñaron genéticamente células de riñón embrionario humano para expresar reflectina, y efectivamente funcionó. En una inspección más cercana, se observó que las proteínas se reunían en partículas dentro de las células, alterando la forma en que dispersaban la luz.

Alon Gorodetsky, coautor del estudio, dijo en un comunicado:

“Nos sorprendió descubrir que las células no solo expresaban reflectina sino que también empaquetaban la proteína en nanoestructuras esferoidales y las distribuían por los cuerpos de las células. Mediante la microscopía de fase cuantitativa, pudimos determinar que las estructuras de las proteínas tenían características ópticas diferentes en comparación con el citoplasma dentro de las células; en otras palabras, se comportaron ópticamente casi como lo hacen en sus leucóforos nativos de cefalópodos”.

En otra prueba, el colocó células entre dos placas de vidrio recubierto y se expusieron a diferentes cantidades de cloruro de sodio. El experimento determinó que bajo niveles más altos de sodio, las células parecían dispersar más luz y destacarse de su entorno mejor que aquellas expuestas a niveles más bajos de sodio.

Como era de esperar, las células que carecían de las partículas de reflectina no pudieron dispersar la luz de la misma manera.

Gorodetsky agregó:

“Este proyecto demostró que es posible desarrollar células humanas con propiedades ópticas de respuesta a estímulos inspiradas en leucóforos en cefalópodos, y muestra que estas increíbles proteínas reflectina pueden mantener sus propiedades en entornos celulares extraños”.

El estudio científico ha sido publicado en la revista Nature Communications.

Fuente: New Atlas / UC Irvine

2 COMENTARIOS

  1. Lá ciência humana está muy adelantáda y materialista. Entre poço cachorro va hablar. Cuidado con lá manipulacion genética, es para llorar.

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