Recientes hallazgos plantean la posibilidad de analizar la genética de los dinosaurios, por medio de posible ADN recuperado.

Se trata de un fósil pequeño, nada de dinosaurios enormes o con gran fama en el mundo del cine, pero no deja de ser valioso. Es un fragmento de cartílago escaso del cráneo de un bebé hadrosaurio denominado Hypacrosaurus, que vivió en la Tierra hace aproximadamente 70 millones de años.

Este valioso resto venido desde la Era Mesozoica podría contener algo nunca antes visto: restos degradados de ADN de dinosaurio.

Este descubrimiento es único en su tipo; no se esperaría que el material genético perdure durante largos periodos de tiempo, y mucho menos que el ADN sobreviva a millones de años. Hasta hace poco se creía que los paleontólogos solo podrían recuperar secuencias de ADN reconocibles de criaturas que vivieron en los últimos 6.8 millones de años, pero ahora este descubrimiento llega a cambiarlo todo.

ADN de dinosaurio

El cartílago de Hypacrosaurus fue estudiado a inicios de este año por la paleontóloga Alida Bailleul de la Academia de Ciencias de China, junto a su equipo. Ellos propusieron que el fósil no solo contenía evidencia de proteínas originales y células creadoras de cartílago, también poseía una firma química consistente con el ADN.

Hypacrosaurus. Crédito: Debivort / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Este hallazgo establecería la posibilidad de que el material genético puede permanecer detectable no solo por un millón de años, sino que puede hacerlo por decenas de millones (hasta ahora, algo realmente inesperado). Es así como el registro fósil dejaría de ser solo huesos y huellas para también agrupar fragmentos del registro genético que unirían toda la vida en la Tierra.

Pero aun se necesita que los paleontólogos confirmen que estos posibles rastros genéticos son reales. Lamentablemente, los fragmentos de ADN no tendrían la calidad de lo visto en Jurassic Park, y en el mejor de los casos parece estar compuesto de genes degradados que impediría poder leerlos. Aún así, estos posibles restos de ADN antiguo permitirían comprender en gran manera a los dinosaurios y desentrañar muchos de sus misterios.

De confirmarse los hallazgos, esto indicaría que los rastros bioquímicos de los organismos pueden persistir por decenas d millones de años más de lo que se creía anteriormente. Esto indicaría que tendríamos a disposición todo un mundo de información biológica que los expertos ni siquiera se imaginan hoy en día.

Bailleul dijo en un comunicado:

Creo que la preservación excepcional es realmente más común de lo que pensamos, porque, como investigadores, todavía no hemos analizado suficientes fósiles. Debemos seguir buscando”.

¿Es realmente lo que parece?

Los investigadores se han preguntado si estas proteínas y otros rastros son realmente lo que parecen. Refiriéndose lo que representan las biomoléculas dentro de los huesos de dinosaurios, otro equipo de la Universidad de Princeton, dirigido por el geocientífico Renxing Liang, informó recientemente sobre microbios hallados en los fósiles de un Centrosaurus, un dinosaurio con cuernos y similar al Hypacrosaurus.

Centrosaurus. Crédito: Fred Wierum / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Los investigadores dijeron haber encontrado ADN en el interior del hueso, pero se trataba de un linaje de bacterias y microorganismos nunca antes vistos. El hueso poseía su propio microbioma, y esto podría causa confusión al momento de determinar si las proteínas y el materia genético pertenecían al mismo dinosaurio o a las bacterias que permanecieron durante el proceso de fosilización.

Liang dijo en un comunicado:

Incluso si se pudiera preservar cualquier rastro de materia orgánica, los procesos de identificación serían tan desafiantes como encontrar una aguja en el pajar y, por lo tanto, probablemente conducirán a posibles falsas afirmaciones”.

El problema aquí reside en que cuando los investigadores buscan rastros de moléculas biológicas antiguas, usan tecnologías inventadas para encontrar rastros intactos que han sido degradados o alterados por grandes cantidades de tiempo. Además de ese problema, sigue habiendo muchos expertos que no saben acerca de cómo un hueso de dinosaurio cambia de tejido orgánico en un animal vivo recientemente a un fósil endurecido por minerales.

Bailleul agrega:

En este momento, la paleontología molecular es controvertida. No hemos descubierto todos los mecanismos complejos de fosilización molecular utilizando la química. Y no sabemos lo suficiente sobre los roles que juegan los microbios”.

Cabe resaltar que el estudio del hueso de Centrosaurus utilizó la secuenciación del ADN para comprender la naturaleza de los rastros genéticos en su interior, pero no examinó su microestructura.

Para Bailleul es poco probable que las bacterias lleguen a una célula de cartílago e imiten su núcleo de tal manera que los investigadores confundan los microorganismos con el artículo genuino. Sin embargo para el paleontólogo y autor del estudio, Ross Barnett, nunca se puede ser demasiado escéptico con respecto a sus propios resultados.

Crédito: enriquelopezgarre / Pixabay

Sin embargo, aunque los compuestos orgánicos de dinosaurio pudieras resultar falsos, el esfuerzo de los científicos generaría beneficios inesperados. Podríamos aprender mucho sobre las bacterias involucradas en la preservación de los huesos y en su reemplazo con minerales.

Liang agrega:

Los estudios futuros sobre el ADN antiguo de comunidades microbianas del pasado que solían vivir dentro de los huesos de dinosaurios podrían arrojar más luz sobre el papel de los microorganismos en la fosilización y preservación de los huesos a través del tiempo geológico”.

Los científicos tienen un desafío enorme por delante, pero la constancia y sobretodo las futuras investigaciones podrían hallar la mayoría de las respuestas.

El estudio científico ha sido publicado en National Science Review.

Fuente: Environmental Microbiome / National Science Review

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