Científicos hallan un área llena de vida antigua a 2.4 kilómetros bajo la superficie


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Científicos hallan un área llena de vida antigua a 2.4 kilómetros bajo la superficie
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Sabemos que la vida puede prosperar hasta en los ambientes más extremos: calor, ácido, frío; ahora un equipo de científicos han descubierto microorganismos a 2.4 kilómetros de profundidad, en una región que se creía hostil para la vida.

Se trata de la mina Kidd Creek en Ontario, Canadá. Es un lugar que alberga algunas de las aguas más antiguas conocidas del planeta, y ahora, al parecer, el agua rica en sulfato e hidrógeno del arroyo puede albergar vida microbiana.

Estudios anteriores determinaron que el agua ha quedado atrapada a 2.4 kilómetros debajo de la superficie en la roca precámbrica del arroyo durante millones (y quizás miles de millones) de años. El mes pasado, un estudio publicado en Geomicrobiology Journal descubrió la existencia de vida microbiana que el agua no había tocado desde la superficie.

Existencia de una biósfera subsuperficial

Investigadores de la University of Toronto, Canadá, encontraron células microbianas entre el sedimento en muestras recolectadas a través de dos pozos, que naturalmente descargan el agua de las grietas. Los resultados agregan más peso a la gran evidencia de que hay una biósfera subsuperficial en la corteza terrestre, un área que se considera hostil a la vida, que tiene muy poca (o ninguna) interacción con lo que sucede arriba.

Kidd Creek, Ontario, Canadá
Kidd Creek, Ontario, Canadá. Crédito: P199 / Wikimedia Commons. CC BY-SA 3.0

En diciembre de 2018, un proyecto de una década expuso una biósfera profunda compuesta por miles de millones de microbios que viven a kilómetros debajo del subsuelo; de hecho, sospechan que hasta el 70 por ciento de todos los microorganismos que viven en la Tierra existen aquí bajo tierra en entornos que se cree que son demasiado calientes, demasiado oscuros y con muy pocos nutrientes para mantener a los seres vivos (incluso aquellos tan pequeños como un nematodo).

Como colectivo, se cree que estos microbios crean de 15 a 23 mil millones de toneladas de carbono, que es 245 a 385 veces mayor que la masa de carbono de los humanos sobre la superficie.

Galápagos subterránea

Los científicos involucrados lo describieron como una «Galápagos subterránea», que comprende bacterias, arqueas (microbios sin núcleo unido a membrana) y eukarya (microbios y organismos multicelulares con núcleo y orgánulos unidos a membrana). A diferencia de sus parientes que viven en la superficie, estos microbios viven en escalas temporales casi geológicas. Algunos subsisten con nada más que la energía de las rocas.

Estos microorganismos (y su diversidad) son un fenómeno poco estudiado que necesita mucha más exploración, pero esta evidencia preliminar sugiere que los niveles de diferencia genética podrían ser tan amplios como los de la superficie, y tal vez, aún más.

En cuanto a los que existen en Kidd Creek Mine, el equipo de la Universidad de Toronto analizó su actividad metabólica midiendo qué tan rápido metabolizaron ciertos tipos de alimentos. Los resultados muestran que la comunidad de microbios recolectados eran casi todos reductores de sulfato. Esto es: microorganismos que realizan la respiración anaeróbica que utiliza sulfato, la reducción de la sustancia en sulfuro de hidrógeno (H 2 S).

Mina a cielo abierto. Minerales de sulfuro masivo volcánico formados hace 2.700 millones de años en un antiguo fondo marino
Mina a cielo abierto. Minerales de sulfuro masivo volcánico formados hace 2.700 millones de años en un antiguo fondo marino. Crédito: R. Embley, NOAA (Public domain)

Los autores del estudio escriben:

La identificación de organismos reductores de sulfato en estos fluidos, tanto en el pasado geológico como en el presente (este estudio) es un hallazgo importante que amplía nuestra comprensión de la biosfera subterránea profunda. Comprender cuándo estos fluidos de fractura fueron colonizados por la vida sigue siendo una pregunta pendiente, pero puede comenzar a verse limitado por la aplicación de una variedad de enfoques de datación de agua subterránea”.

Si bien los resultados plantean preguntas sobre cuánto tiempo pueden durar los ecosistemas microbianos existentes (o biomarcadores de vidas pasadas), los investigadores esperan que los hallazgos se puedan utilizar para mejorar nuestra comprensión de la biósfera profunda de la Tierra e intentar encontrar vida existente y extinta en Marte, o de hecho, en cualquier otro lugar del Sistema Solar.

Los hallazgos del estudio han sido publicados en Geomicrobiology Journal.

Fuente: IFL Science


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Redacción CODIGO OCULTO
La verdad es más fascinante que la ficción.

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