Planetas sin estrella podrían ser habitables y existir en todo el Universo

Planetas sin estrella podrían ser habitables y existir en todo el Universo

Sabemos por teoría que un planeta podría ser habitable aunque no orbite una estrella. Las lunas y planetas que fueron expulsados de sus respectivos sistema solares podrían bien hoy encontrarse lo suficientemente cerca como para generar el calentamiento de mareas, y permitir que una luna errante sea habitable.

La concepción que tenemos de un planeta habitable es que gire a una distancia adecuada de su estrella, que le permita mantener agua líquida en su superficie, es decir, algo similar a la Tierra. Sin embargo, nuevas investigaciones refutan esta idea, sugiriendo que las características habitables de un planeta podrían emerger teóricamente como resultado de las lunas que son expulsadas de su sistema, lejos de alguna otra estrella.

Los investigadores creen que a lo largo del cosmos existen lunas que algunas vez formaron parte de sistemas planetarios, pero que ahora vagan solitarias por el vacío oscuro de universo. Esta expulsión planetaria sucedería cuando otros planetas gigantes utilizando su potente gravedad arrojan otros cuerpos espaciales (en este caso las lunas) fuera de su órbita. La atracción gravitatoria de alguna planetas gigantes es tan fuerte que podrían lanzar  planetas que poseen cinco veces el tamaño de la Tierra o Marte.

Se cree que, a lo largo del universo, hay lunas que una vez fueron parte de los sistemas planetarios, pero ahora vagan, canallas y solos. Estas lunas errantes pueden arrojarse al éter cuando las estrellas están orbitadas por planetas de formación masiva, que ejercen una atracción gravitacional tan fuerte que pueden expulsar objetos cinco veces más grandes que la Tierra o Marte.

Ahora, un grupo dirigido por Yu-Cian Hong de la Universidad Cornell de Nueva York y Sean Raymond del French National Centre for Scientific Research, en París, Francia, recientemente realizaron simulaciones para probar la relación entre los planetas recién formados y sus lunas . Descubrieron que las ex-lunas probablemente se crean a menudo en sistemas planetarios que aún se encuentran en las primeras etapas de formación. Hay tanto caos en estos sistemas primitivos que es más probable que las lunas se desplacen fuera de lugar a medida que los planetas claman por una órbita estable.

Estos investigadores descubrieron que en tales entornos caóticos, del 80 al 90 por ciento de las lunas primordiales son lanzadas al espacio interestelar. Según informó Raymond a New Scientist, por cada estrella en la Vía Láctea, podría haber entre 1 y 100 de estas lunas rebeldes.

Sin embargo, Alex Teachey, estudiante graduado de la Universidad de Columbia en Nueva York ha agregado recientemente nuevos datos. Mientras Teachey realizaba investigaciones relacionadas, ha descubierto que las lunas que se encuentran más cerca de sus planetas son más comunes y estables que las que están más lejos. En estas extrañas pero sorprendentemente comunes circunstancias, es posible que planetas y lunas permanezcan atados a medida que ambos objetos cósmicos son arrojados juntos hacia el espacio.

Los científicos saben que los planetas errantes podrían albergar vida a través de la actividad volcánica. La investigación de Teachey ha demostrado que teneruna luna también podría ayudar. Luego de que son expulsados de sus sistemas, las lunas y los planetas podrían acercarse lo suficiente como para no solo volverse más estables, sino también para aumentar el calentamiento de las mareas a través de la gravedad. Este calentamiento puede hacer que las lunas errantes sean sorprendentemente habitables, a pesar de no orbitar una estrella. En palabras de Raymond, «no parece el peor lugar para la vida».

Aunque esto no represente una prueba fehaciente de vida fuera de la Tierra, se convierte en una posibilidad a tomar en cuenta a la hora de explorar el universo en la búsqueda de mundo potencialmente habitables. Ahora ya podemos decir que no necesitamos buscar una estrella para encontrar a nuestros vecinos interestelares.

Los estudios científicos han sido publicados en los siguientes enlaces: Enlace 1 y Enlace 2.

COMMENTS

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    Adolfo 5 meses

    Pongan atención al concepto Gradiente Geotérmico.

    En todo cuerpo celeste, cualquiera sea su forma, tenemos un incremento de la temperatura conforme nos internamos en él, a más y más profundidad.

    Se ha especulado con que, llegado el caso de que el Sol alcanzase un nivel de brillo que comenzara a hacer inhabitable nuestro planeta, sencillamente, con una tecnología lo suficientemente avanzada (y, dentro de mil millones de años, con seguridad la tendremos), podría ser desorbitado y trasladado a distancia suficiente del Sol, eventualmente convirtièndolo en planeta errante interestelar, trasladando sus habitantes a una profundidad habitable (dado el gradiente geotérmico) mientras su superficie se congela.

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