Científicos han creado un implante de retina artificial que podría restaurar la visión a millones

Científicos han creado un implante de retina artificial que podría restaurar la visión a millones

Científicos han desarrollado un implante de retina que puede restaurar la visión perdida en las ratas, y están planeando probar el procedimiento en seres humanos a finales de este año.

El implante, que convierte la luz en una señal eléctrica que estimula las neuronas de la retina, podría dar esperanza a millones de personas que experimentan degeneración retiniana – incluyendo retinitis pigmentosa – en la cual las células fotorreceptoras en el ojo empiezan a descomponerse, llevando a la ceguera.

La retina se encuentra en la parte posterior del ojo, y está compuesta por millones de estos fotorreceptores sensibles a la luz. Pero las mutaciones en cualquiera de los 240 genes identificados pueden conducir a la degeneración retiniana, donde estas células fotorreceptoras mueren, incluso mientras que las neuronas de la retina alrededor de ellos no se vean afectadas.

Debido a que los nervios retinales permanecen intactos y funcionales, investigaciones previas han estudiado el tratamiento de la retinitis pigmentosa con dispositivos oculares biónicos que estimulan las neuronas con luces, mientras que otros científicos han investigado el uso de la edición del gen CRISPR para reparar las mutaciones que causan la ceguera.

Ahora, un equipo dirigido por el Italian Institute of Technology (Instituto Italiano de Tecnología) ha desarrollado un nuevo enfoque, con una prótesis implantada en el ojo que sirve como reemplazo para una retina dañada.

El implante está hecho de una fina capa de polímero conductor, colocada sobre un sustrato a base de seda y cubierta con un polímero semiconductor.

El polímero semiconductor actúa como un material fotovoltaico, absorbiendo fotones cuando la luz que entra en la lente del ojo. Cuando esto sucede, la electricidad estimula las neuronas de la retina, llenando la brecha dejada por los fotorreceptores naturales pero dañados del ojo.

Para probar el dispositivo, los investigadores implantaron la retina artificial en los ojos de las ratas criadas para desarrollar un modelo de roedor de degeneración de la retina – llamado Royal College of Surgeons (RCS) rats.

Después de que las ratas se hubieran curado de la operación 30 días después, los investigadores probaron cuán sensibles eran a la luz – llamado reflejo pupilar – en comparación con las ratas sanas y las ratas RCS no tratadas.

A una baja intensidad de 1 lux – un poco más brillante que la luz de una luna llena – las ratas tratadas no eran mucho más sensibles que las ratas no tratadas RCS.

Pero a medida que la luz aumentaba a unos 4-5 lux – lo mismo que un cielo oscuro crepuscular – la respuesta pupilar de las ratas tratadas era en gran medida indistinguible de los animales sanos.

Cuando el procedimiento se repitió en las ratas a los seis y 10 meses después de la cirugía, el implante siguió siendo eficaz en ellas, aunque todas las ratas en las pruebas (incluidas las ratas tratadas, los animales sanos y las RCS) sufrieron un deterioro leve de la visión.

Utilizando la tomografía de emisión de positrones (PET) para monitorear la actividad cerebral de las ratas durante las pruebas de sensibilidad a la luz, los investigadores vieron un aumento en la actividad de la corteza visual primaria, que procesa la información visual.

Con base en los resultados, el equipo concluye que el implante activa directamente «circuitos neuronales residuales en la retina degenerada», pero se necesitará más investigación para explicar exactamente cómo funciona la estimulación a nivel biológico.

«El principio detallado de operación de la prótesis sigue siendo incierto», explican en su artículo.

Aunque no hay garantías de que los resultados observados en las ratas sucederán de la misma manera en las personas, el equipo espera que así suceda.

«Esperamos reproducir en humanos los excelentes resultados obtenidos en modelos animales», dice uno de los investigadores, el oftalmólogo Grazia Pertile, del Sacred Heart Don Calabria en Negrar, Italia.

«Planeamos llevar a cabo los primeros ensayos con seres humanos en la segunda mitad de este año y reunir resultados preliminares durante el año 2018. Este implante podría ser un punto de inflexión en el tratamiento de las enfermedades retinianas extremadamente debilitantes».

Los hallazgos han sido publicados en Nature Materials.

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