De la leyenda a la realidad: «Un río de agua hirviente descubierto en el Amazonas»

De la leyenda a la realidad: «Un río de agua hirviente descubierto en el Amazonas»

Existen ciudades antiguas rodeadas de ruinas, tesoros, cuevas secretas, lagos y ríos ocultos, una muestra de ellas puede encontrarse en América del Sur en donde un lugar antes místico y repleto de misterio está hoy demostrado por la ciencia.

En el corazón del Amazonas en Perú, las leyendas locales hablan de un río que posee agua caliente que hierve en el fondo. Muchos pensarán que esto forma parte de los mitos de los pueblos antiguos; sin embargo este lugar existe.

En su libro “The Boiling River” (“El río en ebullición“) (Fuente), Andres Ruzo (Becado por National Geographic Society) habla sobre las maravillas del lugar.

El joven geólogo Andres Ruzo

El joven geólogo Andres Ruzo

El libro, que es una mezcla de aventura, descubrimiento, ciencia y misterio, trata acerca un río en Mayantuyacu, selva de Perú. Lo que era planteado como algo imposible de existir, por la mayoría de los científicos, hoy en día es un lugar místico muy visitado.

Esto es lo que narra Andres Ruzo en un artículo para TED:

Cuando Andrés Ruzo era un muchacho joven en Perú, su abuelo le contó una historia con un detalle curioso: ‘Hay un río, en lo profundo de la Amazonía, que hierve como si un fuego arde por debajo de ella’. Doce años más tarde, después de su formación como geocientífico, partió en un viaje al interior de la selva de América del Sur en busca de este río hirviendo. Ruso comprueba que este río existe, lo explora, y es así como nos obliga a cuestionar la línea entre lo conocido y lo desconocido… y nos recuerda que hay grandes maravillas aún por descubrir.

Según cuentan las tradiciones Incas:

«Atahualpa, Emperador Inca, había sido capturado y aniquilado. Francisco Pizarro y sus conquistadores se enriquecieron, y las historias sobre su conquista llegaron a España, produciendo nuevas oleadas de españoles, ávidos de oro y gloria.

Fueron a las aldeas y exigieron les digan en dónde se encontraban otras civilizaciones que pudieran conquistar, en dónde había más oro. Los incas, en venganza, les respondieron: Vayan al Amazon. Allí, ustedes encontrarán todo el oro que desean. De hecho, hay un pueblo llamado Paititi, El Dorado, en español, ‘todo de oro’.

Mientras los españoles estaban en la selva, escuchaban historias de poderosos chamanes, guerreros con flechas envenenadas, árboles tan altos que tapan el sol, arañas que se alimentan de aves, serpientes que comían hombres enteros y un río que hervía»

Esto fue lo que llamó la atención por primera vez de Andres Ruzo.

Los ríos de agua hirviente están asociados con volcanes, pero no hay volcanes en el Amazonas. El agua hierve sin que se tenga claro hasta ahora por qué.

El río de agua hirviente, de la leyenda a la comprobación científica. Cabe resaltar que en la zona no hay actividad volcánica.

El río de agua hirviente, de la leyenda a la comprobación científica. Cabe resaltar que en la zona no hay actividad volcánica.

Una de las historias que escuchó Andres trataban de que la gente solo podía nadar en ese río luego de que se haya producido una gran lluvia, y además que el río estaba protegido por un shaman de gran poder.

A pesar del escepticismo científico, Andrés se adentró en la selva. Él se encontraba a más de 700 km del volcán más cercano. De repente, él dice, que comenzaron a oír sonidos de olas cada vez más fueres y luego de eso vieron como el vapor subía entre los árboles.

La temperatura del río se encontraba en 86 °C, casi 100 °C (el punto de ebullición).

Obteniendo muestra de agua del 'río hirviente'.

Obteniendo muestra de agua del ‘río hirviente’.

El nombre del río, Shanay-timpishka, significa ‘hierve con el calor del sol’, en lengua indígena.

Andrés también explica que así como tenemos sangre caliente corriendo por nuestras venas y arterias, la Tierra tiene agua caliente corriendo por sus grietas y cavernas. Cuando llegan a la superficie, se producen manifestaciones geotérmicas: Torres de vapor, aguas termales o, en este caso, un río hirviendo.

El chamán Juan Flores retratado delante del 'río hirviente' llamado Shanay-timpishka.

El chamán Juan Flores retratado delante del ‘río hirviente’ llamado Shanay-timpishka.

Andres narra su encuentro con un chamán:

«Cuando me encontré con el chamán, me preguntó cuáles eran mis intenciones, procedí a contarle y él me escuchó muy atentamente. Para mi gran alivio, una sonrisa comenzó a dibujarse en su rostro y se rió solo».

El joven científico, dice que ha recibido la bendición del chamán para estudiar el río, con la condición de que después de analizar las muestras en su laboratorio, deberá echar el agua en la tierra, para que pueda volver a ser independiente y encontrar su camino de regreso a su casa.

Para más información sobre el lugar pueden visitar el siguiente sitio web: mayantuyacu.com.ar

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